Tiene apenas 15 años, aunque si se pasa un buen rato conversando con ella podría parecer que son muchos más. Lo impide su risueña sonrisa de niña y su timorato carácter de prudencia, todavía con tiempo por delante para forjar. «No te asustes. Es mucho más madura de lo que parece», advierte su madre. No se equivoca. Es quién mejor la conoce.

Paola García Lozano disfruta de su reciente campeonato de Europa logrado en Tampere, en Finlandia, una ciudad que ya no olvidará nunca. «Todavía lo estamos asimilando porque hemos trabajado mucho durante estos últimos meses. Aunque no lo parezca, han sido meses muy duros de trabajo constante, pero ha merecido la pena por este reto tan bonito de la medalla de oro», reconoce apretando entre sus manos la presea dorada venida de los países escandinavos.

Es una campeona con dos adjetivos sobresalientes: constancia y humildad. El primero es un hecho palpable. En un día normal, Paola puede irse tranquilamente a las seis horas de entrenamiento. «Ahora, durante la preparación del Europeo, ha sido mucho mayor. Me levantaba y tras desayunar ya había que trabajar combinando el técnico con el físico. Almorzabas, descansabas un poco y otra vez el entrenamiento hasta la noche». Los éxitos no llegan solos, aunque a esta joven almendralejense eso no le incomoda. «Yo disfruto mucho de lo que hago y, cuando estoy entrenando, saboreo cada minuto del entrenamiento».

Y humildad, siempre por bandera. «Estoy muy agradecida, de verdad, a toda la gente que tengo detrás. Yo me he subido al podium con la medalla de oro, pero realmente detrás de mí hay mucha gente como mis padres, mis familiares, mi entrenador, mi equipo de trabajo… por esa gente ha merecido la pena y ahora a seguir con las mismas ganas para que vengan más medallas detrás de ésta».

Sin prisas

Sobre el talento innato de Paola García para la kata se ha escrito mucho, incluso a niveles nacionales e internacionales. Los focos no le deslumbran. Ella prefiere mirar a los que ya han brillado para seguir absorbiendo detalles. «A mí me gusta ir poco a poco, campeonato a campeonato. No tengo prisas. Es algo que me han inculcado desde pequeña. Seguir con los pies en el suelo es una de mis reflexiones favoritas. Ahora quiero disfrutar del Europeo y, en breve, empezar a pensar más allá·.

Los Juegos Olímpicos y los éxitos nacionales han dado una nueva dimensión al karate en España. «Las medallas de Sandra y Damián han tenido mucha repercusión y le ha dado más valor y realce a nuestro deporte. Eso me ha encantado. Nosotros tenemos que aprender de todo lo bueno que ellos han hecho».

Orden y sacrificio

No es fácil ser campeona de Europa y matrícula de honor en los estudios. Pero si algo tiene claro Paola es que tan importante son sus medallas como sus notas académicas. «Reconozco que hay que ser muy organizada para ello, pero si tengo algún don, podría decir que ese es el mío. Soy muy disciplinada para sacrificar cosas de familia o amigos por tratar de buscar una medalla o lograr que mis notas académicas sean las mejores. Eso sí, cuando estoy con mis amigos o mi familia, disfruto y exprimo cada minuto. Hay que ser ordenado. Y eso, se me da bien».

Paola buscará en este final de año lograr más éxitos en la Liga Nacional de Karate y en el Campeonato de España. Ahí ya empezará a jugarse puntos para el próximo campeonato de Europa y para el campeonato del mundo junior, «para el que hay que ganarse la plaza y ya sabemos que no es nada fácil».

Confiesa que, entre sus referentes, uno de ellos es Carolina Marín y que gracias a ella el bádminton es uno de sus deportes alternativos favoritos, aunque la natación también es una devoción para ella. Pero para preferencias, cualquier comida de su abuela. «Eso sí que me encanta. Y cuando toca saltarme la preparación, la comida de la abuela en Almendralejo», sonríe la campeona.