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LA ENTREVISTA

Gonzalo Suárez, guionista y director de cine: "No confío en la inteligencia artificial porque no hace preguntas, solo sabe respuestas. Y yo solo tengo preguntas"

La Academia de Cine le acaba de otorgar, por unanimidad, el Goya de Honor 2026

Gonzalo Suárez, próximo Goya de Honor.

Gonzalo Suárez, próximo Goya de Honor. / Xavier Amado

Karmentxu Marín

Escritor, periodista, actor, guionista y director de cine -Remando al viento, El detective y la muerte, El portero…- Penguin Random House le reedita un libro de entrevistas, La suela de mis zapatos, que publicó hace varias décadas, tras llegar a Barcelona desde París, en 1958. Gonzalo Suárez (1934, Oviedo) firmaba con el pseudónimo de Martín Girard, y su forma especial de entrevistar hizo que se le considerara precursor del Nuevo Periodismo. A sus 91 años, aventurero confeso, le molesta su faceta actual de marinero en tierra. Sigue escribiendo y esperando cualquier nueva aventura. Añora ser un hombre de acción. La entrevista se realizó días antes de que la Academia de Cine anunciara esta semana su decisión de otorgarle, por unanimidad, el Goya de Honor 2026.

No sé si estoy ante Gonzalo Suárez o ante Martín Girard.

Pues yo diría que yo tampoco lo sé, porque me suenan, pero con ninguno de los dos me identifico ya del todo.

No se acuerda de sí mismo.

No. Y de lo que me acuerdo, prefiero olvidar. No estoy en desacuerdo con esto de la memoria que flojea. Y me parece que también es un alivio que flojee.

Me han dicho que no me prepare cuestionario, porque después de darle los buenos días ya habla usted todo el tiempo.

Pues no me gusta, porque conozco personas que hacen eso. Me acaban de hacer una entrevista para la Academia, en la que, sin previo aviso, no se ve al entrevistador. Le ponen detrás de un panel, y las preguntas no constan. Y tú hablas de tu mamá, que ligó en el Retiro, por ejemplo, y no se sabe qué te han preguntado ni por qué hablas de eso. Me parece oportuno que el entrevistador sea un personaje con el que yo tengo una relación.

¿Se puso el pseudónimo de Martín Girard para que no supieran que era usted, por si lo hacía mal?

Bueno, yo venía de hacer de espía en el Inter de Milán, con Helenio Herrera, cuya vinculación con mi madre era conocida. En el Inter yo había estado durante dos años exitosos trabajando como informador. Helenio me pidió que le entrevistara porque quería fichar por el Barça. Y en cierta manera por pudor, a la hora de entregar la entrevista la dejé sin firmar. Me lo hicieron notar, y entonces puse el apellido de mi mujer y el nombre de un amigo que me había dicho que Martín era un buen nombre para un periodista.

Han escrito: "Sus entrevistas y reportajes son un precedente del Nuevo Periodismo". ¿Cómo era ese Nuevo Periodismo?

Ni idea. Para mí era nuevo, porque tenía sensación de que todavía invento las cosas, cosa que no es verdad. En el caso del Nuevo Periodismo insistían mucho en el precedente de Tom Wolfe.

Lo que de verdad añoro es ser un hombre de acción

¿Y ahora cómo es el nuevo periodismo?

A mí me gusta mucho este [la entrevista]. El periodismo ahora muchas veces se confunde con un batiburrillo de opiniones confrontadas. En la televisión todo el mundo habla a la vez. A mí me gusta el periodismo escrito y prefiero, sobre todo, el periodismo dialogado.

Se inició en el periodismo deportivo. ¿Cómo ve este campo de fútbol que es España? ¿Quién hace más penaltis? ¿Quién mete más goles y quién es el árbitro?

Huy, vaya preguntita. Esa no me la sé. Y es uno de los privilegios de la falta de memoria repentina.

Pero los penaltis, los goles, el árbitro…

Bueno, redundas en ponerme contra la pared. Eso me llevaría a elucubrar. Y soy pesimista. No sé quién dijo… No sé lo que dijo, pero estoy de acuerdo [ríe].

¿Está el clima como para correr por la banda?

No, no. Y no aludo al calor. No se corre por la banda. Es la banda la que corre detrás de ti, pero no sé con qué motivo. Yo creo que predomina el barullo. No me atrevo a elucubrar, porque me vas a reprochar eso de que solo hablo yo. Como, a mi provecta edad, he vivido momentos peores, no me atrevo a decir que éste sea el peor de los momentos. A mí me agobia mucho la impunidad con la que se cometen desde genocidios hasta enfrentamientos. Nunca he visto tan claro lo mucho que nos parecemos para mal a los documentales que veo sobre animales. Es verdad que la Naturaleza reproduce eso del macho predominante, y hay que tener cuidado, porque en cierta manera justifica a la ultraderecha, al dictador. Me aterroriza que, siendo la democracia la mejor de las opciones que conozcamos, dé como resultado lo que estamos viendo con Trump. Desde que viví el fútbol, no soy partidario de esa masa reunida y fanática.

Cine y literatura son los dos pilares de su vida, además del periodismo y la pintura. ¿Es un hombre del Renacimiento?

