Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol | Tercera Federación

2025: Un año más negro que blanco en el Badajoz

La entidad pacense cierra un año aciago en lo deportivo y convulso en lo institucional en el que no se lograron ninguno de los objetivos estipulados

Borja Domingo se lamenta tras fallar una ocasión.

Borja Domingo se lamenta tras fallar una ocasión. / Jota Granado

Badajoz

Restan horas para que el 2025 diga adiós y es típico de estos momentos hacer balances de cómo se ha portado el año que nos deja. En clave blanquinegra, ese balance es sin duda negativo después de que tanto en lo deportivo como en lo institucional no se hayan conseguido ninguno de los objetivos estipulados.

Un 2025 sin ascenso

Sobre el verde, el equipo arrancó el año en el segundo puesto del Grupo 14 de Tercera Federación, a solo tres puntos del Jaraíz y con una victoria en el primer partido del año en casa del Castuera. Todo parecía indicar que se alcanzaría la tan ansiada velocidad de crucero que permitiría alcanzar el primer puesto, pero nada más lejos de la realidad.

La irregularidad se apoderó de los resultados y el Badajoz empezó a caer puestos en la tabla. La derrota ante el Extremadura en el Francisco de la Hera se cobró el puesto de Luis Oliver Sierra y propició la llegada de un David González que, a pesar de mejorar al equipo, se clasificó matemáticamente para el playoff de ascenso a Segunda Federación en la última jornada.

La fase de ascenso emparejó a los blanquinegros con el Azuaga, y aunque en el primer partido no se rompió la igualada inicial, en la vuelta el Badajoz completó una de las mejores actuaciones de la temporada y se clasificó tras imponerse por 1-4.

La final de la fase de ascenso regional iba a deparar un Badajoz-Llerenense, que en el primer episodio se saldó con un 1-0 a favor de los pacenses. Todo se decidiría en el siempre complicado Fernando Robina.

En Llerena, el Badajoz gozó de ocasiones para haber aumentado su ventaja, pero serían los de la Campiña Sur los que lograrían igualar la contienda gracias a un penalti que transformó Álvaro Cordero. Cuando todo parecía indicar que el encuentro tendría que solventarse en la prórroga, Canty aparecía en el segundo palo en el minuto 92 para hacer añicos el sueño de ascenso de los blanquinegros.

Con la incertidumbre que provocó el hecho de no ascender, el Badajoz comenzó el verano con la marcha de David González y la llegada de Marrero. El técnico valenciano, estandarte dentro del aficionado pacense, tomó las riendas del proyecto manteniendo la base de jugadores de la temporada anterior e incorporando únicamente cinco fichajes.

Lo controvertido de la decisión se paliaría con la pretemporada llevada a cabo por los blanquinegros, en la que pudo verse a un equipo sólido que solo perdió un partido en los 90 minutos. El Badajoz parecía estar listo para iniciar una nueva e ilusionante campaña.

Pero todo iba a truncarse antes de empezar. Problemas en los pagos de los derechos federativos provocaron que FIFA bloqueara las fichas, impidiendo que los jugadores estuvieran disponibles para el debut ante el Azuaga. El partido se dio por perdido y además se impuso una sanción de tres puntos.

Con el problema solventado sobre la bocina, el Badajoz inició su temporada en la segunda jornada, pero no de mejor manera. Derrotas ante Santa Amalia y Don Benito dejaron al equipo en la tercera jornada con -3 puntos.

A pesar de encadenar victorias, Marrero no terminó de estabilizar al equipo y la irregularidad en los resultados se lo llevó por delante. Tras caer en Cabeza del Buey en la décima jornada, fue cesado.

Su sustituto fue Miguel Ángel Ávila, una de las pocas notas positivas del 2025 en clave blanquinegra. Desde su llegada el equipo no ha perdido, encadenó tres victorias consecutivas y se sitúa a solo tres puntos del playoff. Ávila, que ya reclama fichajes, ha logrado unir a afición y plantilla, cambiando el clima en el Nuevo Vivero.

Pocos avances institucionales

Si en lo deportivo el año ha sido para olvidar, en lo institucional tampoco ha sido mucho mejor. El año comenzó con derechos federativos bloqueados por deudas, lo que impedía realizar fichajes. Para solucionarlo, Lanuspe tuvo que abonar varias cantidades para poder firmar, entre otros, a Borja Domingo.

Además, la Tesorería General de la Seguridad Social solicitó la liquidación del club en varias ocasiones, mientras Parra continuaba reclamando los mandos del club por el incumplimiento de los plazos de compra.

Tras el no ascenso, la propiedad tuvo que regalar la renovación de los abonados, privando al club de una de sus principales fuentes de ingresos. La no llegada a Segunda Federación se cifró en más de un millón de euros.

El último inconveniente fue la no celebración del choque ante el Azuaga por el bloqueo de FIFA.

En lo que al concurso de acreedores respecta, el Badajoz tiene hasta diciembre de 2026 para abonar más de 600.000 euros en el primer tramo de pagos.

Tracking Pixel Contents