Fútbol. Primera Federación
El Mérida no aguanta con diez
El Pontevedra, muy inferior, empata en el 93 después de que los romanos sufrieran la expulsión de Gaizka y Artola marrara un penalti

Fotogalería | Las imágenes del Mérida-Pontevedra / Javier Cintas

1-MÉRIDA: Adrián, Gaizka Martínez, Lancho, Javi Domínguez, Vergés, Martín Solar (min. 85, Corral), Raúl Beneit, Benny (Capi, min. 75), Areso (min. 85, Pipe), Chiqui, Artola (min. 85, Manu Rivas).
1-PONTEVEDRA: Marqueta, Eimil (Compa, min. 57), Miki Bosch, Ribeiro (Álvaro Pérez, min. 57), Miguel Cuesta, Montoro, Resende (min. 76, Luisao), Yelko Pino, Vidorreta, Tiago, Abelenda (min. 76, Alberto Gil)
GOLES: 1-0-Min. 22: Raúl Beneit. 1-1-Min. 90+3:Compa.
ÁRBITRO: Francisco Javier Expósito Jaramillo (Andaluz). Tarjetas al local Gaizka Martínez (dos, expulsado en el 80) y Pipe y a los visitantes Miki Bosch, Yelko Pino y al entrenador, Rubén Domínguez.
INCIDENCIAS:Minuto de silencio por las tragedias ferroviarias de los últimos días.
Sin el impenitente goleador Álvaro García, ya en el Castellón, el Mérida se mereció apuntar un triunfo labrado en el trabajo y por momentos un muy buen fútbol ante un Pontevedra que llegaba como tercero. La victoria se escapó en el 93 con un gol del visitante Compa con los romanos con 10 hombres por la roja anterior a Gaizka Martínez.
Salió con fuerza el equipo de Fran Beltrán, gobernando el fútbol en el centro del campo y llegando con cierta facilidad al área de Marqueta, con el lateral Vergés pluriempleado atrás y adelante.
Se desperezaron los gallegos, un equipo instalado en las cercanías de la vanguardia de la clasificación, de rigor táctico y con individualidades muy notables. El encuentro se equilibró y Abelenda tuvo la primera opción visitante.
Gol local
No perdonaron después los locales y el duelo se recondujo para incentivar los intereses extremeños. En un fallo del Pontevedra en la salida del balón (eso sí, provocado por la agresiva presión local) el Mérida logró el 1-0 por mediación de Beneit con la complicidad del poste de Marqueta.
Una entrada muy fea de Miki Bosch no fue considerada por el árbitro como una roja. Había pasado media hora y parecía que el color amarillo final pudo cambiar.
El Mérida siguió mejorando sus prestaciones en el primer acto, aupado por el impacto del gol en el ecuador. Además, la actitud romana era inmejorable. La ausencia de Álvaro García no se echaba de menos y el equipo de Fran Beltrán estaba sometiendo a su oponente.
Pero quedaba el examen del segundo tiempo. El Pontevedra, que había terminado el primero reducido a la mínima expresión y muy por debajo de su rival, estaba obligado a, al menos, intentar reconducir la deriva negativa en la que se había sumido. Y así lo hizo el equipo de Rubén Domínguez.
Chiqui perdonó el 2-0 ante su exequipo en el minuto 54. Después la volvió a tener un par de veces más en situaciones nítidas. Ahí se pudo solventar el duelo, que estaba por entonces ya equilibrado.
Artola fue objeto de penalti y, tras la revisión del FVS y la raficación, el lanzamiento del propio delantero se fue al limbo. De momento, el protagonista aún no ha marcado un solo tanto.
Gaizka Martínez fue expulsado en el 80 por dos tarjetas. Al final, llegó el mazazo. El fútbol, ese deporte tan injusto, tan bonito y tan imprevisible.
- Sigue en directo la protesta de los agricultores extremeños en Cáceres
- Plasencia cumple el mayor deseo de Robe Iniesta: abrirá el primer local de ensayos en primavera
- Temor entre los vecinos de Aldea Moret en Cáceres por la seguridad del bloque de Río Vístula: 'La situación es insostenible
- La cadena de borrascas en Extremadura cierra negocios, paraliza obras y hunde la actividad en bares y terrazas
- Los ambulantes levantan el mercadillo de La Hispanidad de Plasencia por las lluvias
- Los agricultores extremeños amenazan con bloquear Cáceres cortando sus principales accesos
- Tornillos en las ruedas desde hace tres meses: la denuncia de trabajadores del sociosanitario de Plasencia
- Inadmitido un recurso contra la segunda fase del Hospital Universitario de Cáceres y se levanta la suspensión de la obra