Fútbol. Segunda Federación

El Villanovense se desinfla en el momento clave del curso

Los serones han sumado dos derrotas seguidas, aunque sigue a  cinco puntos del ‘play off’

Pajuelo, con el Villanovense.

Pajuelo, con el Villanovense. / FJ ZAMORA

El Villanovense se ha convertido en una montaña rusa de emociones. Tan pronto está en lo más alto como que de pronto baja de manera estrepitosa y a toda velocidad. Después de encadenar tres victorias consecutivas, que le sirvieron a los de José González ‘Gus’ para arrimarse a los «puestos bonitos» de la clasificación, como dice el propio técnico del conjunto serón, ahora han sumado otras dos derrotas consecutivas ante Numancia y Navalcarnero.

Dos derrotas que han dejado a los serones en media tabla con 35 puntos. Esto significa que el equipo de Villanueva de la Serena, gracias al resto de resultados, se mantiene todavía a cinco puntos del ‘play off’ de ascenso, pero ahora, con dos salidas seguidas lejos del Municipal Villanovense, se le torna especialmente importante el conseguir sumar algunos puntos los dos próximos fines de semana para alejarse del descenso y poder mantener la mirada hacia los puestos altos. «Sabíamos que iba a ser difícil porque hay mucha igualdad», decía Gus tras el partido ante el Navalcarnero. 

Pero en el club están especialmente disgustados por cómo se está dando la temporada en casa. Y es que los de Gus han sumado menos de la mitad de los puntos que han disputado en casa. Con 20 puntos hasta ahora, el Villanovense suma ante su afición seis victorias, dos empates y otras seis derrotas. De hecho, sólo Mensajero y Montijo han perdido los mismos o más partidos que los serones en su propio estadio. Unos números que contrastan y mucho con los de otras temporadas. 

Homenaje agridulce

Precisamente la derrota ante el Navalcarnero aguó la fiesta del homenaje al capitán Ángel Pajuelo por sus 500 partidos con la elástica serona. una cifra redonda que recordará siempre pero que sin embargo no tuvo el desenlace que le hubiera gustado. Su equipo perdió por 0-1 ante el Navalcarnero. «El partido me dejó un sabor agridulce porque no se pudo celebrar esta estadística con uan victoria», relata un Ángel Pajuelo que reconoce que el poder haber llegado a este número de partidos es un logro que ni siquiera pensaba cuando debutó con el primer equipo hace ya más de 15 años. «Para mí el Villanovense es mi vida y estoy muy orgulloso de vestir esta camiseta. No me arrepiento ningún día porque esta es mi pasión y es un sentimiento que tengo hacia el club que me ha hecho crecer y vivir momentos muy especiales», cuenta el ‘6’ del conjunto serón.  Y eso que esta temporada está siendo una en las que menos protagonismo está teniendo en cuanto a minutos se refiere. 

Sea como sea Pajuelo seguirá siendo un referente para sus compañeros y canteranos del club.

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