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El Periódico Extremadura

Fútbol

Álvaro y Ale, hermanos y defensas con sello cacereño

Álvaro Díez, central de 13 años y en la cantera del Betis, sigue los pasos de su hermano Ále, lateral derecho que se formó en el Atlético de Madrid y ha jugado las cuatro últimas temporadas en Segunda División

Ale y Álvaro Díez, con su padre Alejandro, en el medio.

«Que disfrute». Ese es el principal consejo que Alejandro Díez Salomón (Cáceres, 1996), Ale Díez, le da a su hermano Álvaro Díez Solance (2009), que esta semana iniciará su segunda aventura en la cantera del Betis, a la que llegó el pasado verano tras jugar desde los 4 años en el Diocesano. «Está viviendo una experiencia preciosa que yo por suerte tuve la oportunidad de vivir en el Atlético de Madrid durante muchos años y de la que disfruté una barbaridad», dice Ale, que ha jugado las cuatro últimas temporadas en Segunda División, dos con el Extremadura y otras dos en Las Palmas, donde sigue, aunque está en la rampa de salida. García Pimienta no cuenta con él.

Álvaro Díez, con el balón, durante un partido con el Betis. Cedida

Cuando Ale --un lateral derecho que maneja bien las dos piernas y posee buen disparo-- se marchó al Atlético, donde estuvo seis temporadas, Álvaro era solo un bebé, aunque a medida que crecía se dio cuenta de todos los sacrificios que hizo su hermano mayor. Quizás por eso cuando le llamó el Betis lo primero que dijo fue no. «No quería distanciarme de mis padres, de mis amigos», cuenta el joven, que después cambió de opinión. Ahora, reconoce, está muy feliz y, aunque al principio le costó un poco acostumbrarse, con el paso del tiempo su integración en la cantera bética fue total.

Mucha calidad

«Es un central zurdo, alto, con mucha calidad y muy buena salida de balón», explica Ale sobre Álvaro, que solo tiene palabras amables para su hermano. «Es un chaval muy amigo de sus amigos, súper cariñoso, muy familiar. Es mi hermano y todo lo que diga va a ser bueno», concluye.

Álvaro (izquierda), con su hermano Ale (derecha) y otros jugadores de Las Palmas, entre ellos el extremeño Rober. Cedida

Cuenta Álvaro que le gustaría seguir los pasos de Ale, incluso subir algún escalón más. De su hermano mayor destaca su capacidad de trabajo y sacrificio. «Así es como ha llegado tan lejos. Empezó desde muy abajo, es un buen ejemplo a seguir», añade el jugador del Betis con la timidez propia de un preadolescente.

No se ven mucho, pero siempre que el fútbol se lo permite, allí está para apoyarse. «Este año estuvo en Las Palmas 

Álvaro se ha propuesto seguir los consejos de su hermano («le digo continuamente que aproveche cada día porque está en un club grandísimo») y a pesar de las reticencias iniciales, le ha sacado el máximo rendimiento a su primera temporada en el Betis, que culminó en junio en Orlando, Estados Unidos, jugando el VI Torneo Internacional Liga Promises. «Nos fue muy bien, perdimos en cuartos de final contra el Villarreal», explica él, que se lesionó en la fase de grupos, «contra el Real Madrid», aunque pudo ayudar a sus compañeros en el último partido. La experiencia fue inolvidable, como todo el año en el Betis. «El cambio al irme a Sevilla fue muy grande en todo: en el juego, en las instalaciones, en la forma de trabajar. Aquello es muy profesional. Todo es genial».

Álvaro Díez junto a otros jugadores del Betis en la Liga Promises, durante el torneo en EEUU. Cedida

Esta misma semana inicia la pretemporada. Jugará en el infantil ‘A’ del conjunto bético, una categoría «muy exigente». Nada de eso asusta a Álvaro, que primero tenía como referente a Saúl (cuando jugaba de mediocentro) y ahora se fija más en Bartra. Y en Ale Díez, por supuesto.

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