Los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 ‘sólo’ contaron con cuatro deportistas de Extremadura en tierras chinas, pero el villanovense José Manuel Calderón (baloncesto), los emeritenses Laura Campos (gimnasia) y Carlos Prieto (balonmano), y la extremeña de adopción Sonia Molanes (piragüismo), nos hicieron trasnochar o madrugar para disfrutar de sus andanzas.

Calderón nos trajo además de vuelta un nuevo metal para la colección, la plata que los integrantes de la ‘ÑBA’ se colgaron tras casi hacer la machada de derrotar a los estadounidenses. Antes, habíamos podido disfrutar en Extremadura de un torneo de preparación que llenó a reventar las gradas del Pabellón Multiusos en Cáceres y de La Granadilla en Badajoz. Los por aquel entonces campeones del mundo no defraudaron.

Otra plata nos mostró el nadador paralímpico Enrique Floriano, que estuvo en Beijing junto con la halterófila Loida Zabala y el atleta José María Pámpano, que completaron la nómina de representantes regionales en los Juegos Paralímpicos.

Medallas que también recibieron pero en otro ámbito, el institucional, los presidentes en 2008 de la Federación Española de Baloncesto, José Luis Sáez, y de la Federación Extremeña de Fútbol, Juan Espino, galardonados con la máxima distinción autonómica, la Medalla de Extremadura.

Disfrutamos en 2008 con ellas y ellos, pero podríamos decir que aquel año fue el de la esperanza o el del vislumbrado de lo que podría llegar a pasar en la pequeña localidad de Arroyo de la Luz, donde un club de voleibol asociado a un centro escolar llevaba ya unos años dejando atisbos de lo que sus dirigentes se proponían…o soñaban.

El buen trabajo del Club Voleibol Nuestra Señora de la Luz, nos dejó en mayo de 2008 su primer ascenso a Liga FEV (segunda categoría nacional), para debutar en el último tramo del año en la élite de una modalidad en la que, ya como Extremadura Arroyo Voleibol, han escrito en los últimos años algunas de las páginas más destacadas del deporte extremeño.

Por entonces entrenador y directivo, ahora también presidente, Adolfo Gómez, ‘Tate’, recuerda aquel ascenso como «la consolidación del trabajo que habíamos hecho los años anteriores para dar el salto. Nos metimos en la fase de ascenso y competimos muy bien en los momentos clave. El salto fue grande deportivamente y como entidad, y competir en la élite fue posible por el apoyo institucional, en especial de la Consejería de los Jóvenes y el Deporte y Marca Extremadura».

El entrenador cacereño cree que parte de la continuidad en este éxito del club la tienen «la mezcla de gente de cantera, de la casa, que crecen deportivamente con nosotros, y el complemento de jugadoras internacionales que nos han ido ayudando mucho, como Beu Meléndez-Pal o Flavia Lima, que regresará este año a nuestro club tras aquella gran experiencia en nuestros primeros años en las máximas categorías».

Fue también un buen año para el baloncesto, pese al descenso del Extremadura Dato a Liga Femenina 2 para reencontrarse con el Femenino Cáceres, ya que un histórico como el Cáceres (rebautizado Ciudad del Baloncesto) volvía a LEB Oro tras un trabajado ascenso, y retomaba el pulso a la élite con nombres con pedigrí, como el de Lucio Angulo (ex Baskonia y Real Madrid, entre otros).

En fútbol, la Segunda División B seguía sin dar alegrías con cambio constante de protagonistas, mientras que en Superliga Femenina el IREx Puebla daba por finalizada una etapa que nos dejaría sin representación en máxima categoría hasta la llegada del Santa Teresa CD en 2014. En fútbol sala. El Forma Cáceres nos permitía volver a disfrutar de la División de Plata nacional.

Continúan proyectos como el del Pines Balonmano Badajoz, en Primera Nacional, o la Vuelta Ciclista a Extremadura, que tuvo como campeón aquel año al británico Daniel Lloyd y se inician otros importantes y que tienen continuidad en la actualidad (con parones incluidos), como el Torneo Internacional de Extremadura de Tenis Femenino, cuya primera edición se celebró en Badajoz.

Alejandro Romero es el artífice de este torneo que pasó por Cáceres y en la actualidad cumple un lustro con Don Benito como sede, recordando aquellos primeros pasos como «muy sacrificados por todo lo que significa poner en marcha un torneo internacional puntuable para el Circuito Profesional WTA. Tuvimos que mejorar las instalaciones en el Club El Corzo y gracias al apoyo institucional de Marca Extremadura fue posible».

Romero recuerda que por el torneo han pasado nombres como los de «Garbiñe Muguruza, vencedora en 2011. Quisimos impulsar el deporte femenino y los años en Cáceres y los que ya llevamos en Don Benito son reflejo que desde la Federación y la Junta de Extremadura, a través de la Fundación Jóvenes y Deporte se cree en este proyecto que sirvió para dar impulso y visibilidad global al deporte femenino en la región, dejando atisbos de lo que es hoy en la actualidad’»

También tuvieron reconocimiento en 2008 las incipientes carreras deportivas de Cristina Turégano (golf) y Houssame Benabbou (atletismo), Mejores Promesas en unos Premios Extremeños del Deporte en los que los anteriormente mencionados Laura Campos y Enrique Floriano fueron los Mejores Deportistas Absolutos. El Premio Extremadura del Deporte fue para el árbitro de voleibol, Juan Luis Galán, y el del Mérito Deportivo, para Manuel Rodríguez por su trayectoria y trabajo en la modalidad de ajedrez.

La AD El Bellotín, el CEIP Trajano de Mérida y el Ayuntamiento de Alburquerque completaron el palmarés de un año en el que por sus resultados también fueron protagonistas atletas como Conchi Hidalgo, Tina Ramos, Juan Francisco Cano, Pablo Villalobos, Raquel Gómez o Víctor Manuel Rosas; ciclistas como Borja Carrasco, Fernando Torres y Pedro García; judocas como Eduardo González, Eduardo Murillo y José Manuel Mariscal; o triatletas como Miriam Casillas y Águeda Anastasia Rodríguez.