El Hierros Díaz Extremadura Miralvalle vuelve a la competición en casa tras romper la mala racha de resultados justo antes de las vacaciones, una inyección de ánimo que esperan aprovechar ante su público para reivindicarse este sábado frente a uno de los equipos fuertes de la competición, el Celta Zorka Recalvi (18.30 horas).

El conjunto placentino volvió a los entrenamientos a comienzos de semana con la idea de seguir en la misma línea del último partido en Badalona: ser duras en defensa y efectivas en ataque. Además, hay ganas de reivindicarse en casa, en donde no ganan desde la tercera jornada: «Lo afrontamos con ilusión, con ganas y con la mente liberada, el descanso nos ha venido bien. Tenemos muchas ganas de hacer un buen partido delante de la afición», afirma el entrenador colegial, Raúl Pérez.

En principio, el Miralvalle tiene la baja de Natalia Pizarro por positivo en la última semana de diciembre, y la de Lidia Francisco por una lesión de rodilla. Las demás estarán disponibles, aunque Pérez admite que esta jornada es extraña: «Ya se han suspendido varios partidos [entre ellos el del Al-Qázeres contra el Azpeitia] y estamos todo el día pendientes, pero tenemos que hacer nuestro trabajo y ser profesionales».

Por su parte, el Celta es uno de los clubs que a principio de temporada estaba en todas las quinielas para estar arriba, pero su mal comienzo de campeonato le está lastrando y llega a Plasencia dentro del grupo de equipos que están en mitad de la tabla. Aun así, tiene una gran plantilla: «Es un equipo solvente, con experiencia y jugadoras contrastadas en la liga: Davydova, Fequiere, Castro… Jugadoras muy importantes», señala Raúl Pérez. En la primera vuelta, el Miralvalle dio la sorpresa al imponerse en Vigo (58-64), pero ambos conjuntos han cambiado mucho desde entonces, tanto de trayectoria como de caras. Otra clave para Raúl Pérez será que el público actúe de sexta jugadora: «Nuestro público nos tiene que dar ese empujón para competir el partido y llegar con opciones al final».