3 - Mérida: Javi Montoya, Valverde (Gian, min.84), Nacho González, Eirk, Barbosa, Carlos Selfa (Javi Zarzo, min.84), Marc Carbó (Mario Robles, min.67), Chirri Monje, Marc Fraile, Dani García y Jaume Tovar (Carlos Cinta, min.77).

0 - Navalcarnero: Néstor Díaz, Blázquez (Ian Olivera, min.85), Cavafe, Fratelli, Álex Alonso (Wendy Guerrero, min. 81), Alberto Alonso, Mario García, Manu Monteagudo (Fran Pérez, min.69), Del Moral, Álvaro Ramón y De Miguel.

Goles: 1-0 Chirri Monje, m.30; 2-0 Dani García (penalti), m.40; 3-0 Mario Robles, 75.

Árbitro: Manrique Antequera, andaluz. Amonestó a Erik, Carlos Selfa, Carbó y Mario Robles. Y a los visitantes Álex Alonso, Manu Monteagudo, Jesús de Miguel y Fran Pérez. 

Incidencias: Estadio Romano José Fouto. 2300 espectadores.

Desde el 13 de febrero no marcaba el Mérida un gol en el Romano. En esta ocasión han sido tres goles, lo que ha supuesto la victoria más holgada en lo que va de campeonato. Un triunfo que supone que los emeritenses se acerquen a cuatro puntos del segundo clasificado, el Atlético Baleares, quien será su próximo rival (domingo, 12.00 horas). En medio, el Villanovense con los mismos puntos que los baleares y teniendo que visitar al líder, Rayo Majadahonda, en la próxima jornada. Es decir, el Mérida sigue teniéndolo muy difícil, pero un resultado contundente como el cosechado frente al Navalcarnero se convierte en un chute de confianza para un plantel que lleva muchas semanas sufriendo.

El partido que ha hecho el cuadro de Miguel Rivera esta semana es el que debió hacer frente al Villarrobledo, yendo a por el rival desde el principio y siendo capaz de convertir alguna de las ocasiones generada, y eso que tardó media hora en marcar, después de desaprovechar hasta tres acercamientos peligrosos, el más destacado, una acción de Jaume Tovar a los 13 minutos que salvó el portero Néstor Díaz.

Dentro de las pocas alternativas que tenía Miguel Rivera para conformar su once, debido a las numerosas bajas, buscó la opción más ofensiva, sacrificando a Mario Robles en el centro del campo y colocando a dos delanteros, Dani García y Jaume Tovar. 

El ímpetu inicial de los locales se fue disipando al pasar los primeros veinte minutos. Los visitantes prácticamente no ponían a prueba a Javi Montoya, aunque no se mostraban incómodos en el choque. Sin embargo, cuando más igualado parecía el partido, Chirri Monje cogió un balón en el pico derecho del área grande, se internó y buscó un disparo seco al palo largo para adelantar a los suyos a la media hora. Fue el 1-0 para los locales.

Premio conseguido

La actitud del Mérida fue buscar el segundo y lo consiguió diez minutos después, de penalti transformado por Dani García. El objeto de la pena máxima fue el propio Monje que al frenar dentro del área fue arrollado por Álex Alonso.

Por primera vez en la temporada, la afición romana veía el marcador al descanso con una diferencia de dos goles. 

En la reanudación, los locales quisieron finiquitar el choque por la vía rápida y Dani García tuvo un mano a mano muy claro a los nueve minutos, pero Fratelli llegó muy bien al corte, el rechace le volvió a caer al delantero pero muy escorado mandó el balón a la parte exterior del palo.

Hasta que Mario Robles consiguió el tercero a falta de quince de minutos, los locales no generaron más ocasiones de gol ni el Navalcarnero fue capaz de darle emoción al choque. Dispuso de varias acciones a balón parado, pero los de Luis Ayllón se mostraron muy inocentes en ataque ante un rival que no está en su mejor momento de confianza, por lo que hubiera sido una incógnita cómo le hubiera sentado al cuadro romano recibir un gol en contra. 

Lo que sí recibió fue un regalo de Néstor en forma de despeje fallido para que Robles con un toque sutil desde lejos mandara el balón en parábola por encima de todos y pusiera la tranquilidad y el delirio en la parroquia local.

En los últimos quince minutos volvieron a aparecer problemas físicos en algunos jugadores como Jaume Tovar o Chirri Monje, fruto del cansancio, con lo cual, en principio, no se espera que sean baja para el próximo partido, en el que todavía habrá sus opciones.

Miguel Rivera reparte la dedicatoria del triunfo

El técnico del Mérida, Miguel Rivera, se mostraba muy contento por la victoria de su equipo “que quizá llega un poco tarde” y quería brindársela “a la afición que está sufriendo muchísimo, al presidente, al director deportivo que también lo estaban pasando muy mal y a Davo (entrenador de porteros) porque ha fallecido su hermano y no nos ha dejado ni un día”. 

Con respecto a su primer encuentro en el banquillo romano, “la diferencia hoy es que pronto entró el gol”. Rivera también le da mucho valor a los tres puntos porque “teníamos muchos problemas”, además de las cinco bajas “ Rubén Valverde se dobló el tobillo ayer y ha jugado infiltrado y vendado, y Álvaro Barbosa venía con sobrecarga”. De cara al futuro en la competición “nos aferramos a la ilusión que nos da esta victoria”, enfatiza el técnico que también quiso aclarar que el cambio de banquillo no es por una cuestión de superstición, “estadísticamente, los equipos que tienen al línea encima tiene un mayor número de tarjetas”.

El entrenador del Navalcarnero, Luis Ayllón, reconocía al final del partido que “el Mérida ha entrado con más ambición, hambre e intensidad que nosotros, el primer gol nos ha hecho daño y el penalti ha sido un mazazo. En la segunda parte hemos intentado ser valientes a pesar del resultado, pero no hemos podido ni siquiera meter miedo en el cuerpo al Mérida”.

El técnico visitante reconoció la superioridad romana durante un encuentro en el que los suyos estuvieron por debajo de lo esperado, aunque sean ahora los colistas de la clasificación general de este grupo en la Segunda División B.