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Entrevista | Joserra Jugador del Cacereño

“Con el Cacereño en Primera Federación te juegas la vida cada fin de semana”

Joserra, este miércoles en la redacción de este diario.

Joserra, este miércoles en la redacción de este diario. / José María Ortiz

José María Ortiz

José María Ortiz

Cáceres

A José Ramón de Diego Martín, futbolísticamente ’Joserra’ (Llerena, 18 de enero de 1999), defensa del Cacereño, le apasiona del fútbol. Llega a El Periódico Extremadura feliz por haber completado un entrenamiento más y orgulloso de sus logros colectivos en el decano extremeño. Del mismo modo, no rehúsa pregunta alguna, ni siquiera que la que versa sobre que la afición se pueda poner nerviosa por los últimos resultados negativos "porque eso quiere decir que la gente siente al Cacereño", asegura.

Ha estado en varios equipos extremeños de divisiones nacionales antes de llegar al Cacereño: Diocesano, Badajoz, Montijo, Don Benito, Coria… pero no en el equipo de su pueblo, Llerena. ¿Cómo explica una trayectoria tan de la tierra?

Son las circunstancias del fútbol. En mi pueblo fue donde me formé y le cogí el gusto a este deporte desde bien pequeño. A raíz de ahí, llegó la oportunidad de venirme a Cáceres, al Diocesano, crecer personal y futbolísticamente. Es verdad que varios años he recibido propuestas para volver a mi pueblo, pero he seguido pensando en seguir creciendo y en que para volver a casa siempre hay tiempo. Estoy muy agradecido a la gente de mi pueblo, al que siempre he defendido, y también muy orgulloso de Llerena.

Hace exactamente un año se hizo una información en este diario sobre Joserra en la que el titular decía que la clave del éxito estaba siendo el ‘vestuario de personas sanas’. ¿Qué pondría de titular este año?

Este año las cosas no están yendo como el año pasado, está claro. Empezamos entonces como un tiro y acabamos como un tiro. Fue pletórico, pero esto es otra película distinta. Es otra categoría en la que hay mucha más igualdad. En esta categoría todos los fines de semana te juegas la vida, por decirlo de alguna manera. Ya nos hemos dado cuenta, pero creo que el vestuario es muy parecido al del año pasado. Somos todos chavales jóvenes que buscamos seguir creciendo, que trabajamos día a día. Veo mucho trabajo, y no solo en lo de ir a entrenar, sino del cuidado de los compañeros, de estar siempre metidos todos. Y eso es la base para llegar a los resultados. Al final todos tenemos un objetivo, que es la salvación, y a día de hoy estamos fuera del descenso. Aún así, todos pensamos que hemos merecido mucho más, que hemos plantado cara en todos los partidos.

Su papel subiendo

¿Qué parte de ‘culpa’ tuvo usted en el ascenso?

Aporté todo lo que pude: mi experiencia, trabajo y también tuve la suerte de participar en la mayoría de los partidos. Creo que me caracterizo por poner siempre ese trabajo y sacrificio para ayudar al equipo.

¿Se imaginaba estar en este Primera Federación este día a esta hora?

No. El jugador siempre quiere cosas grandes, pero nunca te ves ahí hasta que realmente llegan las cosas. Hace dos años estaba peleando por la salvación en Segunda Federación, vine a Cáceres y fue un año y medio espectacular, en el que he crecido mucho. No me imaginaba llegar aquí, pero creo que es más que merecido.

Está claro que el objetivo es la permanencia. ¿Entiende que la gente se pueda poner nerviosa ahora por un par de resultados seguidos malos?

Lo entiendo. También es algo bueno que la gente se ponga nerviosa porque eso quiere decir que la gente siente al Cacereño. Tenemos una afición con mucho sentimiento. Cuando la hemos necesitado ha estado ahí. En los playoff de ascenso nos vinimos de la ida con dos resultados adversos y la afición nunca nos dio la espalda. Al revés. Le sirvió de motivación. Pienso que tiene que seguir siendo lo mismo ahora porque la Primera Federación es una carrera de fondo, hay que ir acumulando puntos. Hemos merecido alguno más de los que tenemos, pero aun así esto va del día a día y de seguir compitiendo.

