José Antonio Medina ya estaba el año pasado en el Cáceres, aunque no integrado en la primera plantilla --con la que sí llegó a debutar--, sino en el vinculado, el Baños de Montemayor. Su edad, proyección y un contrato perfectamente asumible impulsaron la idea de 'ascenderle', con el objetivo, en principio, de convertirle en alternativa y elemento de presión para que Van Oostrum y Nguema no se sientan con el sitio ganado.

Medina dejó intuir en Baños que es un base más abrelatas y menos potente que sus dos rivales . No tiene miedo a lanzar triples lejanos o penetrar a lo kamikace , aunque eso será más difícil ante defensas de LEB que ante las de EBA. Seguro que por carácter no se conformará con los minutos de la basura y, a la vista del ritmo de juego que se quiere imponer, sus oportunidades tendrá.