Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol. Segunda Federación

El Cacereño cambia su historia

El equipo verde protagoniza una goleada ante el Estepona que le catapulta hasta la Primera Federación tras un partido memorable que hace justicia al extraordinario trabajo del equipo que lidera Julio Cobos

Vídeo | El Cacereño celebra en el vestuario la victoria con el presidente del club

Carlos Gil

José María Ortiz

José María Ortiz

Cáceres

5 - CACEREÑO: Diego Nieves, Alex, Iván Martínez, Sanvi, Joserra, Deco (min. 76, Sarmiento) Clausí. Salinas (min. 81, Navas), Merencio, Isaac (min, 67, Carrillo), Palacín.

2 - ESTEPONA: Alfonso Liceras, Titi, Caro, Candelas, Antonio Marín, Juanan, Nacho Goma, Marchena, Dago, Jorge García, Eric Gómez, Dago (min. 61, César Gómez).

GOLES: 1-0-Min. 16: Clausí.1-1-Min. 30:Marchena. 2-1-Min. 34: Palacín. 3-1-Min. 48: Iván Martínez. 3-2-Min. 50: Alex Rodríguez, en propia meta. 4-2-Min. 57: Salinas. 5-2-Min. 93: Palacín.

ÁRBITRO: Pedro Oreiro Hermida (Comité Gallego). Roja a Merencio (min. 90+1). Tarjetas amarillas al local Deco y a los visitantes Caro, Jorge, Candelas y Keita.

INCIDENCIAS: Minuto de silencio por Isidora Galán, madre de los abonados Alejandro, César y Samuel Holgado Galán. 7.737 espectadores (cifra oficial).

Tremendo momentazo. Sonaba La Morocha. Eran las 22.30 y el césped estaba copado por los aficionados embargados por la euforia. El Cacereño había dado una sonora bofetada a su cruel historia, jalonada de desgracias y sinsabores, desde luego muchos más que las alegrías. En realidad, cambió para bien su currículum futbolístico, devastado a lo largo del tiempo por mil y un imponderables. Ya era hora. Absolutamente celestial. 

Y lo hizo con su ascenso a Primera Federación en una épica noche siguiente a San Fernando, en plenas fiestas. Y qué aditivo a las fiestas. Verdaderamente memorable. Verdaderamente épico. El decano extremeño lo hizo, lo culminó a lo grande. La histeria colectiva volvió a Príncipe Felipe 23 años después de aquel 4-1 ante el Antoniano del 2002 que supuso la última alegría como locales a la tercera categoría.

Mereció el CPC romper el gafe de tantos momentos lacrimógenos, de tanto infortunio. Sus aficionados, sus sufridores, lloran esta vez de pura alegría. Qué importan los antecedentes, qué importa lo que ocurrió en Linares, Huelva… qué importan los lamentos. Es el momento de la felicidad. Es el momento del Cacereño. Qué puñetazo, qué ko al mal fario. Albricias. La ciudad feliz hace grande a uno de sus emblemas.

Por lo civil o por lo criminal, el equipo de Julio Cobos tenía que hacerlo. Era complicado porque el rival era una roca fuera de casa. Pero era posible. 

Apuesta acertada

Cobos apostó de inicio por Álvaro Salinas e Isaac para acompañar a Palacín. Ni Sancho, ni Viñuela se podían adherir para afrontar la batalla final. Era un milagro que así fuera. 

En el Estepona estaba claro que jugaba Nacho Goma, con Jorge García el jugador más talentoso. Los problemas físicos son menos en este tipo de choques, a no ser que la situación sea límite.

Sonó la Morocha de nuevo. Inicio de la contienda final. La banda del Humilladero que se va. ‘Ultima batalla’, se despliega la pancarta en Preferencia.

Amenazó el Cacereño con arremetidas constantes al inicio, con un Estepona agazapado y con Dago como único punta. Sin embargo, Eric Gómez rozó el gol en una contra malagueña.

Y llegaba lo mollar. Isaac respondió con un centro chut con parada de Alfonso Liceras. En el córner, centro de Isaac y rematazo de Clausí. La locura, minuto 16. ‘Que sí, que sí, que vamos a subir’. El ascenso estaba ahí, en camino. Clausí de mi vida y de mi corazón.

Se fue adelante el Estepona, con alguna opción diáfana como el remate de Marchena alto. El árbitro permitía mucho el contacto. Le permitieron a Jorge García pensar y ahí llegó el 1-1, con un pase milimétrico a Marchena que esta vez no perdonó. Palacín, a servicio de Joserra, hizo el 2-1. Tremebundo partido. En las dos jugadas anteriores se pidió penalti, uno por cada bando. No había tregua. Había fuego. Había partido. Isaac se comía a Candela. No hacían falta ni Sancho ni Viñuela para los verdes.

Nacho Goma, solo ante Diego Nieves, marró el 2-2 en un contragolpe de manual. El partido era frenético. Clausí era el mejor del decano y del partido de largo.

Se acababa el primer acto y Deco alentaba a las masas con sus gestos. Aquello marchaba, el Cacereño funcionaba.

Segunda parte

Había que rematar la faena. No era fácil. El Estepona es un equipo fornido y con futbolistas de calidad, pero estaba en el Príncipe Felipe, escenario a mil por hora.

Y en esas que Deco, tras falta a Palacín, la puso para que Iván Martínez rematara a gol. Increíble. Pero aquello seguía. En la siguiente, autogol de Alex Rodríguez tras una falta al área.

Vuelta a empezar. Pero ahí esta ba Salinas, Alvaro de mi vida, para hacer el 4-2 tras jugadón entre Deco y Joserra. Sí se podía. Claro que se podía. Tuvo Palacín en el 63 la sentencia, pero falló a quemarropa. La tensión, absoluta. La rozó Isaac a la contra. Qué drama. La tuvo Carrillo nada más salir por un excepcional, pero cansado, Isaac.

Carlos Cura movió también el banquillo, desesperado, ante un Cacereño que llegaba a todos los balones y que tenía el 5-2 a nada que precisase una contra. El CPC se echó atrás, empujado por el rival y las circunstancias. El público también empujaba. Era la resistencia, la resistencia en pleno. 

Merencio estaba expulsado. Alex Rodríguez, cojo.En esas que Palacín, tras robo de balón, se plantó ante Liceras. Se acabó. El Cacereño había cambiado su historia efinitivamente. Fin. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents