ENTREVISTA | César Castro Deportista patrocinado por la FJyD
«El objetivo es empezar 2026 al 100% y volver a dar alegrías a nuestra natación»

César Castro, nadador placentino. / FJyD
Redacción
El nadador placentino es plusmarquista nacional en 200 metros libre en piscina de 50 y 25 metros, y posee 17 mejores marcas nacionales. Participó en los Juegos Olímpicos de París en 4x100m y el 4x200m.
¿Cómo se encuentra tras la vuelta a la piscina después de este periodo tan difícil?
Bueno, sobre todo la vuelta a la piscina me la tomo con muchas ganas, con mucha ilusión. Al final tanto tiempo fuera del agua pues se echa mucho de menos la natación, las sensaciones de estar dentro del agua y bueno, al principio es un periodo que va a ser todavía lento y que no es vuelta a la acción tal como nos gustaría. Pero es ir dando los primeros pasos y los primeros chapuzones, algo que nos da mucho optimismo y la energía y las ganas para volver.
¿Qué ha sido lo más complicado en estos meses de parón obligatorio?
Sobre todo lo más difícil siempre al final es gestionar la incertidumbre, no saber qué es lo que tienes, cuánto tiempo vas a estar parado y si al día siguiente te va a doler. No sabes si vas a poder volver a nadar o si vas a tener que dejar la natación por problemas físicos… gestionar todo eso a nivel mental pues también es bastante complicado. Yo también con mi historial de lesiones que tengo y mucho, por una parte es positivo y puedo decir que tengo experiencia y tengo conocimientos para saber gestionar las situaciones, pero por otra parte es mucha carga, repetir muchas historias y echar agua a un vaso que ya está lleno. A veces es complicado.
Después de Paris, ¿Se planteó las cosas de manera diferente?
Sí, después de París las cosas se toman de otra manera. La idea era que me operaba para quedarme bien de todas mis lesiones, volver con calma, pero queriendo mantener ahí la misma exigencia, el mismo nivel, pero de una manera un poquitín más relajada, sin todo el estrés que puede ser entrenar en un Centro de Alto Rendimiento, con toda la responsabilidad que ello también conlleva. La idea era irme al club, tener un ambiente un poco más relajado y terminar mis estudios. Finalmente he podido terminar este año la carrera, hacer unas buenas prácticas en una buena empresa y al final esa parte sí que ha podido salir. La parte de natación es la que no ha podido cumplirse como se esperaba, pero bueno, volveremos.
¿Los objetivos actuales son en base a ciclo olímpico o los enfoca de manera distinta?
La verdad que sí, nos movemos en un deporte en el que lo principal son los Juegos Olímpicos. Lo que a mí me sigue manteniendo con esas ganas fue la sensación de vivir los Juegos Olímpicos en París, es decir, “esto mereció la pena”, y sobre todo mi pensamiento fue “esto lo quiero volver a vivir”. Es lo que me mantiene todavía la mecha encendida, esa ilusión y esas ganas de volver a ser olímpico, de volver a vivir esa sensación. Y claro, entre medias al final siempre acaba habiendo objetivos más a corto plazo, porque a tanto tiempo vista es difícil enfocarte y tener un objetivo tan intenso. Hay que irse poniendo metas en el camino para llegar también más lejos.
Usted lleva tiempo fuera de Extremadura ¿Qué es lo que más echa de menos de la tierra?
Echo de menos Extremadura en general. Tanto su gente, sus paisajes, mi familia y amigos… siempre los llevo muy presentes, siempre llevo mi región conmigo. Siempre voy a competir orgulloso de ser extremeño, de donde vengo, y casi siempre llevo en mi mochilita tanto una pulserita de Extremadura como una pulserita de Plasencia.
Desde la Fundación Jóvenes y Deporte siempre tratan de abrazarnos y apoyarnos
¿Tiene apoyos desde nuestra región?
Bueno, en la región la verdad que es complicado, yo tuve que salir como muchos otros deportistas porque no tenemos al final los medios necesarios para poder desarrollar la actividad. En mi caso no hay clubes donde conseguir el mejor rendimiento, el mejor lugar de entrenamiento, el mejor grupo, etc., y eso es lo que hace que nos tengamos que marchar. Ojalá y pudiese ser de otra manera y los jóvenes que vengan detrás no tengan que irse y sí que tengan la oportunidad de poder decidir quedarse y si quieren, pues hacerlo. Pero sí, contamos con bastante ayuda sobre todo de la Fundación Jóvenes y Deporte de la Junta. Siempre suelen estar bastante encima y pendientes de todos los deportistas de Extremadura, aunque muchos estamos fuera, pero siempre suelen estar ahí detrás, intentando abrazarnos y apoyarnos.
¿Hay tiempo para vacaciones en la vida de un deportista de élite? ¿Cuál es ese rincón de Extremadura que le gusta visitar?
Las vacaciones normalmente suelen ser cortitas. Lo normal en una temporada es que tengamos unos 15 días, entonces los pocos días que tenemos normalmente siempre los suelo aprovechar para bajar a ver a la familia, suelo visitar siempre mi pueblo, el pueblo de mis padres (que es muy bonito), bajar a casa a Plasencia, y en cuanto a los rincones así que más me gustan, naturales, podría decir que tanto Monfragüe, cómo no, y en relación al agua, pues Los Pilones.
¿Qué objetivos tiene de aquí a final de año?
Pues el objetivo de aquí a final de año sería poder empezar el año 2026 entrenando con completa normalidad. Una normalidad que echamos en falta y que va siendo necesaria. Entonces, el objetivo es recuperar y dejar todo al 100% para que 2026 sea de nuevo un año en el que pueda dar alegrías en la natación.
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