Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Baloncesto. Liga Femenina Challenge

El líder Azulmarino no da opción al Al-Qázeres

El conjunto de Jesús Sánchez encaja una derrota quizás demasiado abultada tal y como se desarrolló el partido

Debutó Laura Salmerón en las locales (5 puntos)

Laura Salmerón, debutante en el Al-Qázeres, se dispone a lanzar un triple.

Laura Salmerón, debutante en el Al-Qázeres, se dispone a lanzar un triple. / CARLOS GIL

Pablo Talavera

Pablo Talavera

Cáceres

52 - ALTER ENERSUN AL-QÁZERES EXTREMADURA: Carmen Suárez (0), Inés Ramos (6), Josephine Filipe (12), Victoria Gauna (9), Nerea Liste (8) – cinco inicial — Clara Prieto (0), Lucía Fontela (5), Lucía Méndez (7), Laura Salmerón (5) y Laura Moro (0).

74 - AZULMARINO MALLORCA PALMA: Carmen Grande (2), Jane Asinde (7) María España (10), Marta García (7), Adut Bulgak (9) – cinco inicial – Gedna Capel (16), Amaiken Siciliano (0), Marina Aviñoa (6), Cristina Rakovic (3) e Inés Giménez (14).

MARCADOR POR CUARTOS: 16-16, 28-37 (descanso), 40-55 y 52-74 (final).

ÁRBITROS: Asunción Langa de Martín y Eduard Montiel Molina. Sin eliminadas

INCIDENCIAS: Partido de la duodécima jornada de la Liga Femenina Challenge disputado en el pabellón Multiusos Ciudad de Cáceres. Unos 150 espectadores.

El Alter Enersun Al-Qázeres Extremadura cayó derrotado, con claridad (52-74) en su encuentro de la Liga Femenina Challenge ante el líder invicto Azulmarino Mallorca Palma. La falta de acierto en los momentos en que tuvo alguna opción de pelear por el partido y la abrumadora superioridad en el rebote del equipo balear, fueron las principales claves de una derrota que terminó siendo demasiado abultada para lo visto en la pista del Multiusos.

Ante la baja importantísima de la directora de orquesta del Al-Qázeres y una de las máximas anotadoras de la liga, Raquel Laneiro, la primera elegida en dirigir las operaciones fue Inés Ramos. Pero el plan cambiaba en el primer minuto de partido con dos faltas de Josephine Filipe y la entrada de Lucía Fontela que pasaba a ocupar la posición de base. También Clara Prieto lo hizo en algún momento puntual con menos relevancia, pero el hueco dejado por la portuguesa parece difícil de tapar.

Con los primeros ataques embarullados en ambos equipos y sin anotar tiros de campo en los primeros tres minutos, Jesús Sánchez ya decidía hacer debutar a Laura Salmerón, base-escolta incorporada esta misma semana procedente del Santfeliuenc, precisamente el rival al que las cacereñas vencieron el pasado lunes.

Josephine Filipe penetra a canasta.

Josephine Filipe penetra a canasta. / CARLOS GIL

Con todo, las locales conseguían contener el poderío físico del equipo más potente de la liga y se mantenían por delante en el marcador con una ventaja que llegó a ser de seis puntos (14-8), tras un triple de la debutante. Con la salida de la segunda unidad balear, las visitantes enjuagaron rápidamente la desventaja para acabar el cuarto en tablas (16-16).

En los primeros minutos del segundo cuarto se mantenía la igualdad gracias a la máxima concentración de las locales, ya que la extensa rotación de Azulmarino, con varias jugadoras que proceden de la máxima categoría del baloncesto español y que serían titularísimas en cualquier otro equipo de Challenge, no permitía relajación alguna. Aún así, las visitantes cogían una ventaja de siete puntos a mitad del cuarto (21-28), tras tres canastas casi consecutivas de la exjugadora cacereña Gedna Capel.

Tras el tiempo muerto preceptivo de Jesús Sánchez, la sensación ya era de que, a nada que aflojara la intensidad de sus jugadoras, el partido se podría romper ya para las mallorquinas que, con el simple dominio del rebote por su poderoso juego interior, hacían crecer su ventaja hasta los diez puntos (25-35) a falta de tres minutos para el descanso.

Apretaron los dientes las jugadoras del Al-Qázeres en ese tramo final de la primera mitad y consiguieron irse a los vestuarios con una desventaja aún esperanzadora por debajo de la decena de puntos (28-37).

Lucha inútil

Tras el descanso y conscientes de que con lo que se estaba haciendo no iba a ser suficiente para infringirle la primera derrota al líder, el Al-Qázeres aumentaba aún más la intensidad defensiva y llevaba a sus rivales a agotar las posesiones. Sólo la falta de acierto impidió que la ventaja se redujese.

Inés Ramos bota el balón.

Inés Ramos bota el balón. / CARLOS GIL

Pasada la oportunidad y coincidiendo con dos técnicas pitadas al banquillo cacereño a mediados del tercer cuarto, Azulmarino aprovechaba para seguir aumentando la brecha poco a poco hasta los 18 puntos (33-51) que empezaban a antojarse insalvables.

En el tramo final del tercer cuarto, el Al-Qázeres quería continuar teniendo opciones en el partido y, comandadas por Josephine Filipe, reducía algo las diferencias.

En el inicio del último cuarto, con las fuerzas ya más justas, el equipo cacereño no estaba ya para mucho más que plantear un intercambio de canastas, en las que de Palma estaban más acertabas y aprovechaban su superioridad palmaria en el rebote. Elevaban la ventaja hasta los veinte puntos a falta de ocho minutos (44-64), que prácticamente dejaban el resto del cuarto en un mero trámite. Y lo fue.

Tracking Pixel Contents