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El Periódico Extremadura

68 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico

Carlos Sobera pone a prueba su faceta de actor en Mérida en la piel de Miles Gloriosus

Presentará en el Teatro Romano a un militar fanfarrón odiado por Éfeso, al que todos quieren dar un escarmiento. El montaje estará en escena desde el miércoles 3 hasta el domingo 7 de agosto

Foto de familia de la presentación de Miles Gloriosus, ayer en Mérida EL PERIÓDICO

Un militar fanfarrón odiado por todo el pueblo. El Festival de Teatro Clásico de Mérida regresa a la comedia, esta vez de la mano de Carlos Sobera, que dará vida a Miles Gloriosus: un personaje «soberbio, apagado de sí mismo y que se cree el mejor del mundo». Así lo definió ayer Sobera en la presentación de la obra, con la que pondrá a prueba su faceta de actor sobre la arena emeritense. Junto a él estarán Ángel Pardo, Elisa Matilla, Elena Ballesteros, Juanjo Cucalón, David Tortosa y Antonio Prieto. Tras dos representaciones en 1989 y 2008, Miles Gloriosus estará en escena desde hoy hasta el domingo 7 de agosto. 

Es una obra de Plauto, padre de la comedia y precursor del vodevil. Un autor que «sabía sacar punta en forma de carcajada a los vicios y miserias del ser humano», principalmente de quienes se creen superiores. Como el personaje de Miles Gloriosus, que supondrá la primera incursión de Carlos Sobera como actor en el Festival de Teatro Clásico de Mérida. 

Protagonista y también productor, Sobera destacó ayer la contemporaneidad de la obra de Plauto, a quien «adora, al igual que adora a todos los clásicos». «Todos los autores clásicos, griegos o latinos, son los más contemporáneos que hay», aseguró. 

Amor tóxico

Este espectáculo trata temas como el amor tóxico y la venganza, cuestionando la lealtad ante la tiranía. El argumento principal versa sobre Miles Gloriosus, un militar que secuestra a una bella joven y la tiene en su casa de Éfeso, donde vive también Geta, un esclavo a su servicio que ya conocía a la joven de antes y también al hombre del que verdaderamente está enamorada, que por supuesto no es Miles. Todo se complica cuando los amantes son descubiertos por otro de los esclavos de Miles, que se dispone a ir a contárselo a su amo.

El director del Festival de Teatro Clásico de Mérida, Jesús Cimarro, definía esta versión: «los enredos y engaños imaginados por Plauto se han actualizado sabiamente sin abandonar su esencia grecolatina». Añadía que «la carcajada y la diversión están aseguradas con este Miles Gloriosus». 

«Mérida y el festival representan a una gran fiesta de verano por la noche», exclamaba el director de la obra

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Pep Antón, director de esta nueva versión de Miles Gloriosus llega por tercera vez al festival igual de ilusionado que las veces anteriores, con un proyecto que no pudo rechazar cuando se lo propusieron ya que confesaba que «Mérida y el festival representan una gran fiesta de verano por la noche». Y eso es justo lo que ha intentado hacer, «una mezcla de estilo grecolatino puro y comedia del arte», exclamaba. 

La Secretaria General de Cultura, Miriam García, resaltaba la «grandeza» de los clásicos citando a Italo Calvino. «Toda relectura de un clásico es una lectura de descubrimiento, como lo fue la primera vez», dijo refiriéndose así a la grandeza del Festival de Mérida, que «es un centro productor de obras de teatro grecolatinas, un laboratorio para seguir profundizando en nuestros clásicos».

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