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Entrevista | Sergio Dávila Campeón de Extremadura de tenis

“Los padres piensan que tienen en su hijo a un Alcaraz o un Nadal y hay que saber dónde están”

Sergio Dávila, este martes en El Periódico Extremadura.

Sergio Dávila, este martes en El Periódico Extremadura. / José María Ortiz

José María Ortiz

José María Ortiz

Cáceres

Sergio Dávila Godoy (22 de mayo de 2001, Cáceres) llega tranquilo y feliz a la redacción de este diario, donde va a reflexionar sobre su deporte y lo que le rodea. Rondando durante los últimos años entre los puestos 90-110 del ranking nacional de tenis, no sabe exactamente con cuántos títulos extremeños cuenta. Son cinco los regionales absolutos, pero este deportista del RCT Cabezarrubia atesora unos cuantos más a nivel colectivo y con su club, ese para el que juega desde los cuatro años. Le gustó en su día el fútbol y estudió en el Licenciados Reunidos, pero no le dio por el voleibol.

¿Por qué le dio por ser tenista? ¿Practicó otros deportes de niño?

Empecé a la misma edad con fútbol y tenis. Se me daban bien los dos, incluso diría que era mejor en fútbol, pero me gustaba más competir yo solo y a los 11 ya me decidí por el tenis.

Ha sido cinco veces campeón de Extremadura de tenis. ¿Hasta dónde puede llegar?

Ya me lo tomo distinto a hace tres-cuatro años. Antes era para ser profesional y ahora el tenis ya no es lo primero en mi vida. Ya me gusta estar más en casa. La vida del tenista es dura. Cuando te metes en el mundo del profesionalismo y ves lo que hay te das cuenta de que la gente sacrifica demasiado para llegar… o no.

¿Por qué no está más arriba teniendo en cuenta su currículum de más joven?

Al tema de ser de Cáceres se le sumaría tener que buscarme un poco la vida para entrenar y para viajar, que es complicado. Además, mirando hacia atrás, realmente no me lo he tomado en serio al 100 por 100 cada día para intentarlo. Siempre he estado al 80 y la gente que me conoce lo sabe. Eso me da pena. De todas formas, estoy contento: he conocido a mucha gente, muchos países, he hecho muchos amigos por toda España…

En la región

¿Cuál es la salud de su deporte en Extremadura?

Ahora estamos en un momento de estancamiento, un momento negativo yo diría. O eso siento yo. El tenis va por un camino cada vez demasiado elitista, poniendo normas de jugador solamente un partido por día, la gente tiene que viajar… Al final el pádel, por ejemplo, es más llevadero. Siento que la gente tiene una vida más fácil en el pádel, por todo lo que engloba: la salud, es menos lesivo y juegas con varios amigos.

Está a nivel nacional peleando por estar entre los mejores Alberto Barroso, pero más allá del tenista montijano no parece que haya mucho. ¿Cuál es el problema?

Es complicado. Se juega más por el este de España, por Valencia, Cataluña o Madrid y es difícil viajar. A no ser que te vayas a Barcelona a vivir, como hizo muy joven Alberto y viendo los chicos que hay, no es fácil que salga alguien, no solamente a nivel nacional, sino extremeño.

Dávila, durante un partido.

Dávila, durante un partido. / Cedida

En el caso de Alberto Barroso, apuntaba altísimo desde muy niño y, aunque está haciendo una buena carrera, ¿a lo mejor se podía pensar que podría llegar más alto?

En perspectiva, los que le hemos visto jugar sabemos que su etapa juvenil fue realmente buena, era un crack, de los mejores europeos y mundiales y ganó varios campeonatos de España. Con el salto al profesionalismo no ha podido apenas pasar del 200 del mundo, pero sí que lleva muchos años entre el 200 y el 500 y eso también es de valorar. Para mí era un ejemplo a seguir. Era increíble verlo cuando vino tras su etapa en Barcelona, era muy superior a todos.

