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Fútbol. Primera Federación Femenina

Sara Carrillo, nueva delantera del Cacereño Femenino: «Que la afición viniese a Vitoria fue impactante»

La jugadora riojana valora sus primeros días en el club extremeño y lo que espera de una temporada que califica como «dura»

Sara Carrillo (centro).

Sara Carrillo (centro). / Cedida

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Pablo Parra

Cáceres

Llegar y besar el Santo. O meter un gran gol en tu primer partido con tu nuevo equipo. Eso es lo que hizo una de las nuevas incorporaciones del Cacereño Femenino este mercado, la delantera Sara Carrillo. En el duelo amistoso del pasado sábado ante el Sporting de Huelva, que se llevó el conjunto cacereño por 0-2, la flamante fichaje se llevó un tanto a casa, una vaselina que demostró de lo que es capaz la incorporación del equipo verde.

Nacida un 20 de agosto de 2002 en Arnedo (La Rioja), Carrillo empezó a jugar cuando era una niña. Desde entonces fue subiendo escalonadamente, pasando por el Deportivo Pradejón, el Osasuna Fundación y el Alavés, donde llegó a jugar la Liga Iberdrola (ahora Liga F). También cuenta con experiencia con la selección española sub-17, con la que jugó el Europeo Femenino sub-17, anotando 6 tantos en la fase de grupos. Posteriormente fue llamada para la selección sub-19.

Ahora llega a Cáceres en busca de una nueva etapa. «Estoy ilusionada, con ganas de seguir trabajando, porque siempre hay cosas que mejorar. Tengo ganas de que empiece la temporada porque tienes esa chispa y energía que te dan los partidos de liga. Ya estoy trabajando día a día, mejorando y haciéndome con las ideas del equipo», asegura la jugadora sobre su situación actual.

La verdad es que la acogida por parte del club, según relata, «ha sido súper agradable». «Ernesto ya me dijo que era un club humilde, que trabajaba lo que tenía, y que aquí simplemente se venía a trabajar y ser feliz, y que este club siempre te daba la oportunidad de jugar e intentar hacer las cosas bien», afirma. Por parte de sus compañeras, añade que sus primeros días con ellas han sido «inigualables», ya que «son todas súper acogedoras y me enseñaron los valores que tiene este club y lo que se requiere de nosotras en el día a día».

De visitante a local

La delantera, a unos días de cumplir 23 años, ya sabe lo que es enfrentarse al Cacereño, un club que, como rival, le transmitió respeto. «Siempre que jugué contra el Cacereño se ha dicho que era un equipo muy sólido a nivel defensivo, muy difícil de ganar aquí en Cáceres, y creo que a las pruebas me remito», comienza diciendo. «Es un equipo muy duro, con las ideas muy claras, y que no cambia su versión de juego ni por nada ni por nadie».

Pero ahora las tornas han cambiado y ella puede hablar desde dentro, asegurando que «ya sé que es una piña y todas vamos a las ideas de Ernesto, y creo que eso es muy importante en una categoría en la que puedes ganarle al primero y perder contra el último». Si bien es cierto que en el primer cara a cara entre las cacereñas y las vitorianas la temporada pasada se las llevaron las locales blanquiazules (3-1), el resto de duelos se los llevó el conjunto extremeño (3-1 en liga), incluyendo la eliminatoria de semifinales por el ascenso (2-2 en la ida en Pinilla y 1-2 en la vuelta).

Para este año, espera que vaya a ser «duro», pero con la mirada bien alta. «Después de quedarte a las puertas, ¡cómo no vas a mirar hacia arriba!». Pero el camino, sabe bien, no es nada fácil. «Es una liga muy dura y si ganas dos partidos te puedes meter en playoffs pero si los pierdes puedes estar yéndote para abajo», afirma. Los objetivos parece tenerlos claros. «Estar lo más arriba posible, intentar meternos en playoffs, ser un equipo duro y difícil de ganar, y que se haga notar en los equipos, que tengan miedo», asegura.

Sin embargo, también hay unos objetivos individuales tras un año en el que en el Alavés vio reducida su cantidad de minutos sobre el terreno de juego (de 1.971 a 484). Por ello, de forma personal quiere «ganar confianza, intentar ser la jugadora que siempre he sido y dejar todo lo que sea de mí para el equipo y ayudar en lo que haga falta, ya sea jugando o estar en el banquillo o en la grada. Encontrar la felicidad».

Una luchadora con buena relación con el gol

Pese a ese bajón de minutos, la delantera anotó 5 goles en el tiempo que tuvo disponible, por lo que el olfato goleador no lo ha perdido y espera poder volver a darle rienda suelta en Pinilla. Pero una jugadora es más que una cifra de goles metidos. Ella misma se califica como «una luchadora, una jugadora que entiende bien los espacios pequeños y que, por suerte o por desgracia, tiene una buena relación con el gol», algo que espera «demostrar numéricamente». «Con la oportunidad que me gane entrenando, espero jugar muchos minutos y ayudar al equipo. Me da igual si es con goles, asistencias, o juego», añade.

Carrillo además le dedica unas palabras a la afición local. «Que no se desenganchen de lo que el equipo hizo el año pasado», comienza antes de explicarse. «Yo como jugadora rival, que viniesen a Vitoria fue impactante, porque creo que se les escuchó más a ellos que a la propia afición local y eso te da mucha energía dentro del campo, el saber que alguien es capaz de hacerse kilómetros solo por verte jugar, por animarte», afirma.

Sin embargo, también tuvo un recuerdo para la cantera, las niñas, a las que le quiere decir que «esto es posible, está al alcance de la mano. Que no dejen de soñar». Y esto porque, con trabajo y constancia, el primer equipo te puede llamar y darte tu oportunidad. «Nosotras ahora en pretemporada hemos tenido muchas chicas del B y del C incluso», prueba de que, en un futuro no muy lejano, el ascenso de canteranas es más que posible.

Concluyendo, la riojana espera «que sea un gran año para todos y que podamos disfrutar de más de una alegría». Y la afición, seguro, espera celebrar muchos goles provenientes de sus botas.

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