Hace meses que se habla de día clave o semana clave en torno al Extremadura UD. A veces, incluso, hasta con sorna en sus alrededores por ver cómo pasan los días y nada sucede en torno al club. O al menos, nada que solucione la acuciante y delicada situación económica en el que está enquistado el Extremadura. Pero esta vez ya no hay más plazos. El próximo 27 de octubre en Badajoz debe aprobarse un convenio de pago a acreedores en la junta extraordinaria de accionistas que ya no puede posponerse más. Desde hace semanas, el club está llamando a acreedores y analizando las posibilidades de tener controlada a una mayoría del 51% del capital del concurso para que aprueben ese calendario de pagos. La razón es muy simple: si no se aprueba, el club irá inexorablemente a liquidación y desaparecerá. Y aprobándose, todavía quedan milagros por resolver. 

El caso es que se ha llegado a la situación límite sin dinero de por medio. Y ese es el principal problema para el Extremadura, convencer a los acreedores de que el calendario de pagos va a tener viabilidad. Está previsto que en los próximos días el club pueda dar a conocer cómo va a resolver esta cuestión, sobre todo después de ver como la opción de que el Grupo Khalifa entre se esté desvaneciendo con el paso del tiempo. 

¿Hay plan B? En palabras del presidente Manuel Franganillo, sí que lo hay. Pero de momento nada ha trascendido. Hay fuentes que indican a que él mismo podría ponerse al frente de toda la operación y sufragar ese primer gran pago, que es el referente al dinero que hay que abonar a la masa, es decir, dinero que se ha dejado a deber desde el día que se formalizó el concurso de acreedores (5 de febrero de 2021) hasta la actualidad. La cifra podría superar el 1,2 millones de euros. Bien es cierto que el Extremadura tiene embargado determinados pagos en concepto de subvenciones de administraciones y entes federativos que quedarían desbloqueados en el momento en el que el Extremadura se ponga al día, formalice el convenio de pago a acreedores y los que tiene formalizados con Hacienda y Seguridad Social.

No obstante, hay mucha información y poca veracidad real por parte del club en datos, algo que el propio Extremadura UD deberá explicar de manera detenida en los próximos días.

Mientras el futuro del club se decide en esta semana, la plantilla y cuerpo técnico se mantiene aislado pensando en lo estrictamente deportivo y preparando el encuentro de este viernes ante el colista Tudelano en el Francisco de la Hera. Nadie quiere pensar que sea el último partido del Extremadura UD en el Francisco de la Hera. La afición sufre en silencio y espera el devenir de los acontecimientos.