1-Mérida AD: Juan Palomares, Felipe Alfonso, Bonaque, Erik Ruiz, Álvaro Ramón, Acosta, Meléndez, Larrubia (Viñuela, min.81), Sandoval (Lolo Plá, min69), Busi (Akito, min.61) y Carlos Cinta

2-Rayo Majadahonda: Lucho, Aldalur, OfoliQuaye, Dani Pinillos, Rahim, De Iriondo (Salama, min.56), Josu Ozkodi (Alayeto, min.56), Mario, Nando (Guille Donoso, min.90), Néstor Albiach y Jeisson (David Rodríguez, min. 86).

Goles: 1-0 Erik Ruiz, min. 51; 1-1 Néstor Albiach (p), min.65; 1-2 Jeisson, min.70.

Árbitro: Manuel Jesús Orellana Cid. Andaluz. Amonestó a los locales Bonaque, Erik Ruiz, Larrubia y Carlos Cinta, y a los visitantes Josu Ozkodi y De Iriondo, además de al entrenador Alfredo Santaelena.

Incidencias: Estadio Romano José Fouto. 2388 espectadores.

Seis años y una semana después, al Mérida le remontan un partido, es decir, el peor partido de la temporada del cuadro romano en casa, también pasa a la historia del club por haber roto dicha estadística. Al final, doloroso 1-2 para el Rayo Majadahonda.

Lo único positivo de esta derrota, es que se puede tomar como un accidente, si no se mantiene en el tiempo la imagen dada, pues en nada se parece a lo que venía mostrando el cuadro de Juanma Barrero a lo largo de la temporada. El partido vuelve a demostrar la gran igualdad reinante en la categoría, pues, aunque el rival llegaba como antepenúltimo clasificado a la cita, lo cierto es que mostró los mimbres necesarios para darle la vuelta a un marcador adverso.

La primera mitad fue absolutamente anodina, lo único que pasaba era el tiempo, hasta que Pipe, en el minuto 26, sacó del sopor al respetable con un centro desde la derecha con la intención de engañar al portero, pero al que Lucho, héroe visitante, no consiguió sorprender.

Ni a balón parado, ni con posesiones largas ni con transiciones ninguno de los equipos generaba peligro. Solo en el tramo final del primer acto dio un paso hacia adelante. Busi, tras una asistencia de Larrubia, se plantó ante el portero, pero Lucho volvió a emplearse a fondo. Corría el minuto 38 y solo dos minutos después, el propio Larrubia era derribado dentro del área, no sin polémica, pero el colegiado señaló la pena máxima. Meléndez sería el encargado de agrandar aún más la leyenda del cancerbero visitante.

Con el empate sin goles se llegaría al descanso. El Mérida parecía que salía con otros bríos tras el asueto, consiguiendo el gol a los seis minutos después de un gran testarazo de Erik Ruiz en un córner. Los locales habían conseguido lo más difícil, adelantarse en un partido en el que no pasaba nada, sin embargo, pareció que el gol había activado a los visitantes que pusieron el susto en el respetable solo tres minutos después en un balón al larguero de Jeisson, tras una buena internada por la derecha, que fue muy parecida a la que terminaría con otro penalti, también polémico, esta vez para los visitantes por derribo de Palomares sobre Alayeto. 

En esta ocasión, Néstor no falló y puso las tablas en el marcador en el minuto sesenta y cinco. Más allá de este primer gol, el jarro de agua fría llegaría solo cinco minutos después cuando Jeisson, esta vez sí, acertó entre los tres palos para darle la vuelta al marcador.

Todavía restaban veinte minutos más el alargue, sin embargo, los locales se mostraron muy inoperantes y nunca fueron capaces de embotellar a su rival en el área, más allá de un disparo desde la frontal de Akito, al que, de nuevo, volvió a responder el meta rival.

Como se ha citado al principio, el resultado no es preocupante por el bagaje de puntuación que arrastra el equipo, y las malas sensaciones se pueden tomar como un accidente, aunque, lo cierto es que este resultado no es el mejor de cara a una semana de tres encuentros, con el Fuenlabrada esperando el martes y el clásico ante el Badajoz el domingo, ambos a las 12.00 horas.