El ciclista monesteriense Nico Montero, que corre en la disciplina del conjunto local Ankay Team, se proclamaba este fin de semana campeón de Extremadura del Open Media Maratón, tras lograr la victoria en la prueba que se disputó en la localidad de Deleitosa.

El campeonato le llega después de su participación en las pruebas de un circuito que se inició la pasada primavera en Castuera, donde consiguió la sexta plaza. La segunda cita tuvo como escenario la prueba competitiva celebrada en Fuente de Cantos, en la que Nico subió al tercer cajón del podio. Para alcanzar el campeonato tenía que quedar entre los dos primeros en Deleitosa. Su victoria sumó los puntos suficientes para subir al primer cajón del podio y vestir el maillot verde de Campeón de Extremadura.

Muy satisfechos

El ciclista de Monesterio, que compite en categoría Máster 30, se ha mostrado “más que satisfecho”, por la consecución del campeonato. “Estoy muy contento. Esto es mucho más de lo que esperaba”, ha señalado Nico Montero. “Para mí, es todo un logro. Es el mejor premio al esfuerzo y al sacrificio”, sostiene el nuevo campeón, que debe compaginar su trabajo “de mañana y tarde, con los entrenos diarios”. El poco tiempo del que dispone, se lo dedica en cuerpo y alma, a su pasión por el ciclismo, y, “cuando pones tanto afán en algo que te gusta, los resultados acaban llegando”.

Antonio Calderón, responsable del conjunto Ankay Team, ha remarcado “el gran potencial” de este ciclista, que, desde el inicio de temporada, “ha venido demostrando”, competición, tras competición, su alto nivel, su preparación y su capacidad para conseguir algo grande. Estos condicionantes, explica Calderón, “hacían intuir” la posibilidad de alcanzar el campeonato, pese “al alto nivel que actualmente tiene su categoría”. Para el equipo, sostiene su responsable, “es todo un orgullo contar con un ciclista de su nivel”. Para Ankay Team, conseguir este campeonato, “ha sido el mayor logro desde su creación”, manifiesta Antonio Calderón.  

Nico Montero ha querido dedicar este triunfo a su novia, “sufridora de entrenos, salidas y muchos fines de semana de competición”; a su familia, así como a sus compañeros de trabajo, “flexibles y comprensivos”, y, “por supuesto, a la familia Ankay”. Al contrario que otros ciclistas, Nico, no se marca “ni metas, ni calendarios”. La próxima temporada volverá a depender de su tiempo libre, y de compaginar familia y trabajo, con su pasión por el ciclismo. Aun así, el campeón volverá a intentarlo.