Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol. Primera Federación

El Mérida se aferra a Álvaro García

El club romano recupera la sonrisa con tres goles de su ‘9’ que sellan un valioso triunfo ante el Arenteiro (3-1) que devuelve la confianza al vestuario y calma los ánimos en la grada antes de su próximo duelo en casa

Mérida

3 - MÉRIDA: Adrián, Gaizka Martínez (Jacobo Martí, min.80), Javi Domínguez, Javi Lancho (Luis Pareja, min.80), Vergés, Martín Solar (Benny, min.84), Raúl Beneit, Javi Areso, Chiqui (Víctor Corral, min.87), Carlos Doncel (Artola, min.84) y Álvaro García

1 ARENTEIRO: Diego García, Jordán Sánchez (Alpha, min.62), Luca Lohr, Gorka Pérez, Diego Moreno (Lluis Llácer, min.76), Álvaro Bastida, Brais Val, Dani González, Richarte (Julen Jon, min.78), William de Camargo (Iglesias, min.85) y Martín Ochoa (Adilson, min.85).

GOLES: 1-0 Álvaro García, min.1; 2-0 Álvaro García, min.53; 2-1 Diego Moreno, min.61; 3-1 Álvaro García, min.66.

ÁRBITRO: Néstor Holgueras Castellanos. Castellanoleonés. Amonestó a los locales Javi Domínguez y Javi Lancho, y al visitante Alpha. Expulsó con doble amarilla al visitante Dani González en el minuto 74.

INCIDENCIAS: Estadio Romano José Fouto. 2.888 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del abonado Antonio Perdigón.

Las aguas bajaban muy revueltas por la parroquia romana antes del encuentro de esta jornada en la que el Mérida recibía al Arenteiro. Los de Fran Beltrán venían de hacerlo muy mal en Salamanca, por eso, la tabla de salvación tenía que volver a ser el Romano, y lo fue, con una actuación capital de Álvaro García que consiguió tres goles para volver a poner la sonrisa en la afición emeritense que, por momentos, durante el partido, tenía tantas ganas de aplaudir como de mostrar su descontento cuando algo no le gustaba. El 3-1 con el que acabó el encuentro, sumado a la circunstancia de que el viernes próximo, vuelven a jugar en casa, sirve como bálsamo para el entorno.

El encuentro comenzó de la mejor manera posible para los locales. A los 20 segundos, saque de esquina muy bien lanzado por Chiqui, dudas en la salida del portero y Álvaro García, aprovechando todo lo que queda suelto dentro del área, a la media vuelta, pone el primero de la tarde.

Chute de confianza para el equipo que aceptó el reto del rival de querer sacarla jugada desde atrás e ir a presionar en campo contrario. Este buen hacer pudo aumentar la ventaja en sendas acciones de Javi Lancho y Carlos Doncel. Sin embargo, también hubo susto en contra a los 9 minutos cuando un balón largo a la espalda de los centrales locales, lo empujó con la puntera Ochoa, pero salió lamiendo el palo cuando ya había superado al portero.

Minutos de dudas en el Mérida

Conforme pasaban los minutos, el Arenteiro fue digiriendo el gol y creciendo en el choque a través de la pelota, mientras que el Mérida fue reculando, hundiéndose demasiado en algunas jugadas. Realmente, el cuadro gallego nunca puso en apuros a Adrián Csenterics, pero a la grada no le estaba gustando lo que estaba viendo de los suyos, pues se veía un equipo demasiado timorato las pocas veces en las que podía darle continuidad a alguna jugada. A pesar de esto, a dos minutos para el descanso, el propio goleador local estuvo muy cerca de robarle un balón a Diego García, que demostró que es el mejor portero de la categoría con los pies. Con el pitido final, aun con ventaja en el marcador, la afición despidió al equipo con cierto desánimo.

La reanudación se pareció al arranque del encuentro, parecía un equipo distinto y fruto de ese buen hacer llegaría el segundo de Álvaro García. Era el minuto 53, cuando Chiqui puso un gran centro desde la izquierda que cabeceó el nueve como un nueve, girando el cuello para que el remate fuera inalcanzable.

A lo largo de las ocho jornadas que se llevan disputadas, mucho de los goles recibidos por el Mérida nacen en un error no forzado en una zona peligrosa, está vez, de nuevo fue así, Javi Lancho, que se marcó un gran partido, quiso controlar un balón dentro del área en vez de despejarlo, lo que supuso la pérdida y que los de Jesús Arriba montaran un buen ataque por la derecha, que terminó con un centro raso que llegó para la incorporación del lateral zurdo, Diego Moreno, que remató de primeras y puso el dos a uno, solo ocho minutos después. Jarro de agua fría para un grupo que no está sobrado de confianza, sin embargo, esta vez la moneda cayó cara y los rivales también pueden dispararse en el pie propio y tú aprovecharlo. Es tanta la confianza que tienen los jugadores gallegos con su portero que, en uno de esos pases hacia atrás, el lanzador no miró que Álvaro García estaba en la trayectoria, con lo cual, el delantero aprovechó el regalo con un control y disparo rápido para poner el tercero de los suyos y de su cuenta particular. Este gol, marcado solo cinco minutos después de que acortaran distancia los gallegos, supuso la vuelta a la tranquilidad, la cual se acentuó cuando en el minuto 74 fue expulsado por doble amarilla el visitante Dani González.

Tras los cuatro goles del choque, llegaron todos los cambios y por parte local, se mantuvo el nivel para no pasar apuros e incluso haber podido aumentar el marcador en alguna contra.

El encuentro terminó bastante accidentado para los visitantes con dos acciones fortuitas de Luca Lohr y Lluis Llácer que hicieron que acabaran el encuentro ocho jugadores.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents