Se atisban los primeros brotes verdes en la habitualmente poblada enfermería del Mérida. El que estaba llamado a ser el portero titular del equipo de Rai, Juan Palomares, ha vuelto a los entrenamientos esta semana. Palomares fue intervenido quirúrgicamente este verano de una fractura del cuarto metacarpiano de la mano izquierda que se produjo en un entrenamiento durante la pretemporada, por lo que todavía no ha debutado esta temporada.

El cancerbero se mostraba ante los micrófonos de Canal Extremadura «muy contento por volver a sentirme portero». De momento, «estoy haciendo adaptación al grupo y solo entreno con los porteros, pero la idea es que el jueves o el viernes entrene con el equipo como uno más y estar preparado para la decisión que tome el míster y que pueda contar conmigo». Su disposición va a depender «de las sensaciones de la mano y de momento son muy buenas».

Reconocía gráficamente el jugador que «ha sido jodido, pero esto me sirve para aprender». Lo de ver los partidos desde la grada lo ha llevado bastante mal porque «tengo mucho carácter y saber controlarlo en la grada me cuesta mucho y lo paso mal por no poder soltar lo que uno lleva dentro».

Uno de los partidos que ha visto desde fuera ha sido el último, es decir, la dura derrota en Castalia (5-1). Palomares entiende que tras ese encuentro «hay que pasar página, pero hay que ser consciente de lo que hicimos mal, para ante el Antequera hacerlo bien. Sabemos que esa imagen no la podemos volver a dar y tenemos que ser un equipo que compita en todos los campos».

Se antoja precipitado que el guardameta defienda la portería romana este sábado, aunque entre en la convocatoria. El que volverá tras su sanción de dos partidos es Jorge Padilla. También se espera que tanto José Andrés como Álex Escardó se recuperen de sus molestias.