Voleibol. Superliga Femenina 2

Flavia Lima, su pasión y sus felices recuerdos en el Arroyo

«Hace once años que subimos a la élite y todo cambia, menos la pasión por el voleibol en Arroyo de la Luz», dice la que hoy es entrenadora del equipo y que entonces, cuando el club ascendió a la élite, era jugadora del mismo

Flavia Lima da instrucciones en un tiempo muerto.

Flavia Lima da instrucciones en un tiempo muerto. / Nina Bañegil

E. P. E.

Fue un 20 de abril de 2013. Aquel día el Extremadura Arroyo logró la proeza de ascender a la Superliga Femenina de voleibol. Flavia Lima, hoy entrenadora del conjunto arroyano, era entonces jugadora del mismo. Desde entonces han pasado 11 años y «en todo este tiempo desde que llegamos a la élite muchas cosas han cambiado, menos la pasión por el voleibol en Arroyo de la Luz».

Lima recuerda que en su primer periplo como jugadora en el equipo extremeño, «nada menos que seis temporadas, las vivimos todas de forma intensa y con mucho aprendizaje en un pueblo todo corazón, y en un club muy humilde, pero con una seriedad en el trabajo y una ambición en lo deportivo fuera de lo común».

La entrenadora subraya en este sentido que, «como todo el mundo sabe, esta entidad deportiva se basa en el proyecto de sacar jugadoras de la cantera para llegar a lo más alto, donde un grupo pequeño de jugadoras acompañarán para darle un rendimiento mayor en cancha a la plantilla».

A este respecto subraya que «en la época del ascenso, jugadoras ya legendarias como Yohana, Gala, Loli, ‘Nena’ y muchas más, eran el extraordinario fruto del trabajo de muchos años al que otras jugadoras y yo nos unimos para lograr llegar a lo más alto».

«Ahora -prosigue- que nos encontramos en pleno proceso de regeneración, debemos tener paciencia con las jugadoras que vienen de abajo, las dos Martas, Ángela, Andrea y otras muchas más, para que vayan mejorando cada temporada y que el trabajo realizado día a día termine dando los frutos que el club y la afición esperan».

Flavia Lima concluye incidiendo en que cada campaña «es más difícil encontrar patrocinadores y otros problemas ajenos a la cuestión puramente deportiva, el tiempo pasa, pero la pasión por el voleibol en Arroyo, lo que yo veo el día de la Fiesta de la Cantera, no decae, y me hace ser optimista y pensar que este club seguirá dando muchas alegrías».