El Badajoz y el Villanovense firmaron las tablas este domingo (0-0) en un partido que acabó sin goles y que sirvió como último ensayo general a los blanquinegros antes de arrancar la liga el próximo fin de semana ante el Talavera en el Nuevo Vivero. 

Un último amistoso para un cuadro pacense que fue dueño y señor del control del balón pero al que le faltó mordiente en ataque, sobre todo en la primera mitad. Es más, el Badajoz no disparó ni una sola vez a puerta durante los primeros 45 minutos para tranquilidad de la defensa serona. 

Óscar Cano ya dejó algunos destellos de por dónde podría ir su primer once titular de la temporada con Gonzalo en portería y con una defensa formada por Josema, Miguel Núñez, Pardo y David Calle. El centro del campo lo conformaron Barri y Otegui con Zelu y David Concha en bandas y con Tahiru y Dani Aquino en la punta del ataque. 

En el caso del Villanovense, el técnico Juanma Pavón también dejó claras sus intenciones de cara a la primera jornada de liga de dentro de dos semanas con De la Calzada en la puerta y Lobato, Escudero, Moisés y Samu Hurtado en defensa y con Pajuelo y Clausí en la sala de máquinas. Las bandas fueron para el canterano Óscar y para Viñuela, mientras que en la delantera jugaron Roger y Sillero. 

Los serones, bien plantados sobre el campo, se mantuvieron replegados atrás con el objetivo de aprovechar las jugadas a balón parado. De hecho, en una de ellas, Sillero tuvo la ocasión más clara del primer acto en el Municipal Villanovense. Fue antes del primer cuarto de hora de partido cuando el capitán serón remató fuera con la cabeza un buen servicio desde la banda. 

En la segunda parte, con cambios en los dos equipos, el Villanovennse fue el que gozó de las mejores ocasiones para haber hecho gol. Primero fue Clausí el que perdonó tras no aprovechar un balón suelto dentro del área tras una buena jugada individual de Samu Hurtado. Luego fue Viñuela el que iba a quedarse con la miel en los labios tras un disparo desde la parte izquierda del área que se marchó rozando el palo de la portería defendida por Limones, que había entrado en la segunda mitad. En estas, el Badajoz seguía sin inquietar el área de un Villanovense que la volvió a tener en las botas de Rivera tras perdonar en un mano a mano. Al final, empate que deja un sabor de boca distinto para ambos equipos con el inicio de sus respectivas competiciones en el horizonte.