Creo que, en el mejor de los casos, soy un ignorante curioso, que intenta investigar. Mi idea es ver si descubro algo, sabedor de que no hay nada por descubrir. No confío tampoco en la Inteligencia Artificial, porque la Inteligencia Artificial no hace preguntas, solo sabe respuestas. Y yo no sé respuestas. Solo tengo preguntas.

Su alternancia de libros y películas llevó a Julio Cortázar a hablar de su "actitud tránsfuga y casi de fantasma".

Trato de no estar donde me esperan, pero solo en la medida en que pretendo inventar algo, no sé si inventar el cine, y además ahora ligeramente tardío. Pero sí, tiene razón Cortázar: Soy un especialista en fugas. Si pudiera…

Entre las referencias sobre usted en Wikipedia está el BOE. Fue cuando le dieron la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio. Salir en el Boletín Oficial del Estado: Eso sí que es triunfar.

¿Qué Estado? Es la primera noticia que tengo. Sí me acuerdo de que me dieron esa Cruz, pero de siglas ando muy flojo. Están muy bien los premios. Es gratificante que se acuerden de ti. Pero es mucho más gratificante que se acuerden de ti de uno en uno, o de una en una en una conversación, en un encuentro, con una copa de vino. Con eso del BOE me has asustado. Me voy a dar de baja, si puede ser.

Así, a vuelapluma: 25 libros, 29 películas, 24 premios. ¿Cómo le cabe tanto en sólo 91 años?

[Ríe] Lo de sólo 91 años… Yo me lo pregunto más terroríficamente todavía, porque no me releo ni me vuelvo a ver en general las películas. Pero últimamente, no sé por qué circunstancia, leí un libro de hace veinte años, y ahí estaban ya reunidas todas mis películas. Y me pregunto: ¿Qué he hecho en veinte años después?

No dirá que ha estado de vacaciones.

Pues no precisamente. Siempre digo que la escritura es el último reducto. Ahora mismo estoy escribiendo y jugando con las palabras. Pero no será el último reducto, será el penúltimo. El cine tiene una ventaja: que te conecta con lo que de verdad añoro, que es ser un hombre de acción. He hecho deporte, no profesional, aunque con el Inter jugaba los partidos en los entrenamientos con los grandes jugadores. Pero ese tipo de acción tampoco es el que me ha atraído más. En realidad, soy hijo de las primeras novelas de aventuras, en el África esa misteriosa, que luego no he reconocido cuando estuve, pero en la que te abrías paso a través de la selva. Sigo buscándola. Incluso ya a partir de un momento esa búsqueda cobró una deriva sexual: abrir la vegetación para llegar a las fuentes del Nilo tenía una metáfora sospechosa.

El cineasta Gonzalo Suárez.

El cineasta Gonzalo Suárez. / Xavier Amado

¿Y llegó a las fuentes del Nilo?

Llegué y volví alguna vez. Si las fuentes del Nilo es tener hijos, tengo cuatro, y creo que otros cuatro nietos. Pero ese no es mi Nilo. Mi Nilo es la aventura de adentrarme en las fuentes. Lo otro es una casualidad compartida y deseada, en el sentido de nunca descartar el compromiso. He de confesar que la familia es un contexto que no me permite salirme del tablero. Y para mí siempre ha sido prioritario responder a las necesidades y a los compromisos. Pero es verdad que ahora, por ejemplo, me da pereza ir a Asturias, como tenemos previsto.

Le da pereza irse a Asturias.

Por estupendo que sea. Para huir del calor, sí. Pero es que en este momento estoy escribiendo algo, y la ruptura del viaje y todo esto me pone todo patas arriba. Y luego en Asturias, en el contexto familiar, te ven como eres. Probablemente, te impiden imaginar lo que llegarías a ser de mayor. Y yo quiero llegar a verme como voy a ser de mayor, de muy mayor.

¿Cómo cree que va a ser de mayor?

Ahí está la clave. Que no lo sé. Que me sorprenda. Ahora resulta que soy capitán de un barco, que, eso sí, no va a ninguna parte. En el cine echo de menos los momentos más duros, las tempestades; o en Soweto, cuando iba andando por donde no había tiros. En el fondo estoy frustrado, porque soy un hombre de aventura. Esa sería la clave. Y la aventura implica no saber qué es lo que vas a descubrir, que es lo excitante.

¿Cuál será su próxima peli y su próximo libro?

¿Mi próxima peli? Me ha encantado la pregunta. Te lo diré ya de mayor, porque las oportunidades ahora sinceramente no existen, salvo que me plante como antaño en el monte. Pero ese monte requiere una escalada y requiere cierta pasta, y no italiana. Cine, ya quisiera, porque es acción, y conoces gente. Y Literatura es tú contigo mismo peleando con las palabras. En el futuro inmediato es lo que estoy haciendo ahora, escribir. Si existiera un futuro no inmediato me gustaría hacer cine, pero no cualquier cosa. Aunque prefiero no saber qué, porque si lo sé me puede incluso aburrir.

Vaya a buscar de nuevo las fuentes del Nilo.

Bien quisiera. Es buena idea. Seguiré tu consejo.

O haga una peli de aventuras.

Más que peli, me gustaría tener yo la aventura. Y luego ya veremos qué peli.

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