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El Periódico Extremadura

Fútbol sala

Álvaro Quevedo, el campeón que se curtió en las 24 horas de fútbol sala

Álvaro Quevedo Cuello de Oro acaba de hacer historia con el Antequera, primer club de Segunda División en ganar la Copa del Rey. De joven, cuando veraneaba en Albalá, se dejó ver en muchas 24 horas de fútbol sala por los pueblos extremeños

Álvaro Quevedo, ‘Alvarito’, con el trofeo de campeón de la Copa del Rey. CEDIDA

Cuando era más joven, con apenas 16 años, Álvaro Quevedo Cuello de Oro, Alvarito, se pasaba el mes de julio de pueblo en pueblo para jugar las famosas 24 horas de fútbol sala. Madrileño de nacimiento (12 de julio de 1996), acudía los veranos a Albalá, a la casa de sus abuelos maternos, Juana Ramos y Antonio Cuello de Oro. Hoy, ese chico que ya despuntaba en los pabellones extremeños es campeón de la Copa del Rey de fútbol sala con el UMA Antequera, un modesto equipo de Segunda División que el pasado fin de semana rompió todos los pronósticos para entrar en la historia e inscribir su nombre junto a grandes clubs como Barcelona, Inter o El Pozo, los únicos que hasta ahora habían ganado el torneo del ‘ko’.

«Había fines de semana que incluso jugaba dos 24 horas», recuerda él, al que sus compromisos deportivos ya no permiten disfrutar tanto de la tierra de sus abuelos, de las pachangas con los amigos, de esas «intensas» maratones de fútbol sala. Pero sus lazos con Extremadura siguen siendo fuertes. «Tengo muchísimos amigos en Albalá, en Montánchez... y a mi novia, que es de Cáceres y la conocí allí».

Alvarito, con el balón, presionado por un jugador del Viña Albali en la final de la Copa del Rey. CEDIDA

«Ha sido increíble, ni me lo creo aún», dice Alvarito sobre la conquista de la Copa del Rey, todo un hito sin precedentes en el deporte español, ya que UMA Antequera es el primer equipo de Segunda que lo consigue. El camino no fue nada fácil y tuvo que deshacerse consecutivamente de cinco equipos de la máxima categoría del fútbol sala nacional, los dos últimos en la final four, Industrias Santa Coloma en semis (3-1) y Viña Albali Valdepeñas en la final (3-2).

«Va a pasar mucho tiempo hasta que seamos conscientes de lo que hemos hecho y de la trascendencia que tiene esto», reconoce Alvarito, que destaca la filosofía de un equipo donde «prácticamente todos somos estudiantes». Él está en tercero de Marketing e investigación de mercados. «Llegar a la final four ya era un premio porque pocos equipos de Segunda lo habían hecho. Estar ahí y ganar.... increíble».

A por el ascenso

No hay mucho tiempo para celebraciones, recuerda este ala reconvertido a cierre que en la Copa le ha tocado bailar con algunos de los mejores pívots del fútbol sala español («aunque no lo parezca, soy un cierre corpulento, me gusta esta posición»). El sábado comienza la fase de ascenso a Primera, el verdadero objetivo del Antequera esta temporada, y el conjunto malagueño, segundo en liga regular, buscará un buen resultado en su visita al Alzira, tercero.

El UMA Antequera celebra la conquista de la Copa del Rey. CEDIDA

«La Copa era un competición para disfrutar, para poder enfrentarte a equipos de Primera, nunca se nos pasó por la cabeza lo que ha pasada». ¿El secreto? Jugar sin presión. «Antes de la semifinal lo hablamos. No teníamos nada que perder. Nuestro premio ya lo teníamos. Solo había que salir a disfrutar. Para la final la mentalidad fue la misma. ¡Y nos salió de cara».

Con esta Copa cumple uno de sus objetivos. «Siempre he soñado con ganar un título así y ya lo he conseguido, no puedo estar más contento». El otro, es seguir disfrutando del fútbol sala, algo que nunca ha dejado de hacer. Villa de Meco, Las Rozas Boadilla, Torrejón, Osasuna Magna, Segovia y Antequera, donde está desde el 2018, son los clubs en los que lo ha hecho. También en las 24 horas de fútbol sala, donde de joven acumuló no solo trofeos, también muchos momentos inolvidables.

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