Tiene mentalidad de ganadora. Siempre. Incluso cuando puede parecer que se ha retirado. O casi. No puede ser de otra forma en una persona que acumula un casi infinito currículum de éxitos nacionales e internacionales. Es Fátima Agudo (Zafra, 1968), leyenda viva del deporte extremeño, única mujer que ha recibido el Premio Extremadura del Deporte y toda una referencia en el tiro con arco en España.

Su última proeza ha sido la corona en el Campeonato de España de tiro con arco en la modalidad de compuesto, una disciplina, la precisión, de la que se había retirado hace tres años. Lo ganó en categorías absoluta y veteranos. A estos títulos hay que añadir también este año el de la Liga Nacional de Campo, donde seguía ‘matando el gusanillo’, «una disciplina que me gusta mucho», reconoce la protagonista.

Ganar este último Campeonato de España no fue nada fácil. Y por eso le cuesta explicar sus sensaciones. «Muy emocionante porque la competición era muy dura, fueron muchas horas». Además de en el nacional absoluto, Agudo competía en el de veteranos, donde también ganó, en también estuvo en la prueba por equipos, mixtos y femeninos.

«Fue muy emotivo porque era muy difícil», sigue explicando esta arquera, hija adoptiva de la ciudad de Cáceres. No estaba convencida de su tiro, no le salía como a ella le gusta, «sabía que lo podía hacer un poquito mejor». Y aún así fue avanzando rondas, ganando a jovencísimas rivales con muchas más horas de entrenamiento que ella, hasta llegar a la final e imponerse por un solo punto de diferencia. «Muy emocionante», insiste Agudo, «porque hacía muchos años que no me subía a los más alto del podio».

Reconoce que, a pesar de la experiencia, de sus 53 años, de su palmarés infinito, «los nervios siguen estando ahí y así es más difícil tirar y tener precisión». Pero supo templarlos, dominarlos. «No sé si es porque el que tuvo retuvo, porque aunque no tengo el nivel de antes, aún soy capaz de hacer cosas muy buenas».

Las rivales le tienen mucho respeto. Eso se nota. La conocen. Saben de su trayectoria. Y quizás las intimida un poco. «Pero a veces, como pensaban que yo era la favorita, tiraban más relajadas y les salía fenomenal y me ganaban», cuenta con buen humor Fátima Agudo. «Muchas veces, cuando termina la competición, me dicen que ha sido un placer tirar a mi lado».

¿Seguirá en la precisión la próxima temporada? Pues ni idea, «las competiciones las estoy haciendo un poco selectivamente. Me apunté a precisión porque el equipo del Club Arqueros San Jorge lo necesitaba y poco a poco me fui enganchando, he tenido gente que ha tirado de mí. Pero el año que viene no sé qué haré». Lo que es seguro es que la disciplina de campo le encanta. Y la de precisión la lleva en las venas.