El Rallye de la Vendimia, puntuable para el campeonato de asfalto de Extremadura, celebra este año sus bodas de oro con una edición número 50 muy especial que ha levantado gran expectación entre los amantes al motor en la región y también entre pilotos históricos que ya estaban retirados y que volverán al volante por ser ésta una edición especial. Es el caso de Isidoro Jiménez, ganador de cuatro botijos de plata, que volverá a salir a competición tras muchos años sin estar en las carreras. Lo hará con Joaquín Fernández de copiloto. Habrá otros clásicos como Carlos Boza. 

La edición se convertirá en la que más participantes aglutine. En total hay 99 pilotos inscritos, después de que el organizador de la prueba, el Motor Club Almendralejo, lograra ampliar el cupo para incluir a los pilotos que estaban en la lista de reservas. “Sabemos que hay muchas ganas de correr y esa era nuestro gran objetivo, que todos lo pudieran hacer”, indica Carlos Pardo, secretario del MC Almendralejo. 

El que tampoco faltará es Eduardo Noriego, que junto a Isidoro Jiménez y Rafa Palomares son los pilotos que han ganado cuatro veces el Rallye de la Vendimia, aunque Noriego es el único que lo ha hecho en ediciones consecutivas. “No hay presión. Eso quizá era antes. Ahora se trata de disfrutar. Sabemos que todos tenemos muchas ganas de correr esta edición y lo haremos como siempre, tratando de dar lo mejor”. 

El año pasado, la edición tuvo que suspenderse por la pandemia. Este año, las restricciones han obligado a eliminar el tramo del viernes que pasaba por la mítica localidad de Feria. El rallye será íntegramente el sábado 25 de septiembre con cuatro tramos cronometrados y ocho pasadas. Por la mañana se correrán los tramos de Fuentes de León (11,3 kilómetros) y Cortelazor (15,8 kilómetros), mientras que para la tarde quedan los de Culebrín (9 kilómetros) y Tentudía (15,2 kilómetros).