0 - Calamonte: Juan; Alexis, Parra, Villegas (Carrasco, min 60), Isaac; José Luis (Tarik, min 73), Troi, Juanan; Enrique (Diego Álvarez, min 60), Berna y Quique Roldán.

3 - Trujillo: Jordi; Leo, Nando, Álvaro (Carlos, min 89), Ramos, Ángel; David, Bryan, Juanqui, Beato (Manzano, min 74); Joselu(Aitor, min 89) y Chori (Nombela, min 68).

Goles: 0-1 Beato (min 53) ; 0-2 Nombela (min 75); 0-3 Juanqui (min 81)

Árbitro: El colegiado Menacho Gómez amonestó a los jugadores locales Parra y Troi. 

Incidencias: Partido de la séptima jornada del grupo de permanencia en Tercera disputado en el Municipal de Calamonte ante unos 300 espectadores.

Caras largas o felicidad. Los semblantes de los jugadores del Calamonte y del Trujillo (0-3) reflejaban emociones encontradas al acabar un duelo con una trascendencia vital en la lucha por la permanencia en la categoría. Las sonrisas, en el bando de Maxi Ovejero, que se llevó la victoria frente a un cándido equipo calamonteño

En una primera parte para olvidar, sin ocasiones, sin fluidez y sin nada que llevarse a la boca, lo más destacado fue el tanto anulado a Beato por fuera de juego. Levantó el asistente el banderín y también levantó ese tanto las sospechas de que el encuentro iba a ser muy complicado para los de Alberto Ortiz. 

Era una final para el Trujillo, que si quería soñar con aferrarse a la categoría tenía que ganar sí o sí. Parece que era un trámite menos exigente para el Calamonte, que por sensaciones parece que se encuentra en una pretemporada interminable. Y, claro, en esa diferencia de actitud e intensidad se deciden los partidos. 

La tormenta perfecta

Tras una primera mitad soporífera llegó un segundo acto que deja muy señalado tanto al equipo como al preparador blanco, incapaz de ayudar al bloque desde la banda. Errores incomprensibles en defensa, inoperancia en ataque y sin medular, el Calamonte hizo aguas bajo la fina lluvia que bañaba a los aficionados. 

El Trujillo comenzó a pisar área, empezó a probar al meta blanco y Joselu supo generar espacios para que los extremos los atacasen. Con un Isaac reconvertido a lateral diestro en detrimento de dos jugadores que pueden rendir en ese puesto y que estaban en el banquillo, el Calamonte sufrió por la banda. 

Por ahí vino el primer tanto, en un buen centro que encuentra a Beato dentro del área y que no perdona (0-1). Un mazazo que no supo asimilar el Calamonte, que empezó a verse cerca del abismo y que no tuvo personalidad para alejarse de él. Eso lo supo oler el equipo de Ovejero que buscó con ahínco el segundo tanto. 

No tardó en llegar la sentencia. No perdona Nombela (0-2), que había salido de refresco. La debacle se consumaba. Los aficionados blancos, algunos desfilaban para casa antes de tiempo y otros pagaban su frustración contra Alberto Ortiz, que parece no encontrar la fórmula para revertir la situación y vive uno de sus momentos más difíciles en el banco calamonteño. 

Tampoco la encontraron los jugadores en el verde, que demostraron no estar preparados para competir en momentos poco favorables. Otro error más en fase defensiva que no perdona Juanqui para ahondar la herida (0-3). El abismo más cerca para el Calamonte y el Trujillo que toma oxígeno y se resiste a caer al infierno.