Hoy es el día en el que Chloé Bird (Cáceres, 1991) saca a la luz ‘Flores y Escombros’, año y medio después de publicar ‘The Light in Between’, y lo hace con estilo renovado, un sonido diferente, cantando en castellano, y con un productor nuevo, Pablo Lesut, quien junto con Sergio M. Puga, reflejan en las 10 canciones que lo forman el nuevo prisma con el que la cantante extremeña mira ahora la música, y en el que su voz, su piano y sus letras (todos los temas los ha compuesto ella excepto ‘El faro’ y ‘A paso lento’), confluyen para dar lugar a un trabajo en el que «en esencia, sigo siendo yo».

-Promociona ‘Flores y Escombros’ como una renovación absoluta en su forma de hacer música respecto a discos anteriores, ¿Por qué esa necesidad de cambiar? ¿Lo hecho hasta ahora no funcionaba? O ¿ha sido simplemente una necesidad de buscar nuevas vías de expresión?

Este nuevo disco ha supuesto un cambio por muchos motivos, tanto por el idioma - ahora en castellano, antes en inglés- como por el sonido, más eléctrico y más cerca del pop-rock, aunque en esencia sigo siendo yo. Todos estos cambios los he entendido como un proceso natural de evolución dentro de una carrera artística en la que, al menos en mi caso, siempre busco nuevos horizontes y nuevas formas de expresarme a través de la música. Evidentemente, al final es un producto, pero no tomo decisiones basadas en el marketing. Creo que eso sería un error.

"La alegría más grande es poder compartir la música que hago con el mundo y que haya personas a las que les emocione de alguna manera"

Pese al cambio, cree que la audiencia será la misma que hasta ahora, o va dirigida a otra?

Quizá mi enfoque esté equivocado, pero no pienso en mi audiencia como algo compartimentado ni como un conjunto de datos. Yo hago la música que a mí me apetece hacer en el momento en que me apetece hacerla. Y al final, la alegría más grande es poder compartir esa música con el mundo y que haya personas a las que les emocione de alguna manera. Creo que a la gente a la que ya le gustaba mi música, le seguirá gustando con ‘Flores y Escombros’ (espero que incluso un poquito más) y lo que deseo es que con cada trabajo podamos llegar a más gente que no conoce el proyecto y se quede a escuchar.

¿Hacía dónde quiere conducir su carrera profesional?

Vivo de la música desde hace ya diez años, eso para mí es todo un logro. Es un camino largo y duro y que conlleva mucho trabajo y mucho esfuerzo. Ojalá pueda seguir viviendo de trabajar en la música el resto de mi vida, solo por eso ya me siento muy afortunada. Que mi música llegue cada vez a más gente… esa es mi meta. Y como es una meta infinita, me hace estar siempre caminando hacia adelante.

¿Por qué se ha pasado al castellano? ¿Cree que así podrá enganchar a más hispanohablantes o la renovación y el cambio en su forma de hacer música tenían que pasar también por el idioma en el que se expresa?

Después del disco ‘The Light In Between’, que salió en 2018, estuve un año y medio sin componer, y cuando volví a sentarme delante del piano, surgió una canción en castellano de forma natural y no premeditada. Desde ese día, solo me salen letras en español. No es algo que haya pensado ni tiene que ver con «así voy a gustar más». Tiene más que ver con mi necesidad de darle más peso a la parte letrística, con mi necesidad de expresarme en el idioma en el que vivo. Y ese cambio de idioma diría que ha sido el que ha afectado a mi forma de componer. La ritmicidad y la melodía del español son diferentes y eso condiciona cómo ha de sonar en una canción.

"Que mi música llegue cada vez a más gente, esa es mi meta. Y como es una meta infinita, me hace estar siempre caminando hacia adelane"

Diez cortes, cinco flores, cinco escombros, la vida es un binomio. Cree que todo en la vida tiene su lado positivo y al otro lado el negativo? ¿Es necesario que así sea?

