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Fútbol. Primera Federación

El Tenerife, la apisonadora que le llega al Cacereño para ‘estrenar’ el Príncipe Felipe

El Cacereño vuelve este domingo al Príncipe Felipe con un desafío mayúsculo: recibir al intratable Tenerife, líder del grupo 1 con pleno de victorias y un fútbol arrollador que pondrá a prueba la solidez de un equipo verde que busca medirse al mejor para calibrar su verdadero nivel

Enric Gallego celebra un gol junto a Juanjo Sánchez.

Enric Gallego celebra un gol junto a Juanjo Sánchez. / CD Tenerife

Cáceres

El regreso al Príncipe Felipe no podía tener un invitado más temible. Este domingo, el Cacereño recibe al Tenerife, líder absoluto del grupo 1 de Primera Federación, en lo que será su primer partido de la temporada en su templo. Tras un arranque condicionado por el exilio en el Francisco de la Hera de Almendralejo, obligado por el mal estado del césped de su estadio, el conjunto verde por fin podrá reencontrarse con su afición y sentir de nuevo todo el calor de su grada. Y lo hará ante el rival más en forma del fútbol español.

El Tenerife llega a Cáceres con una hoja de servicios impecable: seis victorias en seis jornadas, 16 goles a favor y solo 2 en contra. Nadie en la categoría se le acerca. En las cinco principales divisiones del fútbol nacional -de Primera a Tercera Federación- solo hay otros cuatro equipos que lo han ganado todo. Los canarios son, hoy por hoy, una apisonadora. Un recién descendido de Segunda División que ha sabido adaptarse de inmediato al nuevo contexto y que se comporta con la autoridad de quien aspira a regresar por la vía rápida al fútbol profesional.

Un gigante de la categoría

El conjunto tinerfeño, dirigido por Álvaro Cervera, combina el talento de jugadores curtidos en categorías superiores con la energía de jóvenes que buscan consolidarse. Jesús de Miguel es su máximo goleador, con siete tantos en apenas seis partidos, y la referencia ofensiva de un equipo que ataca con ritmo, presiona arriba y apenas concede. Junto a él, veteranos como Enric Gallego, que volverá a la tierra donde empezó a despuntar de la mano del Extremadura, o Nacho Gil aportan jerarquía a un bloque que funciona con precisión. Con un presupuesto que ronda los ocho millones de euros -el más alto de la categoría-, el Tenerife es un gigante en Primera Federación.

Para el Cacereño, la cita tiene un aire de examen mayúsculo. El equipo de Julio Cobos, recién ascendido desde Segunda Federación, atraviesa un inicio irregular pero con matices que invitan al optimismo. Suma seis puntos tras un triunfo, tres empates y dos derrotas (la última el pasado sábado), y ocupa la decimocuarta posición. Su única victoria llegó en el ‘exilio’ de Almendralejo ante el Mérida. La permanencia sigue siendo el objetivo realista, pero la visita del líder supone una oportunidad para medir hasta dónde puede competir este bloque.

Un Cacereño ambicioso

El presidente del club, Carlos Ordóñez, se muestra confiado en la progresión del equipo. «Lo veo cada vez mejor, lo veo un equipo serio», explicó este lunes tras anunciar la vuelta al Príncipe Felipe. «En Lugo hicimos el mejor partido de los que llevamos esta temporada. Tuvimos la mala suerte de fallar el penalti y de que no nos pitaran otro clarísimo. Pero en líneas generales fue un partidazo», valoró. El dirigente no esconde su admiración por el rival: «Tienen mucho tirón, están haciendo una gran temporada y se están mereciendo la posición privilegiada que ocupan». Pero también lanza un mensaje de ambición: «Queremos ser el primer equipo en rascarle algo al Tenerife».

El regreso al Príncipe Felipe otorga al Cacereño algo más que el factor campo. Es también un punto de inflexión emocional, para los jugadores y su afición, deseosa de volver a un recinto que está viviendo un cambio de cara no visto nunca antes en sus más de 40 años de vida y que pronto seguirá con la construcción de una nueva grada, la de Diputación, en uno de los fondos.

El ambiente se presume eléctrico en un partido nocturno (domingo, 21.00 horas). La afición verde, paciente, y crítica, durante la espera, tendrá al fin la oportunidad de celebrar un reencuentro que va mucho más allá de un simple partido. Y aunque el rival sea una apisonadora, en Cáceres nadie renuncia a soñar con dar la sorpresa. El fútbol, al fin y al cabo, vive de esas noches en las que el pequeño se hace grande.

Para lograrlo, el Cacereño necesitará concentración, intensidad y eficacia. La solidez defensiva será clave ante un adversario que castiga cualquier concesión. Cobos, que ha logrado que su equipo sea competitivo en casi todos los partidos, confía en que la energía del Príncipe Felipe impulse a los suyos.

El del domingo no será un partido más. Será la fiesta del regreso, el estreno del nuevo césped y el reencuentro con la esencia del Cacereño. Y también, una prueba de fuego ante el rival más poderoso del campeonato. La exigencia será máxima, pero también la motivación.

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