Kiosco

El Periódico Extremadura

Fútbol. Segunda Federación

La nueva perspectiva de Miguel Ángel Ávila

El segundo entrenador del Coria asume feliz sus nuevas funciones: «Tengo mucho que aprender»

Miguel Ángel Ávila, sonriente, detrás de uno de los jugadores del Coria durante un entrenamiento de esta pretemporada.

La llamada de Alberto Urquía la recibió Miguel Ángel Ávila estando de vacaciones en la playa. El entrenador del Coria, al que conoce desde hace ya muchos años, lo quería en su cuerpo técnico. La decisión fue rápida. Una reunión al día siguiente le bastó al técnico cacereño de 40 años para darle el sí al conjunto celeste. Tras varias temporadas como primer entrenador en la Tercera extremeña (una en el Diocesano, cuatro en el Arroyo) no duda lo más mínimo al asegurar que irse de técnico ayudante a un equipo de Segunda Federación es un paso adelante. 

«Si hubiese pensado que esto es un paso atrás no hubiese aceptado», cuenta tras dos «bonitas e intensas» semanas desarrollando sus nuevas funciones. «Yo quiero conocer esta nueva categoría, con todo lo que ello implica (conocer más futbolistas, nuevos clubs...) y, sobre todo, crecer». Para rematar la argumentación tira de la edad, cuatro décadas en su cuenta, para apuntar que aún es joven y tiene mucho que aprender y un gran margen de mejora.

La campaña pasada llevó al Arroyo hasta el playoff de ascenso a Segunda Federación. Después, en semifinales, perdió ante el Moralo, precisamente el equipo en el que la rumoroligía le situaba cuando decidió poner fin a su etapa arroyana. Él ríe. «El Moralo en ningún momento se puso en contacto conmigo. Todo el mundo lo daba por hecho y yo estaba un poco alucinado». Es más, no recibió ninguna oferta de Extremadura. Sí tuvo un par de ellas para irse a entrenar lejos de la región, pero motivos laborales y familiares hicieron que no creyera conveniente dar ese paso. 

Ahora ve el fútbol desde otra perspectiva, aunque la realidad es que no difiere demasiado de la anterior. «Formo parte de un cuerpo técnico en el que todos trabajamos por el mismo objetivo». Tiene un nuevo papel y lo asume de buen grado. «Para mí es un aprendizaje». Entre sus funciones, además de apoyar a Urquía («es una persona muy capacitada para hacer una buena temporada») en todo lo que necesite, está ahora mismo estudiar a los rivales, sus jugadores, sus terrenos de juego... «Al final hay que saber de todo».

Ávila da indicaciones, con Alberto Urquía, primer entrenador del Coria, detrás de él. CD Coria

En esa labor de analizar a las plantillas rivales, Ávila asegura que los equipos se están reforzando bien. También los extremeños. «El Cacereño ha cambiado bastante pero creo que ha fichado muy bien; el Villanovense, igual; Montijo seguramente es una continuación de lo que era el año pasado con Marrero, es decir, un equipo muy duro y muy difícil; el Diocesano estoy convencido de que va a hacer muy buena temporada siguiendo su línea, de un equipo alegre, muy dinámico, va a ser un equipo muy complicado; y el Don Benito, con el aprendizaje del curso pasado, dará un paso adelante. Yo espero que los seis hagamos una buena temporada».

En cuanto al Coria, al que dice le faltan un par de fichajes (aunque sin querer meterse demasiado en la parcela que llevan otras personas del club), dice que lo más importante es centrarse en la temporada actual, sin echar la vista atrás. El listón está alto (los celestes jugaron playoff de ascenso), pero «hay que tener claro que nuestro objetivo es la permanencia. Después, a partir de ahí, queda mirar lo más arriba posible, pero sabiendo que es un grupo muy complicado y va a haber mucha igualdad. Siempre con los pies en el suelo».

Compartir el artículo

stats