«Si alguna vez tengo un hijo, lo mandaré lejos de la portería», asegura Francisco Daniel Martínez Pujante, Fran, medio en broma, medio en serio. «La portería es muy bonita, pero muy cabrona», añade el guardameta del Cacereño, que ha visto muchos partidos, quizá demasiados, desde el banquillo. No fue así el domingo, cuando Julio Cobos le encargó defender la portería del CPC ante el San Fernando en Maspalomas. «Creo que desde el primer día he entrenado bien, pero a partir de ahora voy a trabajar diferente, con más ganas todavía».

Dicharachero, no oculta que no le agradan nada las expresiones portero suplente o segundo portero. «La gente lo dice sin ofender, pero no gusta escucharlas. ¿Crees que a un punta le gusta que le llamen segundo delantero? No, pero es lo que hay».

No quiere etiquetas del mismo modo que sabe que jugar el pasado domingo no significa que lo hará el siguiente, «o el otro, o el otro». «El míster siempre nos dice que cuando no estemos jugando, que trabajemos. Y que cuando juguemos, que sigamos trabajando. Quiere un equipo de trabajadores y es lo que tenemos que hacer, trabajar, trabajar y trabajar».

Aún sub -23, Fran fue el último en llegar la Cacereño el pasado verano. Su último equipo fue la Peña Deportiva, donde no había tenido demasiadas oportunidades. Su misión era, y es, la de ‘competir’ con Bernabé, prácticamente indiscutible en el conjunto verde desde hace varias temporadas. «Nos llevamos muy bien, con Berna es difícil llevarse mal, me río mucho con él, el día a día es muy fácil».

«Antes pensaba en llegar a Primera, ahora solo quiero trabajar todos los días y disfrutar»

Fran Martínez - Portero del Cacereño

El cambio de portero fue una decisión técnica, aseguran desde el club. A Fran le dijeron justo antes de viajar que se preparara, que cabía la posibilidad de que le tocara jugar. «Aunque cien por cien nunca lo sabes hasta justo antes del partido», dice el guardameta, con una buena actuación durante el partido. «Tuve suerte porque empecé bien, ellos tiraron pronto y la saqué bien y eso ayuda, pues después de mucho tiempo sin jugar ayuda a calmar los nervios. Después hubo un par de acciones con los pies en las que arriesgue demasiado fruto de esa confianza», reconoce él entre risas.

Canteras importantes

Fran nació el 20 de agosto de 1999 en Cartagena. 23 días después, un 12 de septiembre, debutaba Iker Casillas con el Madrid. Nada tiene que ver un hecho con otro. O quizás sí. Porque al Fran niño le gustaba mucho Casillas y ese fue el motivo por el que decidió hacerse portero. Unos años después, entre los 16 y lo 18, el ahora meta del CPC jugó en la cantera merengue. Después se fue a la del Levante antes de recalar en el Cartagena primero y después en el Hércules, que fue quien lo cedió al Peña Deportiva, su último club antes de llegar a Cáceres, una ciudad de la que rápidamente se ha enamorado. «He vivido en otras que son demasiado grandes, esta me gusta mucho, tiene de todo», dice él, que vive junto a su pareja. «Me la llevo a todos lados», ríe, «soy un viejo dentro de un crío de 22 años».

A pesar de su juventud, tiene claro que lo que quiere es disfrutar. «Antes sí pensaba con llegar a Primera. Ahora prefiero no pensarlo. Solo sé que soy un afortunado por poder jugar y vivir del fútbol». Y a partir de ahora lo hace con energías renovadas en el Cacereño.