Menos minutos

Ha perdido un poco de protagonismo en el equipo. ¿Qué ha ocurrido?

Creo que no ha ocurrido nada. Pienso que somos 22 chavales que luchamos cada entrenamiento por conseguir un puesto y que en este deporte no siempre juegan los mismos. En este caso 11 de 22, hay rotaciones y compañeros que compiten y que quieren ganarse un puesto haciéndolo bien, tanto en mi posición como en todas. Hay cambios en el once semanalmente y es bueno remar todos en la misma dirección. Siempre viene bien.

¿Cree que ha bajado el nivel, que tiene más competencia o que la categoría exige más o ninguna de las cosas que le he expuesto?

Siempre he tenido competencia. Los puestos están doblados y no creo que haya bajado el nivel. Yo diría que me encuentro mejor que nunca, tanto mental como físicamente.

Joserra, en el partido ante el Athletic B.

Joserra, en el partido ante el Athletic B. / Agencia Lof

¿Cuál es el secreto del éxito de Julio Cobos en el Cacereño?

Julio es una persona bastante sencilla que no tiene nada especial, que tiene sus ideas y que le gusta que sus futbolistas defiendan lo que él busca y lo que él considera que es oportuno para obtener buenos resultados.

Es evidente que Joserra no le ha pedido explicaciones por jugar ahora menos.

No, no, por supuesto. Igual que no se las pedimos cuando jugamos.

Su papel

Es uno de los ‘veteranos’ del Cacereño. ¿Cúal es su papel este año?

El año pasado ya me sentí así. La plantilla se renovó bastante. Soy una persona que se lleva bien con todos los compañeros, aunque tenga más afinidad con unos que con otros. Creo que mi función aquí es inculcar lo que es sentir el Cacereño y la idea de trabajar a muerte.

Se habló mucho de otros compañeros como Javi Barrio o Adri Crespo hace dos temporadas, pero Joserra también pudo ser importante clave en defensa aquella remontada… ¿a los centrales se les reconoció más que a usted ese mérito?

No sé qué tipo de reconocimiento se les dio, pero yo sé de mi trabajo y sé hasta dónde he llegado. El reconocimiento me lo doy yo porque es lo que me hace a mí crecer. Sé valorar lo que hago y eso es lo que me hace a mí crecer.

Es un cacereño más. O algo así ha dicho alguna vez. Explíquese

Con 16 años me vengo al Diocesano. Estoy interno en la Universidad Laboral dos años, los dos de juvenil. El tercero, que inicié la carrera (ADE) estoy en un piso. En el primer año conocí a mi pareja, María, con la que llevo nueve años. Jugué en Coria, pero vivía en Cáceres; jugué en Don Benito, pero venía a Cáceres todas las semanas y siempre he estado ligado a esta ciudad. La familia de mi novia es mi segunda familia y así me han tratado siempre. Eso es lo que me ha hecho sentirme de aquí, sin olvidar nunca mi pueblo, que son mis raíces. Son 10 años de 26 en Cáceres.

¿Policía?

¿Y tras el fútbol, qué hará?

Me gustaría opositar a la Policía Local. El año que estuve en Coria estuve en una academia, pero lo dejé. Y volveremos porque con 26 años ya hay que ir pensando… porque el fútbol algún día se acabará. Yo quiero seguir jugando todo lo que pueda y más. Si tuviera que estar hasta los 50 años lo haría. Ahora acabo de venir de entrenar y disfruto. ¿En el Cacereño? De momento están siendo mis mejores años en lo colectivo por haber conseguido cosas grandes ara mí y para el club. En lo personal también: en Cáceres estoy muy cómodo.

¿Algo que mejorar?

Siempre. Al final nadie es perfecto.

Hay quien le critica por el tema de los centros…

Llevo tres asistencias. Eso hay que recordarlo. A mí no me afectan las críticas. Tengo redes sociales, pero soy un tío tranquilo.

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