Fue en el año 2000 cuando un jovencísimo Patri, de apenas 22 años, conoció al entrenador que luego marcaría su trayectoria futbolística y que, hoy día, se ha convertido en uno de los técnicos de moda del fútbol español: José Bordalás. Por entonces, Patri acaba de firmar por el Alicante y aquel equipo lo exprimió al máximo Bordalás, que encontró en el extremeño a una persona con el que identificaría sus diferentes formas de ver el fútbol. “La verdad es que ha sido el entrenador que más rendimiento me sacó como futbolista. Siempre ha tenido esa virtud de dar buenos consejos, explotar las virtudes de los jugadores y minimizar sus defectos. De hecho, si repasas su trayectoria, verás muchos jugadores que antes no conocía nadie y que después de pasar por las manos de Bordalás se han hecho reconocibles”, dice Patri.

Ahí comenzó la conexión Bordalás-Patri, que más tarde también se extendería en el Hércules, el Alcoyano y en el Elche. Pasados los años, Bordalás lo rescató para su banquillo. Primero en el Getafe, y ahora en el Valencia, donde se acaba de meter en la gran final de la Copa del Rey del 23 de abril.

“Está siendo una experiencia magnífica y enriquecedora. Hay una afición enorme, volcada con el equipo. Para ellos, el Valencia es como una religión. Han pasado años alejados de los primeros puestos y ahora vuelven a verse arriba, con los cinco sentidos en todo”, reconoce Patri, que está experimentando la cara más dulce de Mestalla.

Es su tercer año con Bordalás en Primera. “Comparto mucho la idea y la forma de pensar del entrenador. Por eso contó conmigo”. Por covid y sanciones, Patri también ha tenido que pasar a los focos siendo primer entrenador. “La verdad es que impresiona, pero es algo anecdótico. Hoy, con las nuevas tecnologías, aunque seas primero de forma anecdótica hay muchas formas de comunicarse”.

Perfil en debate

No pasa por alto el debate de Bordalás y su forma de ver el fútbol. O mejor dicho, ese estereotipo de entrenador resultadista y de corte defensivo. “Sinceramente, se ha creado una mentalidad alrededor a los equipos de Bordalás que no corresponde con la realidad. José ha hecho cosas en el año 2000 que no estaban vistas como la presión alta o meter la línea defensiva en el medio del campo. Ha sido de los pioneros en ver que el apartado físico iba a ser clave en el fútbol moderno. Para mí estamos ante uno de los mejores entrenadores del mundo porque ha sido capaz de sacar el mejor rendimiento en todos los equipos que ha estado, incluso con menos armas. Y eso está ahí, en los números”.

Sobre su trabajo, “es lo típico de un segundo entrenador. Reforzamos ideas, apoyamos en todo lo que vemos y trabajamos con una relación más cercaba basada en la confianza. Es muy sencillo trabajar con él”.

Quizá, el único punto negativo de toda la experiencia sea el hecho de tener lejos a la familia. “Eso es lo peor. En Madrid estaban algo más cerca, pero ahora se nota la distancia. Lo llevamos como podemos, pero sabiendo que son cosas de la profesión”.

La tierra

Patri no deja de mirar a su tierra natal y sigue cada semana las evoluciones del Don Benito. “Ahora con la llegada de Roberto, el equipo ha ganado identidad y compite bien. Estoy convencido de que va a salvar la categoría”. También ha estado muy pendiente de la caída del Extremadura, sin olvidar que sus inicios como jugador fueron en el CF Extremadura: “Me ha dado mucha pena, sobre todo porque era el equipo de la región hace prácticamente dos días. Ese club tiene algo y una afición fiel y numerosa. Por ellos me ha dado mucha lástima”.

Dos décadas con Bordalás, conectados o por teléfono o en el verde. Dos décadas de progresión que ahora tienen el 23 de Sevilla la posibilidad de un título de Copa del Rey.