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Fútbol. Primera Federación

El Cacereño se agarra al «partido a partido»

Julio Cobos pide a los suyos «no hacer cuentas» y pensar solo en el siguiente compromiso tras sumar por primera vez en la temporada dos victorias y dos porterías a cero seguidas

Julio Cobos gesticula durante el partido de domingo ante el Ourense.

Julio Cobos gesticula durante el partido de domingo ante el Ourense. / Carlos Castro / Agencia LOF

Cáceres

El Cacereño llevaba meses mirando la tabla con la calculadora en la mano y la ansiedad en el cuerpo. Por eso esta semana, más que de números, en el vestuario verde se hablará de algo más simple, y más difícil: de sostener una idea. El triunfo en Ourense (0-1), segundo consecutivo tras el 2-0 al Arenas, le ha dado al equipo de Julio Cobos un hilo al que agarrarse. Importa por la clasificación (el CPC se queda a tres puntos de la permanencia), pero también por la sensación: por primera vez en toda la temporada enlaza dos victorias y, además, dos porterías a cero seguidas. Eso, en un equipo que ha vivido demasiadas jornadas de castigo, es un mensaje.

Oficio, necesidad y guion claro

Cobos lo resumió después del partido con una sinceridad que retrata la situación: «Estamos en una situación complicada y el partido también así te lo dice». En Ourense, el Cacereño no fue a improvisar. «Creo que hemos salido muy bien al terreno de juego, sabiendo muy bien qué es lo que tenemos que hacer», insistió el técnico. El contexto ayudaba a que el plan tuviera sentido: se jugó en A Pinguela (Monforte de Lemos), por las obras en O Couto, con lluvia durante la jornada y un césped pesado, y en un campo de dimensiones reducidas.

Ahí el CPC eligió el camino corto: dos puntas arriba, balón rápido, centros cuando tocaba y una premisa innegociable: no partirse. «Hemos jugado con dos puntas y, en cuanto hubiese ocasión, hacer centro. Y creo que la idea era buena», explicó Cobos. La lectura no es romántica sino práctica para un equipo obligado a la supervivencia.

El 0-1 llegó en la primera parte y el encuentro se convirtió en lo que suele convertirse un duelo de apuros: proteger lo conseguido. El Ourense empujó, el Cacereño resistió (y perdonó) y, en los minutos finales, apareció su portero con intervenciones decisivas. Cobos no lo escondió: «Hemos vivido unos últimos minutos donde el Ourense nos ha apretado mucho… y nuestro portero ha hecho intervenciones muy buenas».

Orden y concentración

La diferencia de estas dos últimas jornadas no está solo en el resultado, sino en cómo se construye. El 2-0 al Arenas en el Príncipe Felipe (con gol tempranero y otro ya en la segunda parte) y el 0-1 en Galicia comparten un patrón: el Cacereño compite sin conceder tanto. Dos porterías a cero seguidas en esta categoría no suelen ser casualidad: exigen concentración en área propia, control de segundas jugadas y un bloque dispuesto a sufrir junto.

En Monforte de Lemos, además, el equipo verde tuvo momentos para matar el partido. Cobos lo dejó claro con frustración contenida: «Podíamos haber hecho el segundo gol… contras clarísimas para haber finiquitado el partido. No hemos sido capaces». Esa frase es casi un diagnóstico: el Cacereño ha encontrado una base defensiva más estable, pero aún necesita afilar el colmillo cuando el rival se desordena. Si quiere salir del pozo sin depender de milagros, el siguiente paso está ahí.

Y hay otro matiz importante: la sensación de identidad. El CPC no es un equipo que ahora mismo esté para intercambiar golpes. Lo suyo, si quiere acercarse a la permanencia, pasa por partidos cerrados, detalles y una gestión emocional fina. Cobos lo sabe; por eso subraya el valor de ganar «sufriendo tanto»: «Al final, estos puntos son muy importantes».

Prohibido hacer cuentas

La frase más reveladora de Cobos no llegó con el análisis táctico, sino con la mirada larga. Cuando le preguntaron por lo que queda, contestó con un «partido a partido» sin eslogan, casi como un antídoto: «Nosotros afrontamos la temporada pensando en el siguiente partido… Si pensamos lo que tenemos que conseguir para salvar la categoría, creo que nos estamos equivocando… Porque es que, como hagamos cuentas, a lo mejor nos deprimimos».

En Cáceres se entiende bien. La afición del Príncipe Felipe sabe que ahora el CPC no necesita promesas, sino continuidad. El calendario inmediato no regala nada, y por eso el enfoque cobra aún más valor: el próximo paso es volver a casa y repetir comportamiento, no solo resultado. El domingo llega el Barakaldo al Príncipe Felipe (18.15 horas).

Y mientras el césped dicta, los despachos también juegan: el mercado invernal apura hasta el próximo lunes 2 de febrero. El Cacereño tiene todavía tres fichas libres, una sénior tras la salida de Sanvi rumbo al Numancia y dos sub-23, y en el entorno del club sigue pesando la opción del regreso de Pau Palacín, un nombre que ilusiona a parte de la grada. .

La permanencia sigue lejos en el calendario, pero más cerca en la sensación: el Cacereño llega a febrero con vida, con dos victorias por primera vez en el curso y con una idea clara para no romperse por dentro. Lo siguiente, como insiste Cobos, es simplemente lo siguiente: Barakaldo en el Príncipe Felipe. Otra final sin pancarta de final. Y van muchas ya aunque la segunda vuelta no haya hecho más que comenzar.

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