Fray Luis Echevarría, una persona muy querida en Cáceres y que fue un importante impulsor del baloncesto en el Colegio San Antonio de Padua, falleció ayer a los 80 años. Sucedió en la localidad cordobesa de Cabra.

Echevarría, a quienes los alumnos llamaban cariñosamente ‘El Vasco’ o ‘Cheva’, nació en Arraga, caserío del valle de Aramayona (Álava), el 30 de diciembre de 1939.

Alentado por su tío, fray Julio Elorza Ugarte (1900-1992), decidió abandonar el oficio de labrador, al que le encaminaba su padre, e ingresó en la orden franciscana en 1953 en el convento de la localidad pacense de Fuente del Maestre.

«Era trabajador y noble», recuerda fray Antonio Arévalo. Tras pasar por varios conventos, llegó al del San Antonio, «donde enraizó y maduró y fue inmensamente feliz, alternando las inspecciones de pasillos y patios con las competiciones del Club Polideportivo San Antonio», añade. En el centro fomentó entre frailes, profesores y alumnos el deporte que él practicaba, la pelota vasca. Dejó buenos recuerdos en sus dos etapas en la ciudad (1968-1977 y 1980-1992), a la que regresó a menudo.