La tercera jornada de la competición de golf en Tokio dejó unas sensaciones diferentes en Jorge Campillo. El cacereño mejoró y ganó dos posiciones gracias a una tarjeta de 69 golpes, uno bajo el par del campo, que le dejan con un global de 214 (+1) y le permitieron quitarse el mal sabor de boca del día anterior y ganar dos posiciones, situándose en la plaza 54 antes de encarar la última jornada, esta madrugada a partir de las 00.30 horas.

«Mi juego no ha sido espectacular, he cometido algunos fallos tontos que han hecho que me fuera con -2, que es algo mediocre cuando podía haber hecho -4 ó -5. Pero mejor que ayer», decía el extremeño tras su tercera vuelta al Kasumigaseki Country Club de Saitama. Y, además, se mostró optimista ante la última jornada: «Si la pongo en juego desde el tee, dejo algún wedge cerca y meto algunos putts, creo que puedo hacer pocas». Acabar lo más arriba posible es el objetivo del cacereño, reclutado a última hora con la misión de sustituir al número uno del mundo, el vasco Jon Rahm. 

Muy mal le fue en la tercera jornada al otro representante español, Adri Arnaus, que con una tarjeta de 74 golpes (+3) se despidió de la lucha por las mellas. El catalán reconoció que había sido «un día duro» para él. «En la primera parte no me salía nada. Mi juego no estaba muy allá. Aun así, había momentos en los que veía que podría revertir la situación. Hay que seguir por esa línea y darlo todo el último día». Antes de la última ronda lideraba la clasificación el estadounidense Xander Schauffele.