EL PROTAGONISTA EN EL DEPORTE EXTREMEÑO
Juan Carlos Holgado, 25 años después
El arquero cacereño de la gloria olímpica en los Juegos de Barcelona 92 rememora en su ciudad aquella gesta deportiva de primera magnitud. Actualmente vive en Suiza, donde ejerce de director de una fundación y centro de alto rendimiento de la federación internacional

Juan Carlos Holgado, 25 años después
Dicharachero, como entonces. Muy feliz, como en el lejano y a la vez cercano 1992. Seguro de sí mismo, por supuesto. Que 25 años no son nada, se podría escribir de él, visto lo visto, con los números y el comportamiento en mano. Juan Carlos Holgado, el hombre risueño, el tipo diáfano y diferente, está cerca de entrar en los 50, pero es el mismo personaje de siempre que regresa a su ciudad, Cáceres. El arquero de oro en Barcelona, el único medallista local que ha logrado este metal en la historia, sigue siendo alguien muy reconocible, por mucho que hayan ido pasando muchas hojas del calendario.
«Siempre es muy agradable volver aquí, me siento orgulloso de ser de donde soy. Me gusta venir con mi hijo a mi ciudad», dice nítido Holgado en plena plaza de San Jorge, en el corazón de la parte antigua cacereña, mientras el vivaracho Luca, de 10 años, le mira con cierta perplejidad ante lo encendido de su discurso sentimental a miles de kilómetros de Suiza, donde vive y se gana, y muy bien, la vida. Tras diversas responsabilidades en la Federación Internacional de su deporte, en el que ha sido una referencia también como gestor y entrenador, ahora es director de una fundación y un centro de alto rendimiento de tiro con arco, situado en la ciudad de Lausana.
Con cartas
Más de 25 años después de aquel histórico oro, cuenta con su particular acento que aún le llegan cartas y peticiones de fotos tras aquella gesta olímpica, «y muchas desde Extremadura», lo cual dice que le emociona especialmente por todo lo que ello conlleva de memoria, nunca mejor dicho, histórica. «Es muy bueno lo de ser profeta en su tierra», dice este Hijo Predilecto de Cáceres (nació en Alemania, pero ya de niño se radicó en la ciudad extremeña) que siempre piensa en sus orígenes, en su familia, en su tiro con arco ligado a personas como Alfonso Bustamante, Cayetano Martínez, Fátima Agudo o el San Jorge e instalaciones como el Linos Lage, el antiguo campo de tiro.
«Una vez, en un viaje de Cáceres a Mérida, me quitaron una multa porque los guardias civiles me reconocieron y también me pidieron un autógrafo», relata a modo de anécdota sobre lo que le ocurrió al poco tiempo de alcanzar la gloria olímpica.
En efecto: Juan Carlos Holgado fue muy popular en la comunidad cuando hace un cuarto de siglo emocionó a todos con la consecución de su inesperado oro. «Aspirábamos a pasar la primera ronda porque eso suponía un año más de beca. Después fueron cayendo los favoritos, como Corea el primero, y fuimos pasando hasta el final. Claro que no se esperaba....», cuenta Holgado, quien aún se considera un deportista, y no solamente por el hecho de disputar aún torneos, «aunque ya nada es igual, claro», dice distendidamente.
Y tanto: el protagonista afirma que ahora hay más posibilidades de aprendizaje con lo que oferta internet. «Antes era mucho más complicado». Desde luego que sí: el ser autodidacta era toda una particular aventura que podría salir bien o mal en función de la dedicación. También el espíritu del deporte, bajo su concepción, ha variado radicalmente con el transcurso de los años.
Viviendo del arco
Recuerda el arquero sus más lejanos y vivenciales orígenes en el colegio Nazaret en su época escolar para dibujar una personalidad muy particular, que iba a hacer historia para el deporte regional. «Desde los 16-17 años vivo del tiro con arco; fui, por ejemplo, el primero en este deporte en conseguir una beca en la Blume», acota. Después, y entretanto, con éxitos y campeonatos como avales, dejó Arquitectura, pero se preparó en diferentes aspectos del entrenamiento y la gestión deportiva para, oh milagro, vivir de un deporte minoritario como el tiro con arco, donde sigue siendo una referencia mundial en muy diferentes ramificaciones, todas relacionados con esa especialidad.
«En el deporte, el 99 por ciento es trabajo; el 1 por ciento, suerte. Tienes que tener un punto de fortuna para, por ejemplo, lo que ocurrió con nosotros para haber conseguido nosotros el oro olímpico», asume con una naturalidad a prueba de alardes. Pero este 2017 ha sido especial: con sus no menos laureados compañeros de equipo Alfonso Menéndez y Antonio Vázquez ha vivido un año espléndido recordando la efemérides. «Sí, este año nos hemos reunido gracias a La Caixa en un homenaje». Holgado, 25 años después, sigue siendo Holgado. Desde luego, un arquero cacereño de puro oro.
- De la bandera extremeña de Pedro Porro a la bandera franquista de la Plaza Mayor de Cáceres
- Muere a los 69 años Mati Durán Escudero, condesa viuda de la Camorra
- Los nuevos inquilinos de la rotonda de Pinilla: una docena de conejos crece junto a la Ronda Norte de Cáceres
- Aida vuelve a abrazar a su perrita Boira en el hospital de Plasencia: 'Ha sido el mejor regalo de mi vida
- Mariam, la niña saharaui que renunció a su último verano en Cáceres para cuidar de su padre enfermo
- La final del Mundial deja 30 asistencias y cinco traslados hospitalarios en Cáceres
- Un piloto extremeño traslada a la selección española a Madrid con la Copa del Mundo
- Los toboganes que están conquistando las redes están en este rincón de la provincia Cáceres
