A la tercera fue la vencida. Tras ver cómo se le escapaba el sueño en Londres 2012 y Río 2016, el montijano Javier Cienfuegos estará este miércoles en Tokio 2020 en la final olímpica de lanzamiento de martillo. Será a partir de las 13.15 hora española. Y, llegados a este puntos, el extremeño no se pone meta. «Si estoy en mis marcas, podemos soñar», afirmó minutos después de abandonar la jaula en el Estadio Olímpico de la capital nipona.

Cienfuegos, que será el primer español en una final olímpica de lanzamiento de martillo, accedió con la séptima mejor marca, 76.91 metros conseguidos en su tercer y último lanzamiento. Antes había hecho 72.76 en el primero y 75.56 en el segundo. El corte ha estado en los 75.73 conseguidos por el estadounidense Daniel Haugh. 

«Ha sido la mejor calificación que he hecho en mi vida, mejor que la de Doha, un centímetro más», precisó el lanzador de Montijo, que fue de menos a más. 

He empezado dubitativo», reconoció. La causa, el calor y la elevada humedad que le han impedido entrenar con normalidad en los día previos a la competición, como reconocía en declaraciones a este diario. Las manos le sudaban mucho y no le permitían agarrar con firmeza el artefacto. Sin embargo, las condiciones, sin ser las idóneas, eran mejores en el Estadio Olímpico, explicaba, lo que le hace albergar esperanzas para la final.

Javier Cienfuegos, plusmarquista nacional (79.38 metros) y once veces campeón de España, asegura que está mejor que en 2019, cuando ya fue séptimo en Doha en su primera final mundialistas de martillo con una marca de 76.57 metros.

Madurez deportiva

«Ha actuado como un campeón, muy seguro de sí mismo, muy maduro, muy centrado», elogiaba a Cienfuegos su descubridor y entrenador, Antonio Fuentes, técnico extremeño que también está en Tokio. «El primer lanzamiento ha sido un poco de tanteo; en el segundo, ya le ha dado un poco más; y en antes del tercero, fuera de la final, me ha dicho que tranquilo, que lo tenía todo controlado», explicó el preparador en declaraciones a este diario. 

«Lo veo con mucha tranquilidad», añadía Fuentes desde la Bahía de Tokio, «con mucha experiencia y madurez. En la final va a estar ahí, tiene que estar ahí», seguía contando el también montijano, que reitera que «Javi es un tío de 80 [metros] y de más de 80. Sigo diciendo que hay que estar por encima y el 4 es un día ideal para conseguirlo».

«La final es otra competición y vamos a luchar por estar lo más arriba posible», asegura Cienfuegos, que entre sus rivales en la final tendrá a seis que han superado la barrera de los 80 metros: el polaco Wojciech Nowicki, el mejor en la calificación (79.78), el estadounidense Rudy Winkler, el ucraniano Mykhaylo Kokhan, el inglés Nick Miller, el turco Esref Apak y y también polaco Pawel Fajdek. Completan el grupo que luchará por las medallas en la final de mañana Eivind Henriksen (Noruega), Quentin Bigot (Francia), Serghei Marghiev (Moldavia), Valeriy Pronkin (Rusia) y Daniel Haugh (Estados Unidos). H