¿Cómo ve la cantera del tenis?

Es complicado. El tenis está pasando por una etapa distinta. Los entornos no son tan buenos, las redes sociales, hay más distracciones, los padres piensan que tienen un Alcaraz o un Nadal en su hijo y hay que saber dónde están. Hay que ir con más calma y no hacer tantos cambios de entrenadores. Estamos una etapa difícil en Extremadura, pero estoy seguro de que saldrá gente.

El Cabezarrubia es su club siempre. ¿Cómo ha influido en su carrera?

Es mi club de siempre. Ahora estoy dando clases. Han confiado en mí. Estoy encantado y poder enseñar lo que he aprendido en los últimos 20 años para mí es increíble y también que me tengan un respeto por lo que he logrado. El club es mi casa desde que tengo noción y he intentado que esté lo más alto posible. Ha habido clubs que me han llamado, pero siempre he preferido jugar en mi club y seguramente siempre lo haga.

Ayudas

¿Y la Federación, podría hacer más por el tenis?

Siempre se puede hacer algo mejor, pero mirar desde fuera e intentar cambiar cosas sería un poco hipócrita. No siento que yo lo pueda hacer. Ellos lo hacen lo mejor que pueden. Si me piden opinión intentaré ayudar en lo que pueda. Siempre se pueden hacer algunas cosillas mejor, claro.

Se refería antes a este deporte, pero ¿cómo afecta al tenis la competencia del pádel?

El pádel es un deporte más social, más fácil, menos lesivo. Además, se puede jugar con más edad, más de un partido al día y más social. Para las redes sociales es más fácil, más visible que el tenis, que parece que se ha estancado un poco en el Alcaraz-Sinner, que son los mejores, y los demás no los vemos. En el pádel aquí hay pistas en todos lados y en otros países no. Es un gran deporte, pero sinceramente creo que no llegará nunca al tenis. Siempre lo comparo a cuando yo jugaba al fútbol sala con el fútbol. Es un deporte un poquito menor al tenis. Además, tampoco es olímpico y no tiene los requisitos y no se juega en todos los países.

Fuera del tenis, ¿a qué se dedica? ¿dónde ve su futuro?

Tengo mis cosillas. Hice Bachillerato y Selectividad y me metí en una carrera, ADE, pero tuve que dejarla. Era presencial y creí que no estaba en mi sitio. Cuando empecé a jugar torneos ya no iba. Había que hacer prácticas presenciales.En el verano del covid tuve que hacer algo más on line y me puse a hacer algo de dietética y condicionamiento físico. Me quedan un par de asignaturas y dando clases. Es complicado decir qué voy a hacer en el futuro porque soy de pensar sobre todo en el presente. Me gusta dar clases y el emprendimiento. Lo llevo haciendo muchos años.

¿Hasta cuándo con el tenis?

Hasta que pueda. Intento jugar nacionales, el Circuito IBP, con dotación económica, que es una especie de trabajo. Lo que es llegar al profesionalismo a corto y medio plazo no lo voy a intentar porque hay que sacrificar demasiadas cosas.

Su familia

¿Cómo ha influido su familia en su carrera?

Ha sido lo más importante. Ahora veo a muchos padres entrenar a los niños, metiéndose en el trabajo de los entrenadores… yo creo que hay que dejarlos. Los entrenadores son los que entrenan y los padres son los que educan en casa. Mi padre me intentaba corregir en el partido y hablando en el coche antes de manera muy tranquila. Me dio muy bien mi espacio cuando ganaba y cuando perdía. Cuando ganaba y me creía el mejor del mambo me decía: ‘eh, que estamos aquí en Cáceres y ganando un torneíllo’ y mi madre igual. He tenido mucha suerte porque he tenido un buen entorno. ¿Alguna bronca? Sí. Cuando me he portado mal, antes de los 16-17 años, me portaba peor. Tengo carácter. Soy muy tranquilo, pero a veces necesito expresarme hacia afuera, pero no con mala conducta.

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