0 - Coria: Álex Hernández; Carlos García, Carlao, Mahillo, Deme, Fernando Pino, Chema Martín (Antonio, 66´),, Alejandro, Chencho, Iván Fernández y David López (Giráldez, 75´).

0 - Cacereño: Bernabé; Dani Gallardo, Ocaña, Rubén Sánchez, Carlos Daniel, Marvin, Teto (Pablo Platero, 87´), Álex Caramelo, Bermu (Fassani, 71´), Jorge Barba (Segura, 57´), y Capelo (Gustavo, min. 71).

Árbitro: Daniel Miranda Bolaños mostró tarjetas amarillas a Alejandro, Mahillo, Carlos García y Fernando Pino por los locales; y a Pablo Platero por los visitantes.

Incidencias: Partido del grupo de la fase de ascenso a Segunda RFEF disputado en el estadio de La Isla. Aproximadamente 150 espectadores cacereños en las gradas. Total deportividad.

El Coria se quedó cerca de la victoria en un partido en el que mereció más por las ocasiones que dispuso ante un Cacereño que dio por bueno un empate que le deja cerca del ascenso, aunque para ello deberá ganar al Moralo el próximo domingo por más de un gol y que el Diocesano haga lo propio. Los de Julio Cobos fueron de menos a más y en diferentes fases de la segunda mitad, tuvieron aproximaciones que pusieron en serio peligro a Álex.

Se preveía un gran partido en la Isla y no defraudó, aunque empezaron ambos conjuntos bastante tímidos y con mucho respeto, manteniéndose bien cerrados atrás para no cometer ningún en estos primeros minutos.

Pero a medida que medida que pasando el tiempo en el marcador el cuadro celeste se soltó y ya en el minuto tuvo una opción clarísima cuando Álex Caramelo remató totalmente libre de marca al larguero. 

Fue la del extremo una opción diáfana para los visitantes que, a partir de esa acción, vieron como su rival se lanzaba al ataque con cierta facilidad, primero por mediación de un cabezazo de Iván Fernández, y más adelante Fernando Pino con un disparo desde fuera del área que se fue por encima del arco. 

Fueron muy buenos minutos de los de Raimundo Rosa, ‘Rai’. Por entonces los locales se sentían cómodos sobre el césped y que desplegaban un gran fútbol a costa de un rival que tuvo que esperar hasta el 32 para tener la primera aproximación por mediación de un lanzamiento alto de Teto.

En los últimos compases de la primera mitad se vivieron ciertos nervios, hasta tal punto que el técnico Rai vio la amarilla. Quienes más cerca estuvo del gol antes del paso por los vestuarios fue el Coria, que lo intentó buscando la velocidad de Chema a la espalda de la defensa rival. Sin tiempo para más, se decretó el descanso con los locales siendo superiores en juego y en ocasiones, en un choque marcado por la alta intensidad que se vivió. Cabe destacar que durante el tiempo de refrigerio, el Coria hizo entrega de varios obsequios como homenaje a Rafael Panadero Rubio, quien fuera masajista del equipo en anteriores temporadas.

Segunda parte

Pero si la primera mitad había acabado con un buen sabor de boca para los celestes, la segunda no iba a ser menos. Gran arranque con una triple ocasión en la que además se reclamó un posible penalti por manos de un jugador del Cacereño cuando intentaba despejar el esférico. 

Los visitantes no se echaron atrás y, minutos más adelante, desperdiciaron una doble ocasión donde apareció de forma magistral Álex para desbaratar el peligro. Ante este escenario, Rai decidió mover ficha y dio entrada a Antonio Iglesias en el lugar de un Chema que se despidió entre una gran ovación de todos los presentes en La Isla.

El Cacereño no había dicho su última palabra y volvió a poner en serios apuros al Coria en el 67´ a través de Ocaña y Teto en una mala salida de Álex que salvó la defensa. El choque entraba en una dinámica con constantes idas y venidas, pero ya en los últimos compases la intensidad bajó fruto del gran desgaste durante todo el partido y apenas se vivieron ocasiones claras de peligro.

Con el pitido final, el 0-0 ya era una realidad y dejaba al Coria con la miel en los labios en un partido que fue de más a menos, y en donde en los últimos minutos le pasó factura todo el esfuerzo mostrado en el campo. Mientras, el CPC hacía cuentas para el próximo fin de semana: de ganarle al Moralo por más de un gol y un triunfo del Diocesano ante el Coria daría pie al ascenso. Pero ese es el cuento de la lechera. Y el cuadro del Alagón, evidentemente, no ha dicho aún la última palabra, desde luego.