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El Periódico Extremadura

Baloncesto. LEB Oro

El patrocinio de la empresa de la mina aportará al Cáceres 200.000 euros por cada una de las dos temporadas

Ben Mbala, durante el partido entre el Cáceres y el Alicante en el Multiusos. SILVIA SANCHEZ FERNANDEZ

Son 200.000 euros por cada uno de los dos años del acuerdo. Es la cifra que se lleva preguntando todo el baloncesto cacereño durante los últimos días, desde que este diario desveló el patrocinio que unirá al Cáceres Patrimonio de la Humanidad y las empresas que pretenden extraer litio de la mina de Valdeflores, Infinity Lithium y su filial, Extremadura New Energies.

En principio lo que trascendió fue el pacto, que incluso se ha refrendado ya con una firma entre las partes, aunque ninguna de ellas ha querido hacerlo oficial obedeciendo a razones estratégicas. Empezaron entonces las especulaciones sobre a cuánto ascendía la operación, que sí se sabía que era potente a nivel económico y, por supuesto, muy superior a la de cualquier espónsor privado que haya tenido el club desde su fundación. Y es así: esos 400.000 que recibirá el Cáceres por dos campañas servirán para que ascienda varios peldaños en la extraoficial clasificación de presupuestos de la LEB Oro. Las primeras estimaciones lo situarían entre los 6-7 más altos. Seguirá habiendo rivales gigantes, empezando por San Pablo Burgos y MoraBanc Andorra, recién descendidos de la Liga Endesa con el respaldo financiero que ello supone.

La entidad verdinegra nunca ha ofrecido datos exactos al respecto, pero en los últimos años ha dispuesto de unos 500.000 euros entre aportaciones de los abonados, instituciones y empresas. De ellos, no la totalidad se emplea en la construcción de la plantilla, para la que queda una cifra bastante modesta con la que el objetivo se ha centrado en lograr la permanencia.

Con ambición

Gracias a un alto porcentaje de acierto en el mercado de verano de 2021, en esta última campaña se ha logrado la clasificación para los ‘playoffs’. Estar en ellos pasará a ser teóricamente una obligación, mirando hacia arriba con mucha más ambición y soñando con estar en la Final a Cuatro por el ascenso que en Lleida se escapó por poco en el quinto partido de la eliminatoria.

La primera idea es renovar a buena parte de la plantilla, algo que hubiese sido imposible de no surgir la mina de litio porque precisamente este último buen año ha hecho que la mayor parte de los jugadores se revalorice. Se ha destacado el compromiso que han mostrado y también el progreso de hombres a los que la afición ha cogido mucho cariño. Después de una temporada 2020-21 en la que muchos partidos tuvieron que ser a puerta cerrada, en esta el público ha ido regresando al Multiusos, aunque siempre por debajo de las expectativas del club. Reconquistar a la hinchada es una de las grandes metas ahora, aunque ha habido seguidores que han mostrado su rechazo al acuerdo con Infinity Lithium y Extremadura New Energies.

Para ilusionar y dar un salto de calidad, se prevé fichar al menos a dos o tres jugadores que sean punteros para la LEB Oro, contrastados, y que ofrezcan rendimiento desde el primer momento. Con 200.000 extra (aunque también se empleará parte en aspectos estructurales) será relativamente sencillo lograrlo. Se da por hecho que Roberto Blanco continuará en el banquillo y también es muy posible que Eduardo Pascual siga como director general deportivo.

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