Estuvo muy pendiente el Cáceres Patrimonio de la Humanidad de lo que iba a suceder este miércoles en el Ourense-Levitec Huesca aplazado de la LEB Oro. Y es que, pasase lo que pasase, podía sacar una lectura positiva: lo que ocurrió fue una clara victoria aragonesa (65-91), lo que le permite que los cacereños pasen a depender de sí mismos para ser campeones del grupo de permanencia y recibir el premio de jugar el ‘playoff’ de ascenso a la Liga Endesa.

Cáceres continúa como líder (balance de 9 victorias y 5 derrotas), por delante de Huesca (8-7), Murcia (8-6), Melilla (8-6), Girona (8-6), Lleida (7-6) y Ourense (7-5). Ninguno de ellos podrá superarle si gana los dos partidos que le restan: el del próximo domingo (12.30 horas) en la cancha del ya descendido Canoe y el de justo una semana después en el Multiusos ante el Girona.

En el equipo se observa esta posibilidad con ilusión, pero se es consciente de que antes hay que completar una misión que está cercana, pero no segura: la salvación. Y es que, por paradójico que pueda parecer, el Cáceres todavía puede ocupar una de las cuatro plazas que envían directamente a la LEB Plata. Para ello debería perder sus dos encuentros y darse una concatenación improbable, pero no imposible, de resultados. Le hubiese ayudado en este sentido una derrota del Huesca en Ourense. Curiosamente, ambos conjuntos volverán a enfrentarse este domingo. Otros encuentros de la jornada serán el Girona-Melilla y el Lleida-Tizona Burgos, en los que el Cáceres desea victorias visitantes.