Siento que cada vez estamos más acostumbrados a que todo sea blanco o negro, bueno o malo, izquierda o derecha, hombre o mujer. Pero la realidad es que todo en la vida está lleno de matices, y si reducimos únicamente a que algo es ‘X’ o ‘Y’ nos estamos perdiendo más de la mitad de la película. En los matices para mí está lo más interesante. La diferencia, lo único, lo especial.

¿Qué poder tienen los sueños sobre usted?

Mucho, y seguramente más de lo que creo. Me fascina soñar y recordar los sueños, analizarlos y preguntarme por qué sueño lo que sueño. Son una fuente de inspiración tremenda. A veces sueño con canciones y me levanto en mitad de la noche a grabarlas. Los sueños son la libertad más absoluta y los miedos más paralizantes, los deseos, las preocupaciones. Me ayudan a conocerme, aunque muchas veces no entienda nada de lo que está pasando.

¿Con qué prisma mira ahora la música?

Creo que estoy aprendiendo a relajarme, lo cual es muy importante. Aprender a confiar en el trabajo y solo en el trabajo es complicado, más cuando vivimos en una sociedad muy basada en lo que los demás opinan de ti. Busco hacer canciones con honestidad, con sinceridad, con libertad. Y a veces tienen forma de balada y a veces necesitan un buen guitarreo.

Música electrónica en ‘Flores y Escombros’, melodía suave, e incluso melancólica y voz susurrante en ‘Tu luz’ y ‘Ave de paraíso’, opina que en la diversidad de estilos está el acierto, el intento de dar gusto al mayor número posible de gente, o simplemente salieron así?

Si intentase gustar al mayor número posible de gente no sería músico, sería empresaria.

¿Cada tema, cada letra, cada música, responde a un estado de ánimo?

No, no considero que mis canciones tengan nada que ver con el estado de ánimo. Ni siquiera con una emoción concreta. Los sentimientos y los pensamientos son complejos, las canciones también. En el caso de ‘Flores y Escombros’, la mayoría de las canciones giran alrededor de un momento personal y vital que probablemente haya cambiado mi forma de pensar y de entender el mundo. El miedo, el vacío, la búsqueda de la luz o la belleza de lo efímero son temas recurrentes en estas canciones.

¿Considera que de no haber nacido en Cáceres y de trabajar aquí, si lo hubiera hecho, por ejemplo en Madrid o Barcelona, su carrera musical sería ahora otra?

Es lógico pensar que así sería. Quizá estaría llenando estadios. Quizá ya lo hubiese dejado. ¿Qué más da? Me gusta la vida que llevo y estoy orgullosa de las elecciones que he tomado, incluso cuando me he equivocado. Vivir en la periferia no siempre es fácil, pero hasta ahora me ha merecido la pena.

"Me fascina soñar y recordar los sueños, analizarlos y preguntarme por qué sueño lo que sueño. Son una fuente de inspiración tremenda"

Compositora, actriz, artista multidisciplinar, En qué faceta se encuentra más a gusto, u opina que se complementan entre sí y que una no existiría sin la otra?

Sin lugar a dudas, son complementarias. Me siento súper cómoda componiendo, pero soy feliz sobre un escenario, cantando, tocando, interpretando... No querría quedarme sin hacer alguna de esas cosas.

-Sé que están preparando la gira de promoción (empieza en el Gran Teatro, en Cáceres, el 25 de septiembre). ¿Se encuentra cómoda subida a un escenario? ¿Piensa como otros música que las giras les dan vida? ¿Prefiere los grandes conciertos en grandes espacios, o prefiere los acústicos, los espacios minimalistas?

Poder dar conciertos es increíble, sobre todo teniendo en cuenta cómo está el panorama cultural en el país, sean de la forma que sea. No sabría elegir qué formatos me gustan más, la verdad es que todos tienen sus peculiaridades y disfruto por igual.