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El Periódico Extremadura

Baloncesto. Liga Femenina Challenge

Sara Zaragoza-Kate Andersen, reencuentro a 6.800 kilómetros en el Al-Qázeres cuatro años después

La pívot y la escolta coincidirán en el equipo extremeño tras haber jugado juntas en Portland como universitarias

Kate Anderson, Sara Zaragoza y el preparador físico, Álvaro Sevilla, en los exteriores del gimnasio donde entrenan. JMO

Casualidades de la vida, vuelven a encontrarse en la pista, cuatro años después y a una distancia de 8.600 kilómetros, Sara Zaragoza (Madrid, 17 de noviembre de 1996) y Kate Andersen (Portland, EEUU, 22 de junio de 1997). La pívot española y la escolta norteamericana se piropean en la presentación de ambas como jugadoras del Alter Enersun Al-Qázeres. Coincidieron en EEUU en los últimos dos años de carrera y periplo baloncestístico de la center española, en las campañas 2016-2017 y 2017-2018.

“Hemos sido compañeras en Portland, en la primera división de la liga universitaria dos años”, confirma Zaragoza, encantada con Andersen, con la que hay una complicidad evidente. “Me llamaron Jesús (Sánchez, el entrenador) y Samu (Samuel Conde), su ayudante) y me preguntaron por ella y sobre qué me parecía. Les dije que era un encanto como persona y también como jugadora. Creo que han acertado”, dice la pívot madrileña, especialmente motivada este año por la “confianza” que le han transmitido desde el club. Con ella, su amiga y varias jugadoras cuando acaban de entrenar en el gimnasio AsFit.

“Llego desde la otra punta del mundo y venir a una ciudad donde ya conoces a alguien hace que sea todo mucho más sencillo. Ver a una cara conocida y una persona en la que puedes confiar siempre ayuda”, expone mientras tanto la norteamericana, que llega desde el Club Deposportivo Escola Francisco Franco en Madeira, Portugal, en el que el promedió 19.9 puntos, 6.9 rebotes y 3.1 asistencias, para un global de 22.2 puntos de valoración.

Serán ambas claves en el devenir del equipo extremeño en la Liga Femenina Challenge. El objetivo parece este año un poco más ambicioso que la permanencia, como ocurrió la temporada pasada.  “Decidí renovar porque el club me hizo sentir super cómoda. El año pasado vi que era una gran familia y decidí volver porque estaba a gusto. Además, acabé muy bien la temporada y quiero seguir con ese proyecto individual de seguir creciendo y progresando. Hablando con Jesús, queríamos ser ambiciosas y meternos en playoff porque es muy factible”, explica la pívot.

“En esta categoría nunca puedes decir nada porque es muy igualada con partidos con sorpresas. No sé si hubiéramos sido mejores o peores con Crystal. Obviamente yo creo que sí”, afirma Zaragoza cuando se le cuestiona sobre si el equipo pudo hacer más la pasada campaña si no hubiera sido por los problemas físicos de Crystal Primm. “Al final lo hicimos bien sin ella y cubrimos bien su baja”.

Año clave

¿Será esta la temporada de Sara Zaragoza? “Espero que sí. Espero seguir en la misma línea con la que acabé, creciendo y mejorando. Este año Jesús confía muchísimo en mí y espero no defraudarle. Espero que sea una buena temporada para mí y para el equipo. Este año, al ser una de las ‘veteranas’, entre comillas, puedo aportar confianza a mis compañeras y ser referente para ellas para cualquier duda fuera de la pista. Dentro también, dar un paso hacia adelante y que mis compañeras confíen en mí”.

Cuestionada por el problema de Laura Chahrour, otro de los nuevos fichajes, lesionada de ligamento cruzado anterior, afirma que “ha sido un fastidio porque había llegado muy bien físicamente. De todas formas, hay jugadoras que lo pueden hacer bien en el puesto de base, y así se demostró ante el Miralvalle en Copa el pasado domingo. No sé si ficharán o no, eso es asunto del club, pero en el caso de así sea bien, y si no nuestras jugadoras la pueden hacer perfectamente”.

“Es una escolta polivalente que puede jugar también de base. Jugadora reboteadora, que va bien al aro, tiradora y muy rápida”, dicen en el Al-Qázeres de Kate Andersen. “Decidí venir porque quiero probar una liga mejor que la portuguesa, con muy buen nivel. Además, quería conocer España y nueva gente”, afirma ella, más introvertida que su amiga, y con ganas de divertirse jugando al baloncesto.

¿Qué puede aportar? Explica la estadounidense que "quiero ser una jugadora muy completa, tanto en ataque como en defensa. Además, creo que soy buena chica y buena compañera, puedo aportar en todos”, dice alguien que ve muchas diferencias para ella en la forma de vivirlo. “Lo primero es que no hablo el idioma donde juego. Al final tengo que adaptarme, ya que no es lo mismo estar en un equipo donde todo el mundo habla inglés a venir aquí, donde eres la que no entiendes las cosas. Necesitas ayuda extra”. En el juego en sí, dice que en EEUU el baloncesto “es más estructurado y pautado y aquí hay un poco más de libertad en el juego y aquí me puedo mostrar más, eso me gusta bastante”.

Sara-Kate, el reencuentro en Cáceres.

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