Fútbol. Segunda Federación

El Diocesano liquida al Don Benito

El conjunto colegial golea a los rojiblancos, que se quedan penúltimos con escasas opciones de lograr la salvación

Álvaro García, del Don Benito, controla el balón rodeado de varios compañeros y rivales.

Álvaro García, del Don Benito, controla el balón rodeado de varios compañeros y rivales. / NOELIA GALLEGO

0- Don Benito: Sebas Gil, Trinidad, Lolo Pavón, Rafa Ortiz, Guijarro, Marckus (Fran Pérez, min. 80), Espinar (Álex Herrera, min. 80), Revilla, Santana (Carlos López, min. 80), Álvaro García (Borja Domingo, min. 55), Campaoré. 

3- Diocesano: Miguel Cordero, Manu, Sahuquillo, Rubén, Isi López (Chavalés, min. 60), Del Valle, Dani Sales (Margallo, min. 80), César Susmel, Pablo Guerrero, Bernal (Pliego, min. 60), Rayco (Bote, min. 87).

Goles: 0-1 Del Valle (min. 54), 0-2 Margallo (min. 90), 0-3 Margallo (min. 94). 

Árbitro: Francisco Javier Expósito Jaramillo (colegio andaluz). Amonestó a los locales Sebas Gil, Santana y Borja Domingo y a los visitantes Del Valle, Susmel y Pliego. 

Incidencias: Encuentro disputado en el Vicente Sanz ante 900 especadores. 

El Diocesano dejó visto para sentencia el descenso de categoría del Deportivo Don Benito, rival ante el que se impuso por 0-3 en un duelo entretenido y que no hace justicia a lo visto sobre el terreno de juego, ese mismo sobre el que el cuadro calabazón dispuso de ocasiones suficientes para haberse llevado el triunfo, pero acabó pagando cara su nula efectividad en ataque. El cuadro colegial, que supo mantenerse a flote durante todo el partido, esperó paciente la oportunidad de agarrarse al salvavidas para llevarse la victoria y al menos seguir vivo en las dos jornadas que quedan. 

La primera parte estuvo más que entretenida entre dos equipos que lejos de contemporizar y especular con el resultado lo que hicieron fue atacar sin descanso en busca de la victoria, pero sin resguardar sus respectivas defensas. Ambos tuvieron buenas llegadas para haberse adelantado, pero mostraron sus carencias en ataque de cara a puerta, al menos durante los primeros 45 minutos del encuentro. 

Primero avisó el Don Benito con una buena llegada de Álvaro García, que se internó en el área para buscar el golpeo, pero taponó rápidamente la defensa colegial para impedir el peligro del conjunto rojiblanco. A eso reaccionaron rápido los de Adolfo Senso con una contra finalizada por Pablo Guerrero con un golpeo desde la frontal que se marchó fuera sin peligro. 

Dos llegadas tímidas de uno y otro equipo sin acierto. El mismo acierto que le faltó a Santana en una buena internada dentro del área para quedarse solo ante Miguel Cordero. El brasileño intentó cruzar el balón por abajo para marcar, pero el portero colegial sacó una mano salvadora para evitar que se adelantaran los calabazones. Y en la jugada siguiente fue Álvaro García el que rozó el gol en una jugada ensayada con un remate que no cogió puerta por poco y que rechazól a defensa. En esas, el Diocesano también argumentó sus necesidades con varias llegadas de peligro, entre ellas un gol anulado a Sahuquillo por fuera de juego o un disparo de falta directa desde la frontal de Del Valle que sacó Sebas Gil con una buena mano a córner. 

A partir de entonces, poco a poco, el Don Benito comenzó a monopolizar las jugadas de peligro, que no el juego. Los calabazones, aprovechando su ímpetu, encadenó varias ocasiones al palo. Primero fue Santana el que rozó el gol con una ocasión clamorosa de gol tras un centro desde el costado zurdo. El brasileño, en el segundo palo, erró con un golpeo al larguero. Después Lolo Pavón, con un remate franco dentro del área, tampoco encontró puerta. 

Y Revilla, justo antes del descanso, también mandó el balón al palo tras un golpeo desde la frontal en una buena jugada colectiva de los rojiblancos, quizás la única de cierto nivel en todo el partido.

Sentencia

Con tantas ocasiones claras erradas era de esperar el desenlace que tuvo el partido. El Diocesano, nada más empezar el segundo tiempo, aprovechó la que tuvo ante Sebas Gil para abrir el marcador. Fue Del Valle con una gran definición dentro del área tras una buena jugada. Luego reaccionó el Don Benito con varias llegadas de Marckus, pero el empate no llegó. E incluso Rafa Ortiz llegó a estrellar otro balón más en el larguero para desesperación de la parroquia calabazona. Pero como a perro flaco todo son pulgas, el Dioce sentenció el partido en los minutos finales. Pudo hacerlo antes con dos jugadas clamorosas de Pliego y Rayco, pero la emoción se alargó hasta el tramo final. Margallo, primero de penalti, y luego con una buena jugada individual, sentenció el partido con un doblete que da vida al cuadro colegial y que deja tirado en la lona y sin signos vitales al Don Benito. El Diocesano debe aún medirse al Coria y al Montijo, mientras que al Deportivo Don Benito le quedan los partidos de Socuéllamos y Guadalajara.

Martínez: «El vestuario está hundido por esta derrota»

Tras el encuentro, el técnico del Diocesano, Adolfo Senso, expuso que a su juicio el partido fue «complicado, como era de esperar». Senso argumentó que ambos equipos se jugaban mucho en el partido y que hubo un tiempo para cada uno. Aún así, no negó que a su equipo le costó entrar en el partido y que no se encontraron cómodos en el primer tramo. «En el segundo tiempo hemos sido mejores y hemos tenido suerte en las ocasiones que hemos creado», dijo sobre el transcurso de los segundos 45 minutos. A su juicio, el resultado es «un poco abultado» para lo visto sobre el terreno de juego, según dijo en la sala de prensa. Sobre las opciones de salvación de su equipo, dice que sus jugadores están en «buena dinámica» y que ahora están trabajando «mucho mejor». Asimismo, señaló que van a intentar salir de la zona baja en los dos partidos que quedan, aunque reconoció que «sigue estando difícil a pesar de haber ganado». 

Por su parte, Manolo Martínez, visiblemente apenado, dijo que el vestuario «está hundido porque estábamos comprometidos en poder sacar la situación adelante» y señaló que sus jugadores «se han dejado todo» sobre el terreno de juego. «Hemos puesto todo lo que teníamos y hemos tenido ocasiones muy claras, pero no sé por qué no quiere entrar el balón», manifestó. Sobre la falta de gol, dijo que ya son «muchas jornadas sin marcar y eso pesa a nivel psicológico». Sobre las escasas opciones de salvación, señaló que «mientras haya vida vamos a seguir luchando». 

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