Han pasado tres jornadas ya de competición y el Extremadura todavía no se encuentra en esta recién estrenada Primera RFEF. El equipo no transmite sensaciones, no ha marcado ni un solo gol en 270 minutos y, lo que es peor, no parece que tenga atisbos de mejora siempre y cuando no se solucione lo más importante: que venga el dinero del supuesto grupo inversor. Manuel Mosquera, su técnico, no quiso ser esta vez tan explícito como hace 15 días tras el partido ante el Sanse en Madrid, pero de sus palabras volvió a denotarse que el equipo no tiene la cabeza en el campo: “no hemos venido. Hemos llegado tarde al partido. Ahora mismo no estamos, pero vamos a estar. Todo vendrá cuando vayamos construyendo todas las partes. Tenemos que ir reconstruyendo al equipo. Ahora no tenemos una identidad”, comentó tras el partido.

Y no está sencilla y llanamente porque tampoco está el dinero en las cuentas corrientes de los jugadores, quienes ya llevan casi seis meses de retrasos. El Extremadura evidenció en el campo de Unionistas de Salamanca un equipo en descomposición total, con jugadores fuera de órbita y con un desorden organizativo propio de su situación. “Hemos cometido muchos errores de sincronización y descoordinación. Hemos hecho una primera parte muy mala. Horrorosa”, admitía el propio entrenador. Y es que esa pésima imagen ha dejado muy tocada la imagen del club, que ahora mismo está muy lejos de ser la imagen del Extremadura del que tanto ha presumido su gente y su afición.

A todo esto, Manuel trató de buscar algunas justificaciones como el césped de hierba sintética al que no termina de acostumbrarse su equipo. “En este tipo de campos no nos sale nada. No somos capaces de cogerle la manija a los partidos en estas superficies. Ellos entrenan aquí y son infinitamente superiores en todos los sentidos. Además, me ha gustado Unionistas y sus jugadores están en muy buena forma”.

Plantel

Todo lo contrario el Extremadura, en un estado de forma casi deprimente. No tuvo un buen debut Jorge Morcillo, que sufrió mucho en el lateral izquierdo, fuera de su posición natural, y fue desbordado continuamente por los atacantes de Unionistas. Tuvo que ser cambiado al descanso. Tampoco participó en exceso Villacañas, que jugaba sus primeros minutos desde mayo. Sin protagonismo. Además, jugadores que habitualmente dan un buen rendimiento como es el caso de Emmanuel, también estuvieron poco acertados en el encuentro ante Unionistas.

A todo esto hay que sumarle que el Extremadura juega sin delantero puro. De nueve hizo Kike Márquez, cuyas condiciones le hacen abandonar continuamente su posición para buscar la pelota. Rubén Mesa está lesionado. Fran Sandaza ha llegado fuera de forma y tiene que hacer mucho trabajo físico para estar apto. Jaguar ni está ni se le espera. Y Musa, un jugador de la cantera, tiene que cargar con minutos y responsabilidades que no le corresponden. Otra nefasta planificación deportiva.

El club y el equipo van a contrarreloj, puesto que el próximo viernes el Extremadura tiene que abrir jornada recibiendo en el Francisco de la Hera al Racing de Ferrol. De momento, no hay noticias del grupo Khalifa y del dinero. La situación es lastimosa. La desazón ya se ha instalado en el entorno azulgrana.