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Fútbol. Primera Federación

El Romano sigue siendo un fortín para el Mérida

El conjunto emeritense arranca el curso ganando al Barakaldo (1-0) gracias a un gol de Carlos Doncel en el 69 y mostrando los mismos ingredientes que tanta alegrías le dieron el curso pasado, aunque acabó pidiendo la hora

Los jugadores del Mérida celebran el gol de Carlos Doncel.

Los jugadores del Mérida celebran el gol de Carlos Doncel. / Óscar Muñoz

Mérida

1 - MÉRIDA: Adrián, Pipe, Gaizka Martínez, Javi Lancho, Eduald Vergés, Martín Solar (Miki Muñoz, min. 86), Víctor Corral, Carlos Doncel (Javi Areso, min. 86), Chiqui (Juan Artola, min. 79), Raúl Beneit y Álvaro García Benny, min. 79).

0 - BARAKALDO: Ispizua, Deje, Arana, Dufur (Iker Ropero, min. 77), Pedernales, Naveira (Álex Valiño, min. 73), Huidobro, Iñigo Muñoz (Mandiang, min. 58), Albizua (Eric Pérez, min. 58), San Bartolomé (Molina, min. 46) y Aitor Galarza.

GOL: 1-0: minuto 69, Carlos Doncel.

ÁRBITRO: Francisco José Expósito Jaramillo (Comité Andaluz). Amonestó al local Víctor Corral y a los visitantes Aitor Galarza y Naveira.

INCIDENCIAS: Estadio Romano José Fouto. 3.390 espectadores.

Debut con victoria del Mérida por la mínima ante el Barakaldo (1-0), lo que mantiene al feudo emeritense como el fortín en el que se asentó la exitosa temporada pasada. Los ingredientes que quiere tener el equipo de Fran Beltrán son similares a los que tuvo el de Sergi Guilló en el ejercicio anterior: presión arriba, cómodo en las transiciones y con buen dominio de la pelota, entre otras cosas, aunque el encuentro permitió que dichas características se vieran a cuentagotas.

Los romanos comenzaron el encuentro con ciertos nervios por el debut en casa y en los primeros minutos no fueron capaces de comandar el encuentro, a lo que hubo que sumar que el primer acto tuvo muchas interrupciones. Las intenciones del equipo de Fran Beltrán fueron claras a la hora de presionar al rival y fruto de ese trabajo, Álvaro García cogió un balón suelto a los cinco minutos en el centro del campo cuando sabía que el portero estaba muy adelantado, pero su lanzamiento salió desviado.

Tratando bien el balón

Por su parte, el Barakaldo también se mostró como un equipo muy presionante, a pesar de lo cual, los emeritenses quisieron sacar jugada la pelota en la mayoría de las ocasiones.

Dentro del sopor que provocaba la gran cantidad de faltas, los locales empezaron a asentarse conforme pasaban los minutos, por lo que, en aquellas ocasiones en las que pudo asociarse mostraba que tenía más argumentos que su rival, aunque sin ocasiones claras de gol. Ya en el minuto 36 llegaría la primera acción con cierto peligro en un balón peinado por Carlos Doncel que Chiqui controló de espaldas, pero su remate a la media vuelta, con el portero vencido, salió desviado.

Raúl Beneit, con el balón, presionado por un jugador del Barakaldo.

Raúl Beneit, con el balón, presionado por un jugador del Barakaldo. / Óscar Muñoz

La reanudación tuvo otro aire y los locales salieron dominadores desde el primer momento. Todo se jugaba en campo visitante y a los cuatro minutos, Pipe, que fue duda hasta el final, pero terminó de titular, buscó un disparo desde la frontal al que respondió el cancerbero Ispizua. Llegaron los mejores minutos emeritenses con jugadas de mucho mérito a un toque, pero a las que le solía fallar el último pase o el remate era muy forzado. A pesar del buen hacer, esta categoría suele penalizar cualquier despiste y Mandiang estuvo muy cerca de hacerlo. Era el minuto 64 y en una imprecisión entre el central Gaizka Martínez y el portero Adrián, terminó en un despeje corto que le cayó al jugador visitante que mandó el balón al larguero cuando ya estaba superado el portero romano.

A pesar del susto, los locales no cambiaron su buen hacer y en el 68 Chiqui Castellano tuvo una falta en la frontal que sirvió de preámbulo al gol de Carlos Doncel dos minutos después. El tanto fue una internada del mediapunta que culminó con una picada ante el portero.

Una de las novedades de la temporada en la categoría es la presencia del FVS que puede solicitar dos veces cada entrenador para que el colegiado revise la jugada indicada. En esta ocasión, Imanol de la Sota solicitó revisión al tanto local, pero el colegiado, tras el visionado estimo que el gol era legal.

Apuros al final

La gestión de la ventaja fueron los peores minutos de los de Beltrán. Las entradas de Eric Pérez y Álex Valiño por parte vasca pusieron en demasiados apuros a un Mérida que terminó demasiado aculado, perdiendo la posesión de la pelota y jugando solo a despejar, lo que suponía tener el área propia muy cargada de rivales, lo que suponía que cualquier remate pudiera terminar en una acción peligrosa, tal y como aconteció en el 90, en un remate de cabeza de Pedernales que dio en la parte superior del larguero.

Para terminar, el FVS volvió a aparecer cuando, de nuevo, De la Sota volvió a pedir la revisión de unas posibles manos de un defensa emeritense en una jugada a falta de pocos segundos para el final del partido. Tras un visionado de dos minutos, el colegiado interpretó que la acción no era punible poniendo el delirio en la grada que lo celebraba como la victoria que terminó siendo.

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