Baloncesto. LEB Oro

El Cáceres busca en Madrid una mínima redención

Los verdinegros visita al Estudiantes, el equipo ante el que empezaron su aciaga liga

Preocupación del delegado, Javier Cabello, en el banquillo del Cáceres.

Preocupación del delegado, Javier Cabello, en el banquillo del Cáceres. / Carlos Gil

Javier Ortiz

Javier Ortiz

El Cáceres Patrimonio de la Humanidad disputa este domingo (18.30 horas) su antepenúltimo partido en LEB Oro. Visita al Movistar Estudiantes, el equipo ante el que empezó esta aciaga temporada que culminó con el descenso. La fea derrota en aquella primera jornada (60-83), si bien lógica por la diferencia de potencial entre ambos conjuntos, sí fue un aviso de que los siguientes meses serían un camino de espinas.

El Cáceres ha mudado de piel, con un entrenador y tres jugadores nuevos, pero no de resultados, lo que le ha llevado a un descenso matemático a falta de tres encuentros que ahora gestiona como puede, intentando ofrecer al menos una imagen positiva dentro de la desazón general. Desde luego, no parece el mejor antídoto acudir a una cancha muy exigente con el claro riesgo de sufrir la enésima derrota del curso, en el que todavía no se ha ganado a domicilio. El dato se repite una y otra vez sin que se rompa: la última victoria a domicilio extremeña se remonta al 18 de marzo de 2023.

Arturo Álvarez, el técnico verdinegro, reconoce que ha sido «una semana diferente, sabiendo que ya no podemos cubrir el objetivo, pero los jugadores han demostrado su profesionalidad». Al menos podrá recuperar a tiempo a dos de sus bases, Hansel Atencia y Dani Rodríguez, que han arrastrado distintos problemas físicos y podrán saltar al lujoso parquet del WiZink. Pronto se espera el regreso de Juanjo Santana tras seis meses lesionado, pero no será esta tarde.

«Lo estamos preparando como si fuese el primer partido de liga», llegó a decir Álvarez el viernes, aunque bien se encargó de recordar que «Estudiantes tiene un fondo de armario espectacular y se está jugando estar entre los cinco mejores, lo que le arrancar como segundo los ‘playoffs’ al haber ganado la Copa Princesa». 

Entre las motivaciones cuando solo estará en juego evitar el último puesto, volvió a apelar a «la profesionalidad y defender los colores del club que te está pagando» y a «acabar lo mejor posible», sumándole además «jugar en un pabellón de Euroliga donde va a haber muy buena entrada». «En cada partido hay que encontrar algo», aventuró. En esas lleva desde que el descenso es virtual, cuando solo consiguió ganar uno de los cinco partidos consecutivos ante equipos de la zona media-baja de la tabla, ante Menorca, en la que todavía contabiliza como su único triunfo en trece intentos.

La renovación

El Cáceres saldrá en el día, almorzará por el camino y luego afrontará un choque que puede ser otro calvario o una inesperada redención. «Nunca sabes cuándo se puede romper el maleficio de ganar fuera. Sabemos que la dificultad va a ser muy elevada», señaló el asturiano.

Muchas miradas se centran más bien su futuro, con la creciente posibilidad de que siga porque el Cáceres ve con buenos ojos que sea el hombre que ocupe el banquillo en LEB Plata. En los últimos días no ha habido novedades, aseguró. «Estaría encantado porque me siento en deuda con la ciudad. El tema está ahí. No me preocupa el ‘timing’. Que la gente quiera y luego que las fechas las ponga el club, que es quien tiene que dar el paso. Ojalá. A veces digo que no lo merezco, pero estaría muy feliz de conseguir esa segunda oportunidad», apostilló.

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