Ángeles Aguilera Rangel (19 de enero de 1968, Monhaim, Alemania) es extremeña «cien por cien». Nació fuera de España por la condición de emigrantes de sus padres, con todo lo que ello supone. Vino con nueve años, tuvo siempre muchas inquietudes y la vida (la vida misma)la ha llevado al fútbol femenino, en el que ocupa un lugar preponderante en las federaciones extremeñas y española. Desde Nápoles, donde ejerce como jefa de expedición de la selección nacional que irá a la Eurocopa, pide, sobre todo, que los clubs de la región confíen en sus jugadoras «porque hay algunas muy buenas y son las que al final vana sentir el escudo». 

Acaba de ser nombrada miembro de la junta directiva de la Federación Española de Fútbol. ¿Ha sido una sorpresa o lo esperaba?

En primer lugar quería agradecer a Pedro Rocha, mi presidente, la confianza que siempre ha depositado en mí. Me ha apoyado en todos los proyectos que he desarrollado. También tengo que dar las gracias a la Federación Española de Fútbol y a su presidente, Luis Rubiales, que me haya nombrado para ser miembro de la junta directiva. Trabajaré en la misma línea que llevo haciéndolo todo este tiempo para hacer más visible el fútbol femenino. Claro que no me lo esperaba. Fue toda una sorpresa. Me llamó Pedro Rocha una tarde y me puso al teléfono con Luis, que me dijo que quería que formara parte de su equipo, que me conocía por haber coincidido con la selección absoluta y por haber hablado con él de fútbol femenino. Le agradezco muchísimo que pueda estar dentro. Le pondré mucha ilusión.

Como mujer, ¿qué siente en un mundo que se ha sido tradicionalmente dominado por los hombres y que tanto está costando cambiar?

Todavía queda mucho trabajo por hacer. Ha habido bastantes avances en los últimos años. Seguimos todavía un poquito atrasadas en relación a los chicos. Vamos avanzando con paso firme, pero necesitamos todavía ser más visibles. Este año hemos visto cómo el Barça atrae masas, y creo que vamos en esa línea. Como mujer, me siento orgullosa, pero todavía queda mucho.

También es jefa de expedición de la selección española femenina, algo que ha pasado ya más veces. ¿Cómo es la experiencia?

Estar un mes fuera de casa no es fácil, aunque todo se compensa con la enorme ilusión que tenemos todos los que estamos aquí. Todos tenemos muchas ganas de conseguir este año ganar el Europeo. Mis funciones son las de supervisar todos los movimientos de la selección. Me lo paso bien, pero repito que no es fácil. Tienes que dejar muchas cosas fuera: a la familia, a la federación extremeña… aun así, sigo trabajando desde aquí para ella con cosas de nuestra tierra: estamos con la Copa Federación Femenina, cerrando un torneo de fútbol sala, ‘Ellas’. Estoy todo el día pegada al teléfono.

¿Ve posibilidades de título al equipo en el Europeo?

Hay muchas ganas de poderlo conseguir, pero hay que ir con paso firme y partido a partido. Las jugadoras están muy metidas y el empuje mediático es cada vez mayor. Esto es lo más importante que podemos tener en el fútbol femenino, pero no a nivel de selección absoluta, sino a nivel fútbol base.

¿No echa en falta a alguna jugadora extremeña?

Tengo claro que tenemos grandes futbolistas extremeñas, como Carmen Menayo, que ha pasado por todas las categorías de la selección española. Recuerdo ahora que con la sub-19 en el 2017, ganamos el Europeo con ella en el equipo. Además, hay otras jugadoras como Ana Franco, del Sevilla, que ha ido con la sub-23 en alguna concentración, y otras que tienen realmente bastantes posibilidades y un gran futuro. 

¿Cómo ve el fenómeno del fútbol playa en la región con lo que está haciendo el club cacereño?

Ahora no lo llevo directamente, lo lleva el presidente del San Miguel, José, que es compañero de la Federación Extremeña. Lo sigo muchísimo porque entre otras cosas porque mi hija Eva ha ido a Nazaret con el equipo de portera. Me gusta muchísimo. Ernesto Sánchez lleva bastante tiempo y es muy buen entrenador. Se quiso ir de la selección porque quería entrenar también en fútbol y fútbol playa. El Femenino Cáceres, Cacereño o Cáceres Playa, como lo queramos llamar, está haciendo una gran labor, desde luego. Ahora es el referente en el fútbol femenino. Ha llegado a todas las categorías y está consolidado. Tengo que animar a los clubs importantes de fútbol a que sigan manteniendo la sección de fútbol femenino. En todas las ciudades a nivel nacional tienen secciones. Hay ayudas, hay subvenciones, no pueden escudarse en que el fútbol femenino sale más caro. Esto no es así. El ejemplo a seguir en estos momentos es el Cacereño, que ha apostado por su cantera, por su equipo filial y ha hecho una temporada de 10. En eso se deberían fijar. Pido a nuestros clubs que apuesten por las jugadoras extremeñas, que hay muchas muy buenas y muchas veces se tienen que ir fuera, por desgracia porque los clubs no se fijan en ellas. También está trabajando muy bien el Extremadura, que está apostando bien, a ver qué pasa con el Santa Teresa o nuevos como el Sport Extremadura con su nuevo proyecto. Que no decaiga ninguno y que si no pueden hacer fichajes de fuera pues que fichen a las de aquí, que son las que van a sentir el escudo.

Como vicepresidenta de la Extremeña, ¿se siente valorada?

Sí. Al final todo el trabajo que hago se hace visible y creo que ha dado sus frutos. Después de tantos años en la federación, empecé en el 2010, nunca me he sentido poco valorada. Jamás. Seguiré trabajando por el fútbol femenino.

¿Cómo ve, en general, el estado de salud del fútbol femenino extremeño?

Estoy muy disgustada. Me preocupa bastante cómo el CD Badajoz no ha apostado por el fútbol femenino. Que haya prescindido del primer equipo, recién ascendido después de que las chicas estuvieran luchando hasta el último momento… Creo que deberían hacérselo ver. No creo que se merezcan ese trato. Como responsable del fútbol femenino debo apoyarlas. Es mi sentimiento.

Fue vicepresidenta del Badajoz, ahora en otras manos, con nuevos propietarios…

Fui consejera del Badajoz antes de desaparecer. Y cuando apareció otra vez fui vicepresidenta. Este club siempre ha tenido sección de fútbol femenino. También me preocupa el Santa Teresa porque no sabemos si al final sale porque ha sido un referente en toda la región. Sería muy triste que no saliera adelante. Volviendo a lo que ha ocurrido en Badajoz, no puedes equipararlo al masculino porque el sueldo de unos y otros es muy diferente, pero les deben siete meses, que es muy poquito. Podrían haberlas pagado y haberlas reconocido porque han ascendido.

Como madre de deportistas, una judoca (Ángeles) y otra futbolista (Eva) ¿se ve recompensada?

Mis hijas han sido mis referentes a lo largo de todos estos años. Gracias a ellas dos estoy aquí. Ellas fueron las que me metieron en este mundo del fútbol porque no lo conocía. Me tuve que poner las pilas. Empecé porque no había fútbol femenino en Badajoz y tuve que fundar un nuevo club para que mi hija pudiera jugar. Estoy superorgullosa de ellas.