4-Diocesano: MIguel, Manu, Fran, Armenta, Varona (min. 84, Massa), Palmero, Javi González (min. 84, Monte), Luismi, Mattheus (min. 72, Germán), Dani Rueda (min. 79, Margallo) y Adriá (min. 84, Muri).

1-Calamonte: Urko, Villegas, Juanfe (66, Zidane), Calatrava (75, Diego), Pitu, Bermúdez, Marco, Juanan, Berna, Quique Roldán (m. 34, Enrique) y Diosberg (m. 66, Carrasco).

Goles: 0-1-Min. 8: Marco. 1-1-Min. 16:Adriá. 2-1-Min. 39:Adriá. 3-1-Min. 70: Luismi. 4-1-Min. 78: Germá.

Árbitro: Pedro Sánchez Sánchez. Amarillas a los visitantes Juanfe, Bermúdez, Calatrava y Enrique.

Incidencias: 250 aficionados en el Manuel Sánchez Delgado. Mucho viento.

Un vendaval, como el ambiente climatológico. El Manuel Sánchez Delgado fue escenario de una oda al fútbol protagonizada por el Diocesano, ganador diáfano ante el Calamonte (4-1) y ya campeón de invierno. La goleada consolida a los de Adolfo Senso arriba y multiplica sus opciones de futuro. Será una entelequia descabalgarles de ahí, de la cima. El ascenso de los cacereños a Segunda RFEF está solo y exclusivamente en sus pies. Yen su cabeza, claro, se proclame o no. Son sólidos, fiables y virtuosos. Todo en uno para la causa colegial.

Fue una exhibición en toda regla. Un show absoluto de Luismi Bueno y de Dani Rueda, dos jugadores que marcan la diferencia en la categoría y que, salvo accidente, subirán escalones (quién sabe cuántos) en los próximos años. Tienen ambos un talento descomunal en el espectro de un equipo coral, fortísimo en defensa. La sinfonia de Fito Senso funciona, un año más.

El Calomonte de Angelito, con mucho más talento y menos dureza de la que exhibió, se adelantó con tanto de Marco ‘Tete’ a la salida de un córner (0-1-Min. 8).

Puro espejismo. Luismi se inventó un pase interior sobresaliente a Adriá, que empató con un buen remate al primer toque. El empate ponía la justicia. El Calamonte dio un paso atrás y los rojillos, con Javi González al mano y Luismi y Dani Rueda de medias punta, amenazó con claridad hasta que Adriá, muy cerca del descanso, aprovechó una jugada combinativa para hacer el 2-1.

En el segundo tiempo, primero Dani Rueda hizo un jugadón y lanzó al poste, pero Luismi, estratosférico, protagonizó el gol del año al superar con una ruleta al portero visitante Urko. Qué obra de arte, qué talento, qué maravilla.

Con el 3-1 en el minuto 70, aquello estaba finiquitado. Recibió su recompensa Germán, que soltó un latigazo tremendo al borde del área que supuso el 4-1. Fin de la obra, continuación del paseo triunfal del Diocesano, que huele a Segunda RFEF.