Fútbol. Segunda RFEF

El Cacereño no mata al Mensajero

El equipo de Julio Cobos pierde dos puntos en la recta final de un partido que pudo haber sentenciado antes

Uche hace el gol del Cacereño, que no pudo después mantener.

Uche hace el gol del Cacereño, que no pudo después mantener. / José Pedro Jiménez

José María Ortiz

José María Ortiz

1 - Cacereño: Bernabé, Luis Aguado, Rubén Sánchez, Marvin, Uche (min. 83, Espinosa), Kamal, Yael, Jorge Barba (min. 83, José Ramón), Carlos Andújar (min. 68, Carlos Fernández), Teto (min. 64, Bermu) y Solano.

1 - Mensajero: Nauzet, Eslava, Óscar, Yeray González (Samuel, min. 85), Benítez, Ale (Karopitche, min. 55), Ruyman, Jaime, Cacho (min. 85, Juanda) Jesús Valentín, Wilson Cuero (Josué, min. 70).

Goles: 1.-0-MIn. 31:Uche. 1-1-Min. 82: Josué.

Árbitro: Nestor Holguera. Amarilla al local Luis Aguado y los visitantes Eslava y Josué.

Incidencias: 1.569 espectadores (cifra oficial) en el Príncipe Felipe. Antes del partido se desplegó una pancarta de apoyo a la isla de La Palma por parte de los dos equipos.

El Cacereño perdió dos puntos ante el Mensajero (1-1) en un duelo desigual, que terminó en disgusto de la grada y en los jugadores locales, que no tuvieron su mejor día. Aunque globalmente fueron superiores a los canarios, los de Julio Cobos no resolvieron en el primer acto y lo pagaron caro. También el entrenador estuvo en la diana, abroncado por parte de la grada cuando ya no había remedio al tropiezo. Es lo que ocurre en el fútbol cuando se deja vivo al rival: que en una oportunidad que tiene te puede empatar. Y así ocurrió en el tramo final en un tanto de pura fe del equipo de Santa Cruz de la Palma.

Todo pintaba bien para el hasta este domingo el segundo clasificado (el sorprendente Coria ya le ha rebasado), habitual equipo sólido y sin fisuras, pero que en los dos últimos encuentros ha visto cómo sus rivales canarios le han pagado con la misma medicina de igualarle en encuentros teóricamente controlados después de adelantarse en el marcador.

Y es que fue un monólogo verde la primera parte del choque. Ante un Mensajero con el clásico fútbol combinativo y técnico, el CPC respondió a base de intensidad y orden para ejercer su particular dictadura sobre el estupendo tapete del Príncipe Felipe.

Cobos, cariacontecido en el partido.

Cobos, cariacontecido en el partido. / José Pedro Jiménez

Los dos laterales, especialmente Luis Aguado con Kamal lo mejor del día, tuvieron las primeras opciones verdes. Primero fue Uche con parada de Nauzet a su tremendo trallazo (min. 8) y después Aguado, que controló maradonianamente pero no pudo concretar ante el meta canario (min. 14). Impresionante el despligue del ‘2’ cacereño. Yael ya probó el intento de gol con una falta lejanísima, con respuesta del por entonces atareado Nauzet, que volvió a intervenir a renglón con éxito ante Solano.

Esta acción fue el preludio al gol de Uche, consecuencia directa tras el rechace al córner y en la melé reventar el balón el lateral izquierdo local (1-0-min. 31). 

Era justo el premio para los cacereños, que controlaron bien a los visitantes, demasiado dependientes de su capitán, el talentoso Ruyman, y desastido su hombre referencia, Wilson Cuero. Estos primeros 45 minutos solamente tuvieron a los extremeños como dominadores desde el inicio. Pocos podían esperar que cambiara la tendencia y se invirtiera el resultado en la continuación.

Despliegue de una pancarta de apoyo a La Palma.

Despliegue de una pancarta de apoyo a La Palma. / José Pedro Jiménez

Tuvo el segundo Solano en el inicio del segundo acto tras un balón robado y distribuido por el omnipresente Kamal, una bestia competitiva. El Mensajero sobó el balón con gusto y amenazó un poco más al inédito Bernabé, pero sin llegar a crear opciones hasta que llegó el momento clave. 

Cobos retiró a un solidario Teto para poner más energía con Bermu. Después se lesionó Carlos Andújar y salió Carlos Fernández, coincidiendo los dos ‘9’ por primera vez en esta temporada. Tampoco fue el día para que alguno de los dos rompiera su sequía, aunque al menos Solano lo tuvo muy cerca en un par de opciones nítidas, especialmente la aludida. Increíble que no fuera gol.

Y llegó lo temido. Bernabé paró el balón de Eslava, pero no el de Josué (1-1, min. 83). El cuadro insular, cuyo objetivo era llegar vivo al último cuarto de hora, salió airoso con su plan. Hizo el 1-1 tras un córner y el Cacereño lo intentó todo desde entonces. Demasiado tarde por no matar al Mensajero. Si esas ocasiones se hubieran concretado, pocos se hubieran acordado de Cobos, que fue un gran futbolista, pero que ahora no juega.

Julio Cobos: «Todos hubiésemos firmado estar como estamos ahora mismo»

No estaba contento Julio Cobos, entrenador del Cacereño, tras el empate contra el Mensajero. Abandonó el campo entre los pitos de la afición y, tras asegurar que el «público es soberano y puede manifestarse como quiera», recalcó que «todos hubiésemos firmado estar como estamos ahora mismo». Tras ocho jornadas del CPC sigue invicto y suma ya puntos. «Hemos hecho muchísimas cosas bien para ganar el partido, hemos sido claramente superiores», añadía el preparador, que no ocultaba irse con la sensación de haber perdido dos puntos más que con la de haber sumado uno. «Quizás nos hemos visto tan superiores con balón que hemos dejado de buscar la portería contraria y parece que eso es lo que se va a quedar en el recuerdo. Y sin duda eso va a estar en nuestro debe y nos tiene que enseñar que siempre hay que buscar la portería contraria, sobre todo cuando estamos tan bien y somos tan superiores». Elogió el trabajo de sus jugadores («en ese apartado no les puedo pedir más») y ‘justificó’ la falta de mordiente en los minutos finales en el gran desgaste que había sufrido el equipo «y nos ha pasado factura».

 Mientras, Yürguen Hernández, entrenador del Mensajero, cree que el resultado se puede considerar «justo» por lo visto en el partido. «En la primera parte el Cacereño estuvo mejor, pero en la segunda nosotros dimos un pasito hacia delante y empezamos a crecer. La segunda parte fue para nosotros». JAIME J. TORBELLINO