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FC SEÚL-BARÇA (3-7)

El viejo Barça se exhibe en Corea y arrasa al Seúl

Lewandowski y Lamine Yamal, en un cuarto de hora, cimentaron el segundo triunfo del equipo azulgrana en su gira asiática

Lamine Yamal celebra uno de los dos goles que ha anotado.

Lamine Yamal celebra uno de los dos goles que ha anotado. / Valentí Enrich / SPO

Joan Domènech

Joan Domènech

Barcelona

Un defensa (Eric) y dos debutantes (Roony y Dro) marcaron los goles de un Barça que se desperezaba de las vacaciones en el primer amistoso de la gira en Japón. Robert Lewandowski y Lamine Yamal (dos), en un cuarto de hora, han cimentado el segundo triunfo del equipo azulgrana en Corea, al que le ha costado bien poco retomar el ritmo de juego.

La evidencia se observa en el marcador y en el césped, pero la prontitud de la pretemporada, el carácter amistoso del duelo y la identidad del rival, el FC Seúl, amontona peros para reprimir proclamas de futuro. Las diferencias se multiplicaron al aparecer la segunda unidad de cada equipo tras el descanso.

Es un Barça idéntico al que se despidió en junio con un triplete de títulos y la semifinal de la Champions, que también puntúa, con un banquillo que sustenta a los titulares. Las diferencias se multiplicaron, y los goles de Andreas Christensen, Ferran Torres (dos) y Gavi masacraron al cuadro local.

El primer disparo azulgrana a portería, obra de Pedri.

El primer disparo azulgrana a portería, obra de Pedri. / Valentí Enrich / SPO

Discurre rodado y fluido el Barça, que conserva intactos sus hábitos de juego ofensivos -Flick reunía a toda la artillería en los 45 minutos iniciales- y pasa apuros similares en la defensa de la portería, inherentes a su estilo de presión avanzada y a la estricta atención que exige de todos los jugadores, no solo los de la última línea.

El primer gol encajado llegó en fuera de juego del rematador, lo que no exime a Lamine Yamal de la responsabilidad de haber perdido el balón que terminó en la portería de Joan Garcia; el segundo fue una triangulación céntrica que culminó el jordano Yazan Alarab, defensa central y capitán del Seúl.

Lamine Yamal, en todas

Lamine Yamal ha dejado de ser el acompañante de Lewandowski y Raphinha, pera erigirse en el vehiculador habitual del juego ofensivo. Sabe que ya desempeña un rol preponderante en el equipo, y pareciera que con el 10 a la espalda se siente obligado a dar un plus.

Toma riesgos avalado por la enorme confianza en sus actitudes, pero conserva la honradez de luchar por recuperar los balones que pierde. No llegó a tiempo de impedir el 1-2. Tal que sintiera una pizca de culpabilidad, y el deseo de vengarse de Jin-su Kim, el lateral que le robó la pelota, al que echó por tierra para que el primer tiempo se cerrara como había comenzado. Con la victoria azulgrana que se gestaba mediante su participación en los tres goles. Dos los marcó él; el primero nació de un disparo al poste que aprovechó Lewandowski para no malograr un contraataque azulgrana de cuatro contra dos.

Faltan automatismos

Se duchó y se sentó Lamine Yamal a ver el segundo Barça, más deslabazado, falto de las conexiones cotidianas que trazan los titulares, pero que en cinco minutos había generado dos oportunidades para Ferran y Rashford y a los diez ampliaba su ventaja con un tirazo raso desde fuera del área de Andreas Christensen, quien espera renacer tras aciaga campaña anterior.

Rashford y Roony han llegado huérfanos de los automatismos de sus colegas de la delantera, y los destellos que emiten proceden de acciones individuales. El inglés necesita el gol que el sueco ya marcó, pero de momento puede celebrar la asistencia a Ferran en el séptimo tanto. El tiburón conserva el hambre aunque parezca partir de nuevo desde la segunda fila. No es algo que le acompleje.

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